Publicado 20/07/2022 14:56

El tejido adiposo blanco es el más vulnerable a los cambios metabólicos causados por la obesidad

Archivo - Obesidad.
Archivo - Obesidad. - ISTOCK - Archivo

MADRID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

El tejido adiposo blanco es el más vulnerable a los cambios metabólicos causados por la obesidad, según ha puesto de manifiesto un estudio dirigido por el profesor de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la UB, el IDIBELL y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN), Pablo M. Garcia-Roves, y que ha sido publicado en la revista 'Redox Biology'.

Esta vulnerabilidad se manifiesta en la magnitud de los cambios metabólicos en los animales obesos y en la escasa respuesta del tejido citado cuando esos mismos animales pierden peso por cambios en el estilo de vida y vuelven a estar metabólicamente sanos. En este sentido, el estudio, basado en un modelo de experimentación animal, ha constatado que, cuando el estrés fisiológico supera la capacidad de respuesta del tejido adiposo blanco, se llega a un punto de no retorno en el que pierde su plasticidad metabólica.

En la investigación también han participado miembros de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación y el Instituto de Biomedicina de la UB (IBUB), el IDIBAPS, la Universidad Rovira i Virgili, la Universidad Ramon Llull, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM), la Universidad de Santiago de Compostela, las universidades de Colonia y de Leipzig (Alemania) y la Universidad de Medicina de Innsbruck (Austria), entre otras instituciones.

Una de las funciones principales del tejido adiposo es almacenar la grasa y regular el exceso calórico. "Si esa grasa se almacenara en otros órganos, las consecuencias serían bastante más contraproducentes para la salud. Las células del tejido adiposo aumentan en tamaño, se multiplican y se comunican entre ellas para informar del estrés que tienen que afrontar. La hipoxia y la inflamación, por ejemplo, son señales indispensables para que sus células actúen de manera coordinada, almacenen el exceso de grasas e informen al cerebro de que las reservas energéticas están cubiertas", han explicado los expertos.

Cuando esas señales no son efectivas y el exceso calórico se cronifica, pueden aparecer los problemas metabólicos y muchos componentes celulares dejan de funcionar correctamente. Las mitocondrias (los orgánulos celulares responsables de generar energía metabólica) son un elemento clave para entender ese punto de no retorno fisiológico, según los autores.

El estudio constata que varios aspectos de la morfología y la estructura de la membrana interna de las mitocondrias no son óptimos. Model de bioimpressora 4D similar a la de Creatio UB. "Muchas alteraciones en la expresión de genes y en la síntesis de proteínas en el tejido adiposo de los animales obesos tenían alguna conexión con el funcionamiento de las mitocondrias. En el estudio constatamos que varios aspectos de la morfología y la estructura de la membrana interna de las mitocondrias no eran óptimos y ello podría tener serias repercusiones desde el punto de vista funcional", han enfatizado los expertos.

En concreto, continúan, uno de los descubrimientos más significativos es la pérdida muy pronunciada del material genético de este orgánulo, material conocido como ADN mitocondrial.

Contador