Archivo - Perder peso, adelgazar. - GLOBALSTOCK/ISTOCK - Archivo
MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
Durante años nos hemos obsesionado con la cifra que marca la báscula, creyendo que un peso bajo era el escudo definitivo contra los problemas del corazón. Sin embargo, la medicina moderna acaba de dar un golpe de realidad a esta creencia: el verdadero peligro no es cuánto pesas, sino dónde guardas lo que comes.
EL ENGAÑO DEL PESO IDEAL: CUANDO EL IMC NO CUENTA TODA LA VERDAD
Nuevas investigaciones sugieren que el exceso de peso alrededor de la cintura (obesidad central o grasa visceral) puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca, principalmente debido a la inflamación, según los hallazgos presentados por expertos de la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung de Taiwán en las Sesiones Científicas EPI|Lifestyle 2026 de la Asociación Estadounidense del Corazón.
En este estudio, los investigadores descubrieron que las mediciones de niveles más altos de grasa visceral estaban más estrechamente relacionadas con el riesgo de insuficiencia cardíaca que el peso corporal total, y que una mayor circunferencia de cintura identificaba un mayor riesgo incluso cuando el índice de masa corporal (IMC) parecía normal.
El estudio halló que la inflamación podría explicar por qué la grasa abdominal es especialmente perjudicial para la salud cardiovascular, lo que sugiere que la distribución de la grasa en el cuerpo podría ser más importante que el peso. Estos hallazgos apuntan a oportunidades para identificar a las personas con mayor riesgo de insuficiencia cardíaca utilizando las mediciones de la circunferencia de cintura en lugar de basarse únicamente en el IMC.
"Esta investigación nos ayuda a comprender por qué algunas personas desarrollan insuficiencia cardíaca a pesar de tener un peso corporal aparentemente saludable", indica Szu-Han Chen, autor principal del estudio y estudiante de medicina en la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung de Taiwán.
"Al controlar el perímetro de la cintura y la inflamación, los médicos podrían identificar a las personas con mayor riesgo de forma más temprana y centrarse en estrategias de prevención que reduzcan la probabilidad de insuficiencia cardíaca antes de que aparezcan los síntomas", señala.
INFLAMACIÓN SISTÉMICA: LA FÁBRICA DE TEJIDO CICATRICIAL EN TU CORAZÓN
Según una declaración científica de 2025 de la Asociación Americana del Corazón, centrada en la prevención primaria de la insuficiencia cardíaca basada en el riesgo, la inflamación sistémica, o inflamación generalizada en el cuerpo, es un factor de riesgo común para las enfermedades cardíacas, ya que puede alterar el sistema inmunitario, dañar los vasos sanguíneos y provocar la acumulación de tejido cicatricial en el corazón. La Asociación también ha destacado la evidencia de que niveles más altos de inflamación en el cuerpo están relacionados con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, incluso en adultos con niveles normales de colesterol.
El estudio reveló lo siguiente: Durante un período de seguimiento medio de 6,9 años, 112 adultos desarrollaron insuficiencia cardíaca. Por otra parte, las mediciones elevadas de exceso de peso alrededor de la cintura se asociaron con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, mientras que un IMC alto no lo hizo. Asimismo, una mayor circunferencia de cintura y una mayor relación cintura-estatura se asociaron con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca.
Durante el período de seguimiento de casi 7 años, los participantes con niveles más altos de inflamación, medidos mediante análisis de sangre, tenían más probabilidades de sufrir insuficiencia cardíaca. En otro orden de cosas, la inflamación representó entre una cuarta y una tercera parte de la relación entre las medidas de grasa almacenada alrededor de la cintura y el riesgo de insuficiencia cardíaca.
MÁS ALLÁ DE LA BÁSCULA: EL NUEVO PROTOCOLO DE PREVENCIÓN EN 2026
"Este estudio subraya la importancia de integrar medidas de adiposidad central, como la circunferencia de la cintura, en la atención preventiva de rutina. Comprender los factores que influyen en el riesgo de insuficiencia cardíaca, incluida la adiposidad central, es fundamental para reconocer y modificar dicho riesgo", asegura Sadiya S. Khan, presidenta voluntaria de la Declaración Científica 2025 de la Asociación Americana del Corazón: Prevención Primaria de la Insuficiencia Cardíaca Basada en el Riesgo.
Los investigadores señalan que no tuvieron acceso a los subtipos de insuficiencia cardíaca de los participantes; por lo tanto, los hallazgos se refieren a todos los tipos de insuficiencia cardíaca en conjunto. Futuras investigaciones deberían examinar cómo se relacionan la grasa visceral y la inflamación con los diferentes tipos de insuficiencia cardíaca y si la reducción de la inflamación puede ayudar a prevenirla o disminuir el riesgo de padecerla.