Ozempic y los fármacos GLP-1: casi el 60% de los pacientes interrumpe el tratamiento

Archivo - Una persona utilizando Ozempic, a 2 de noviembre de 2023, en Madrid (España). Novo Nordisk, la firma danesa que fabrica Ozempic, ha presentado unos resultados trimestrales récord, con una subida de casi un 3% en Bolsa. Los ingresos de la empresa
Archivo - Una persona utilizando Ozempic, a 2 de noviembre de 2023, en Madrid (España). Novo Nordisk, la firma danesa que fabrica Ozempic, ha presentado unos resultados trimestrales récord, con una subida de casi un 3% en Bolsa. Los ingresos de la empresa - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
Infosalus
Publicado: viernes, 26 junio 2026 8:06

   MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los fármacos GLP-1 han transformado el abordaje de la diabetes tipo 2 y la obesidad, impulsando una demanda sin precedentes por sus efectos sobre la pérdida de peso y la protección cardiovascular. No obstante, su éxito en la práctica clínica depende de un factor clave: la capacidad de los pacientes para mantener el tratamiento en el tiempo.

Con una demanda que no deja de pulverizar récords, la narrativa generalizada asumía que estos fármacos inyectables de última generación generaban una adherencia inquebrantable: se daba por hecho que, debido a su enorme efectividad, cualquier paciente que iniciara el tratamiento se mantendría fiel a sus dosis semanales.

CUÁNTOS PACIENTES ABANDONAN LOS GLP‑1 Y EN QUÉ PLAZOS

   Las personas a las que se les recetan medicamentos GLP-1 tienen más probabilidades de comenzar y dejar de tomarlos de lo que la mayoría de la gente supone, según un estudio de la Universidad de Boston en Estados Unidos que se presenta en ENDO 2026, la reunión anual de la Sociedad Endocrina en Chicago, Estados Unidos.

   Los investigadores realizaron un estudio de cohorte retrospectivo utilizando datos de reclamaciones de Komodo Health US (enero de 2019 a junio de 2025). El grupo incluyó adultos de 18 a 64 años con un IMC =25 kg/m2 y diabetes tipo 2 que comenzaron a tomar liraglutida, semaglutida o tirzepatida, y que se habían inscrito previamente en el último año con más de 6 meses de seguimiento.

   La interrupción se definió como tener una brecha de más de 60 días en el surtido de sus recetas de GLP-1. Obtener un nuevo surtido después de la interrupción se consideró como reinicio.

   "Utilizando registros de seguros de más de 60.000 estadounidenses con diabetes tipo 2, encontramos que aproximadamente 4 de cada 10 pacientes dejaron de tomar su medicación GLP-1 durante el primer año, y casi 6 de cada 10 la habían dejado al final de los dos años", comenta Sainikhil Sontha, investigador asociado de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston.

   No obstante, también encontraron algo alentador. "Más de la mitad de los que dejaron la medicación la reiniciaron en el plazo de un año (41,5%), y casi dos tercios lo hicieron en los dos años (58%)", recalca Sontha. Esto sugiere que, para muchos pacientes, estos medicamentos no se abandonan permanentemente; el uso es más intermitente de lo que la mayoría de la gente suponía.

PAPEL DEL ESPECIALISTA Y DE LOS FÁRMACOS MÁS NUEVOS

   Otras cuestiones observadas es que las personas tenían un 10% menos de probabilidades de interrumpir el tratamiento si su primer medicamento GLP-1 había sido recetado por un endocrinólogo. Además, las personas que tomaban medicamentos más recientes, como tirzepatida, tenían un 41% menos de probabilidades de interrumpir el tratamiento que quienes tomaban medicamentos más antiguos, como liraglutida. Los usuarios de semaglutida tenían un 28% menos de probabilidades de interrumpir el tratamiento con medicamentos contra la obesidad que quienes tomaban medicamentos más antiguos.

   "Esta investigación es importante porque el uso constante de estos medicamentos es lo que produce sus efectos protectores", destaca Sontha. "Interrumpir el tratamiento prematuramente puede significar perder oportunidades para prevenir ataques cardíacos, la progresión de la enfermedad renal y otras complicaciones".

   Los investigadores esperan que estos hallazgos proporcionen a los proveedores, las aseguradoras y los legisladores una idea de qué pacientes necesitan más apoyo para continuar con los medicamentos GLP-1.

Contador

Contenido patrocinado