Reacciones cutáneas al sol: cuáles son, cómo identificarlas y cuándo preocuparse

Archivo - Mujer en la playa con quemadura solar en la piel.
Archivo - Mujer en la playa con quemadura solar en la piel. - PATTARISARA SUVICHANARAKUL/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: domingo, 21 junio 2026 7:59

   MADRID, 21 Jun. (EDIZIONES) -

   Cuando pensamos en los efectos del sol sobre la piel, las primeras imágenes que suelen venir a la mente son las quemaduras solares o el bronceado. Sin embargo, la exposición a la radiación ultravioleta puede desencadenar una amplia variedad de reacciones cutáneas que van mucho más allá de estos efectos habituales.

   Desde erupciones con intenso picor y urticarias, hasta procesos de fotosensibilidad relacionados con medicamentos o con enfermedades que empeoran con la luz solar, las denominadas fotodermatosis, que agrupan distintos trastornos cuya incidencia aumenta durante los meses de mayor exposición. Conocer sus síntomas, causas, y diferencias resulta fundamental para identificarlas a tiempo y evitar complicaciones.

   Charlamos en Europa Press Salud Infosalus con Begoña Navarro, que es experta del Servicio de Alergología del Hospital Universitari Dexeus de Barcelona, quien apunta que la respuesta más habitual frente a los rayos del sol son las quemaduras solares y el bronceado, si bien las reacciones anormales o adversas son las 'fotodermatosis' o enfermedades por fotosensibilidad, y entre las que se incluyen cuatro grupos fundamentales:

   - Las fotodermatosis inmunológicamente mediadas como la urticaria solar o la erupción polimorfa lumínica.

   - La fotosensibilidad inducida por medicamentos y agentes químicos externos (como la dermatitis de contacto fotoalergica o la fototóxica), o por agentes endógenos (profirias cutáneas).

   - Fotodermatosis hereditarias por alteración de la reparación de ADN (Xeroderma Pigmentoso, entre otros)

   - Dermatosis fotoagravadas (dermatitis atópica, lupus, psoriasis, dermatitis seborreica, entre otros), es decir, determinadas enfermedades que empeoran con la exposición solar.

LA ERUPCIÓN SOLAR POLIMORFA

   En este sentido, esta alergóloga mantiene que la reacción de la piel más frecuente es la denominada erupción solar polimorfa, o erupción polimorfa lumínica, una fotodermatosis caracterizada por la aparición de lesiones cutáneas, rojizas de morfología variable, acompañadas de intenso picor, minutos u horas después de las primeras exposiciones al sol de la temporada, típicamente en primavera y principio de verano.

   "Raramente aparece antes de los 30 minutos de exposición solar, lo que ayuda al diagnóstico diferencial con la urticaria solar. Generalmente, las lesiones aparecen en zonas que han permanecido cubiertas durante los meses de invierno. Mejora con la habituación de la piel al sol durante el verano", subraya la doctora Navarro.

   Relativamente son frecuentes también las reacciones fototóxicas, según prosigue, que tienen un aspecto muy similar al de una quemadura solar intensa: "Estas aparecen cuando determinados medicamentos, o sustancias presentes en la piel, interactúan con la radiación ultravioleta. Pueden afectar a cualquier persona expuesta a la combinación adecuada de fármaco y sol".

   Pero, tal y como destaca esta experta de Quirónsalud Dexeus, las verdaderas reacciones alérgicas debidas al sol (fotoalérgicas) son menos habituales, y se manifiestan como eccemas, o incluso pequeñas ampollas muy pruriginosas en las áreas expuestas al sol, y suelen estar relacionadas con medicamentos, perfumes, cosméticos, o algunos componentes de los protectores solares.

   "Mucho menos frecuente es la urticaria solar, que provoca la aparición rápida de habones o de ronchas con intenso picor pocos minutos después de la exposición, y con una resolución espontánea en 24 horas sin dejar lesiones cicatriciales", agrega.

ALERGIA SOLAR VS. QUEMADURA

   De hecho, apunta esta experta que en muchos casos para diferenciarlas son claves la historia clínica y las características de las lesiones, aparte de que las pruebas de fotoparche y de fototest ayudan en su diagnóstico:

   ·Las quemaduras solares suelen aparecer pocas horas después de una exposición excesiva al sol y se caracterizan por enrojecimiento, sensación de calor, dolor y, en casos más intensos, ampollas; la distribución de las lesiones coincide exactamente con las zonas expuestas y no aparece en las zonas cubiertas.

   ·Las reacciones fototóxicas también aparecen en pocas horas y se asemejan mucho a una quemadura solar, aunque suelen producirse en personas que están utilizando determinados medicamentos o productos fotosensibilizantes.

   ·En cambio, las reacciones fotoalérgicas suelen manifestarse de forma más tardía, generalmente entre 24 y 48 horas después de la exposición al sol; y se presentan como eccemas con intenso picor, en ocasiones, con vesículas o ampollas, y pueden extenderse más allá de las zonas directamente expuestas.

   ·La urticaria solar se distingue por la aparición casi inmediata, en los primeros minutos, de ronchas o de habones que desaparecen relativamente rápido al cesar la exposición solar.

   ·Además, existen enfermedades dermatológicas como el lupus cutáneo, la rosácea, o algunas formas de dermatitis que pueden empeorar con la luz solar, por lo que en ocasiones es necesario realizar pruebas específicas, como fototests o fotoparches, para llegar a un diagnóstico preciso; y siempre, ante la duda conviene fotografiar las lesiones y consultar con el médico especialista.

SIGUE ESTOS TIPS SI TIENES PROBLEMAS EN LA PIEL FRENTE AL SOL

   Con todo ello, Begoña Navarro, alergóloga del Servicio de Alergología del Hospital Universitari Dexeus de Barcelona considera que la prevención constituye la herramienta más importante para evitar las reacciones por fotosensibilidad, y sostiene que las recomendaciones fundamentales incluyen: limitar la exposición solar durante las horas centrales del día, utilizar ropa protectora, sombreros y gafas de sol homologadas.

   "Asimismo, es esencial emplear fotoprotectores de amplio espectro frente a radiación UVA y UVB, aplicándolos de forma correcta y renovándolos periódicamente. Existen tres tipos de fotoprotectores: los formulados con filtros químicos, los que incorporan agentes particulados o sustancias pantalla, y los biológicos (administrados por vía oral como los betacarotenos y vitaminas C y E)", detalla.

   Es más, indica que en pacientes con antecedentes de reacciones fotoalérgicas puede ser necesario revisar cuidadosamente la composición de los protectores solares y de los productos cosméticos utilizados. "También conviene revisar los tratamientos farmacológicos, especialmente durante los meses de verano, ya que numerosos medicamentos pueden inducir fotosensibilidad. Ante cualquier duda, es recomendable consultar con el médico alergólogo antes de suspender o modificar una medicación", advierte.

   Por último, cree esta alergóloga que las personas que presentan episodios recurrentes de fotosensibilidad deberían someterse a una valoración especializada para identificar posibles desencadenantes, y establecer medidas preventivas personalizadas.

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