Archivo - Oficina, mujer trabajando. - BRASILEIRA/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -
La postura que se adopta al estar sentado puede influir en el comportamiento y el estado de ánimo, según han sugerido investigadores de la Universidad McGill (Canadá) tras identificar que una postura erguida se asocia con una mayor toma de riesgos y sentimientos más positivos que una encorvada.
El trabajo, publicado en 'British Journal of Psychology', ha contado con 198 participantes, que fueron asignados de forma aleatoria a un grupo con postura erguida o encorvada para completar una serie de pruebas en el ordenador y otra en una 'tablet'.
En esta última, uno de los grupos tenía el dispositivo colocado sobre un soporte en una mesa ajustable para fomentar una postura erguida, mientras que para los otros la mesa se bajó hasta una altura por encima de las rodillas y la 'tablet' se colocó sobre la mesa cerca del participante, de manera que tuviera que encorvarse para verla.
Esta prueba se presentó como una evaluación de una aplicación móvil en la que se presentaba un globo que tenían que inflar, con lo que obtenían dinero virtual. Podían seguir inflando el globo hasta que este explotara o decidieran retirar el dinero. Si retiraban el dinero, este se acumulaba y se sumaba a su puntuación; si el globo explotaba, no recibían ninguna recompensa.
Según observaron los investigadores, a lo largo de la prueba, los participantes que se mantuvieron erguidos asumieron mayores riesgos y tendieron a obtener mayores recompensas. "Esto sugiere que no actuaban de forma más impulsiva, sino que asumían riesgos de manera más efectiva", ha explicado el profesor de los Departamentos de Psiquiatría y Psicología de McGill Jorge Armony, autor principal del estudio.
En un cuestionario adjunto, los participantes del grupo que se mantuvo erguido también informaron de sentimientos de orgullo significativamente mayores, lo que se asocia con un estado de ánimo positivo.
LA POSTURA CORPORAL PUEDE INFLUIR EN LA MENTE
Los investigadores han precisado que los efectos fueron modestos y se observaron en un entorno de laboratorio, pese a lo que han destacado que los resultados apuntan a la influencia de la postura corporal en la mente.
Para evitar las limitaciones de estudios anteriores, el equipo no indicó a los participantes qué postura adoptar, sino que influyó en su elección sin que ellos lo supieran. Esto ayudó a abordar una crítica común a investigaciones previas sobre la postura de poder, que señala que sus resultados podrían simplemente reflejar que los participantes respondieron a las expectativas de los investigadores.
A este respecto, el trabajo precisa que, según se desprende de las entrevistas posteriores al experimento, la mayoría de los participantes indicaron que desconocían que su postura había sido manipulada.
Asimismo, los investigadores utilizaron un 'software' de vídeo para medir el ángulo del cuello como referencia para evaluar la conformidad postural. En estudios anteriores, esto no se había medido con frecuencia.
Armony ha advertido que estos hallazgos no significan que cambiar de postura pueda transformar drásticamente la vida de una persona, pero sí plantean preguntas interesantes sobre si las características cotidianas del entorno, como la ergonomía en el lugar de trabajo, pueden influir sutilmente en el estado de ánimo y el comportamiento.