La profesión soñada por muchos que se relaciona con un 33% más de probabilidad de morir antes (según la ciencia)

El riesgo es comparable a otros riesgos conocidos para la salud, como fumar ocasionalmente

Archivo - Tecnico de sonido
Archivo - Tecnico de sonido - DIMENSIONS/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: domingo, 30 noviembre 2025 8:14

   MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

Existen trabajos que parecen normales o incluso soñados, pero que esconden peligros inesperados para quienes los ejercen. Los expertos comienzan a notar patrones sorprendentes: ciertas ocupaciones podrían aumentar significativamente la vulnerabilidad a problemas de salud graves. Lo que a simple vista parece solo una rutina diaria, podría tener un impacto que va mucho más allá del horario laboral.

    No se trata únicamente del esfuerzo físico o del estrés evidente, sino de factores menos visibles que se acumulan con el tiempo. Estudios recientes sugieren que algunos profesionales enfrentan riesgos silenciosos que elevan las probabilidades de muerte prematura. A simple vista, los números pueden parecer abstractos, pero cada cifra refleja historias y vidas afectadas por condiciones inesperadas dentro de su entorno laboral.

UN RIESGO INESPERADO DETRÁS DE CIERTAS PROFESIONES

Investigaciones publicadas previamente indican que los cantantes famosos tienden a morir antes que el público en general. Sin embargo, no está claro si la fama en sí, las exigencias de la industria musical o el estilo de vida asociado a la música contribuyen a este mayor riesgo, explican los investigadores.

    Lo que es seguro es que la fama en sí misma puede ser un factor crítico en el acortamiento de las vidas de los cantantes más allá de los riesgos del trabajo, al menos en el Reino Unido, Europa y América del Norte, sugiere una investigación de la Universidad Witten Herdecke de Alemania, recogida en 'Journal of Epidemiology & Community Health'.

   Según el trabajo, estas 'estrellas' parecen morir alrededor de 4 años antes, en promedio, que sus pares que no habrían alcanzado el estatus de celebridad. Así, los investigadores sugieren que los efectos de la fama están a la par de ciertos otros riesgos para la salud.

LOS DATOS QUE SORPRENDEN A LOS INVESTIGADORES

   Para arrojar más luz sobre este enigma, compararon retrospectivamente el riesgo de muerte de 648 cantantes, la mitad de los cuales había alcanzado el estatus de celebridad y la otra mitad no. Cada una de las 324 estrellas fue emparejada por año de nacimiento, género, nacionalidad, etnia, género musical y estado de solista o cantante principal en una banda con sus pares menos conocidos.

    La mayoría (83,5%) eran hombres, y el año de nacimiento promedio fue 1949, aunque el rango oscilaba entre 1910 y 1975. Más de la mitad (61%) de los cantantes eran norteamericanos, y el resto, europeos y británicos. La mayoría eran blancos (77%), con solo el 19% de afrodescendientes y el 4% de otras etnias o de etnias mixtas.

    La mayoría de los cantantes pertenecían al género rock (65%), seguido del R&B (14%), el pop (9%), la new wave (6%), el rap (4%) y la electrónica (2%). Más de la mitad (59%) de los cantantes formaban parte de una banda; el 29% eran solistas; y el 12% actuaba tanto en solitario como en grupo.

    La muestra de cantantes famosos se extrajo de los 2.000 mejores artistas de todos los tiempos en acclaimedmusic.net , una base de datos que agrega clasificaciones globales basadas en listas publicadas por críticos musicales, periodistas y profesionales de la industria, pero no en encuestas de audiencia o datos de ventas. Sólo se incluyeron los artistas activos después de 1950 y antes de 1990 para recopilar suficiente información de seguimiento sobre el riesgo de muerte para fines de diciembre de 2023.

   El análisis de los datos mostró que, en promedio, los cantantes famosos sobrevivieron hasta los 75 años; los cantantes menos famosos sobrevivieron hasta los 79 años.

    Aunque ser miembro de una banda se asoció con un riesgo de muerte 26% menor en comparación con hacerlo solo, la inclusión de esta variable no influyó en el efecto general de la fama, ya que los cantantes famosos todavía tenían un 33% más de probabilidades de morir antes que sus contrapartes menos conocidas.

   Sólo dos (0,6%) de las estrellas alcanzaron la fama póstumamente, y el mayor riesgo de muerte comenzó sólo una vez alcanzada la fama y permaneció significativamente asociado durante todo el período de fama.

    Esto sugiere que el mayor riesgo de muerte no es atribuible a diferencias iniciales ni a una causalidad inversa, donde la muerte temprana contribuye a la fama, sino que este riesgo surge específicamente después de alcanzar la fama, dicen los investigadores.

   En conjunto, los análisis indican que surge un riesgo elevado específicamente después de alcanzar la fama, lo que la destaca como un posible punto de inflexión temporal para los riesgos de salud, incluida la mortalidad. Más allá de las explicaciones ocupacionales, nuestros hallazgos sugieren que la fama aumenta la vulnerabilidad dentro de un grupo ya de por sí en riesgo, explican.

EL MISTERIO DETRÁS DEL RIESGO SILENCIOSO

   El mayor riesgo asociado con la fama es comparable a otros riesgos conocidos para la salud, como fumar ocasionalmente, que conlleva un mayor riesgo de muerte del 34%, añaden.

   Este es un estudio observacional y, por lo tanto, no se pueden extraer conclusiones firmes sobre causa y efecto. Los investigadores reconocen que la muestra de su estudio no fue global y se limitó a cantantes, lo que significa que sus observaciones podrían no ser aplicables a otras regiones del mundo ni a otros ámbitos de la fama, como la actuación o el deporte.

   Pero una posible explicación de los hallazgos puede estar en el estrés psicosocial único que acompaña a la fama, como el intenso escrutinio público, la presión del desempeño y la pérdida de privacidad. "Estos factores estresantes pueden alimentar la angustia psicológica y conductas de afrontamiento perjudiciales, convirtiendo la fama en una carga crónica que amplifica el riesgo ocupacional existente", añaden.

   La fama conlleva una importante seguridad financiera, un factor que frecuentemente se asocia con el envejecimiento saludable, mientras que la riqueza suele estar asociada con un menor riesgo de muerte prematura, señalan.

   Pero concluyen: "Ser famoso parece tan perjudicial que anula cualquier beneficio potencial asociado con un alto nivel socioeconómico. Una vez más, esto pone de relieve la mayor vulnerabilidad de las personas famosas, lo que sugiere la necesidad de protección y apoyo específicos para esta población".

Contador

Contenido patrocinado