¿Regenerar extremidades será posible? Un estudio consigue, de momento, crear hueso, tendones y ligamentos

Logran regenerar con éxito tejido óseo y conectivo, aunque no perfectos, como un paso a la regeneración de extremidades.
Logran regenerar con éxito tejido óseo y conectivo, aunque no perfectos, como un paso a la regeneración de extremidades. - UNIVERSIDAD TEXAS A&M
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Publicado: domingo, 3 mayo 2026 8:14

   MADRID, 3 May. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva investigación de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas (VMBS) de la Universidad Texas A&M (Estados Unidos) ha conseguido regenerar con éxito tejido óseo y conectivo, aunque no perfectamente formado, en lo que podría ser el siguiente paso crucial en la regeneración de extremidades.

   Así, el estudio experimental sugiere que la incapacidad de regenerar partes del cuerpo perdidas por parte de los seres humanos, que se ha considerado una limitación fundamental frente a animales como las salamandras que pueden regenerar extremidades enteras, podría no ser permanente. Apunta que la capacidad de regeneración podría seguir existiendo, oculta dentro del proceso normal de curación del cuerpo.

   "El hecho de que algunos animales puedan regenerarse y otros, en particular los humanos, no, es una gran incógnita que se plantea desde la época de Aristóteles", recuerda el doctor Ken Muneoka, profesor del Departamento de Fisiología y Farmacología Veterinaria (VTPP) de la Facultad de Medicina Veterinaria (VMBS).

   En su estudio, publicado en la revista 'Nature Communications', Muneoka y sus colegas describen un nuevo tratamiento en dos etapas que logró la regeneración de huesos, articulaciones y ligamentos. Si bien los resultados no fueron perfectos, el equipo cree que este enfoque podría utilizarse de forma más inmediata para reducir las cicatrices y mejorar la reparación de los tejidos tras las amputaciones.

   En los mamíferos, las lesiones suelen desencadenar fibrosis, un proceso en el que las células fibroblastos cierran rápidamente la herida y forman tejido cicatricial. Esta respuesta prioriza la supervivencia al sellar la lesión con rapidez, pero también limita la capacidad del cuerpo para reconstruir las estructuras perdidas.

   En las especies regenerativas, como las salamandras que pueden regenerar extremidades perdidas, esos mismos tipos de células se organizan en un blastema, una estructura temporal que permite la regeneración del tejido.

   "Es como si estas células pudieran moverse en dos direcciones distintas --explica Muneoka--. Podrían formar una cicatriz o un blastema. Nuestra investigación se centró en redirigir el comportamiento de los fibroblastos ya presentes en el lugar de la lesión".

   Para comprobar si la curación en mamíferos podría orientarse hacia la regeneración, los investigadores desarrollaron un tratamiento secuencial utilizando dos factores de crecimiento bien estudiados.

   El primer paso consistió en aplicar el factor de crecimiento de fibroblastos 2 (FGF2) una vez que la herida ya se había cerrado. Este momento permitió que el cuerpo completara su proceso de curación habitual, y entonces el equipo "cambió lo que sucede a continuación", explica Muneoka.

   El FGF2 estimuló la formación de una estructura similar a un blastema, algo que normalmente no ocurre en los mamíferos tras este tipo de lesión; varios días después, se aplicó un segundo tratamiento, utilizando la proteína morfogenética ósea 2 (BMP2), lo que provocó que esas células comenzaran a formar nuevas estructuras.

   Una implicación clave del estudio es que la regeneración no depende de la adición de células madre externas, como intentan hacer muchos de los enfoques actuales en medicina regenerativa. "No hace falta obtener células madre e implantarlas --apunta Muneoka--. Ya están ahí; solo hay que aprender a conseguir que se comporten como uno quiere".

   El doctor Larry Suva, profesor del VTPP que participó en el estudio, resalta que los hallazgos cambian la forma en que los investigadores conciben los límites de la capacidad de curación de los mamíferos. "Las células que creíamos inprogramables, en realidad sí lo son. La capacidad no está ausente, simplemente está oculta", apunta.

   El estudio también demostró que las células pueden ser redirigidas para formar estructuras más allá de su ubicación original, un concepto conocido como reespecificación posicional, que desempeña un papel fundamental en el desarrollo. Esto significa que las células que normalmente contribuirían a una parte del cuerpo pueden recibir instrucciones para reconstruir una estructura diferente después de una lesión.

   Aunque las estructuras regeneradas no eran réplicas exactas de la anatomía original, los investigadores lograron restaurar todos los componentes esperados que se eliminaron durante la amputación, como el hueso, el tendón, el ligamento y la articulación, organizados de manera que reflejan la estructura natural.

   "Hemos regenerado lo que cabría esperar en ese nivel de lesión --asegura Muneoka--. Las estructuras están ahí, solo que no en perfectas condiciones".

   Los hallazgos también revelaron que la regeneración se produce a través de múltiples vías biológicas, lo que indica que la reconstrucción de tejidos es más compleja que depender de un solo mecanismo.

POSIBLES APLICACIONES EN LA CURACIÓN HUMANA

   Si bien la investigación aún se encuentra en sus primeras etapas, podría tener aplicaciones más inmediatas para mejorar la cicatrización de las heridas.

   En lugar de centrarse únicamente en regenerar estructuras completas, los investigadores creen que este enfoque podría utilizarse primero para reducir las cicatrices y mejorar la reparación de los tejidos.

   Dado que la BMP2 ya está aprobada por la FDA para ciertos usos médicos y la FGF2 se encuentra en múltiples ensayos clínicos, el camino hacia la exploración clínica puede ser más accesible para terapias completamente nuevas.

   Este estudio representa un cambio en la forma en que los científicos entienden la regeneración en los mamíferos: no como una capacidad perdida, sino como una que permanece presente pero inactiva. "Esto cambia nuestra forma de pensar sobre lo que es posible --subraya Suva--. Una vez que se demuestra que la regeneración puede activarse, se abre la puerta a plantear preguntas completamente nuevas".

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