Archivo - Mujer con alergia al polen va a estornudar. - JEVTIC/ISTOCK - Archivo
MADRID, 13 Jun. (EDIZIONES) -
Durante años se ha pensado que las alergias eran un problema fundamentalmente infantil. Sin embargo, cada vez son más las personas que experimentan por primera vez síntomas alérgicos en la edad adulta, incluso frente a sustancias, alimentos, o medicamentos que habían tolerado sin problemas durante décadas.
¿Cómo es posible que el organismo comience a reaccionar de forma inesperada? ¿Qué factores influyen en este cambio? ¿Y cuándo debemos sospechar que estamos ante una alergia y no ante otro problema de salud? Expertos en alergología explican por qué las alergias pueden debutar a cualquier edad y cuáles son las señales que conviene no pasar por alto.
José Manuel Zubeldia es el jefe del Servicio de Alergología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y nos explica durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus que, efectivamente, una alergia puede aparecer en cualquier momento de la vida, incluida la edad adulta. "Para que ocurra, el sistema inmunitario tiene que 'equivocarse', y reaccionar frente a algo que, en realidad, no debería ser peligroso: un polen, un ácaro del polvo, un alimento, un medicamento, el veneno de una avispa, o el pelo de un animal, por ejemplo".
Lo más habitual, según prosigue, es que no aparezca de un día para otro, aunque al paciente se lo parezca. "Antes suele haber una fase silenciosa, llamada 'sensibilización', en la que la persona entra en contacto con esa sustancia sin notar síntomas. Más adelante, tras nuevos contactos, pueden aparecer estornudos, picor, ronchas, tos, dificultad respiratoria, u otros síntomas. Por eso alguien puede decir con razón que antes no era alérgico, y empezar a serlo años después", aclara este experto.
Mientras, Pilar Cots Marfil, jefa del servicio de Alergología del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa, en otra entrevista con Europa Press Salud Infosalus asegura en la misma línea que la alergia puede aparecer en cualquier momento de la vida afectando a personas de cualquier edad: "El desarrollo de una enfermedad alérgica se produce por contacto repetido del sistema inmunológico con la sustancia (alérgeno) desencadenante (ácaros, pólenes, alimentos, animales, insectos, etc.) originando una respuesta errónea o equivocada de rechazo por parte de dicho sistema inmunológico".
Sostiene, eso sí, que en los niños es más frecuente que la alergia esté asociada a ciertos alimentos como la leche y el huevo; mientras que en el caso de los adultos predominan los frutos secos, el marisco, y las frutas.
"En los adultos es más frecuente la aparición de reacciones alérgicas frente a medicamentos debido al mayor uso de los mismos. La presencia cada vez más frecuente de mascotas en nuestras casas también ha producido un aumento de estas alergias en la edad adulta, siendo especialmente relevante en el caso de gatos y de perros", destaca.
LA INFLUENCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO
La alergia respiratoria (pólenes y ácaros) apunta que suele aparecer con más frecuencia en la preadolescencia, pero cada vez vemos más casos de inicio en la edad adulta, seguramente debido a la influencia de la contaminación y del cambio climático. "Es importante señalar que las pruebas de alergia se pueden realizar a cualquier edad, de esta forma se puede llegar a un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado para cada caso, mejorando mucho la calidad de la persona que padece esta enfermedad", añade esta alergóloga.
En este sentido, el doctor Zubeldia mantiene que no hay una causa única que justificaría la aparición de la alergia en la edad adulta, sino que este fenómeno indica que puede aparecer por la combinación de una predisposición personal a padecerla, así como por factores del entorno. "Algunas personas tienen más facilidad genética para desarrollar alergia, pero eso no significa que necesariamente vayan a padecerla. También influyen los cambios de exposición. Por ejemplo, mudarse de ciudad o de vivienda, empezar a convivir con una mascota, cambiar de trabajo, exponerse a nuevos productos químicos, pólenes, harinas, látex, ácaros, hongos o medicamentos, puede favorecer que aparezcan síntomas", reseña el especialista del Hospital Gregorio Marañón.
En algunas personas, tal y como prosigue, también influyen la contaminación, el tabaco, determinadas infecciones respiratorias, los cambios hormonales, el envejecimiento del sistema inmunitario, o los cambios ambientales y climáticos, que modifican la cantidad y duración de los pólenes.
ALERGIAS EN LA ADULTA Y EN LA INFANCIA: ¿FUNCIONAN IGUAL?
Sobre el mecanismo de funcionamiento de las alergias que aparecen en la infancia y las que debutan en la edad adulta sostiene este alergólogo que el mecanismo básico es muy parecido y el sistema inmunitario reconoce una sustancia como si fuera peligrosa y desencadena una respuesta exagerada. "Sin embargo, la forma de presentarse cambia según la edad. En la infancia son frecuentes la dermatitis atópica, la alergia a alimentos como leche o huevo, y el asma o la rinitis asociados a ácaros, pólenes, o a animales", detalla.
En cambio, apunta que algunas enfermedades alérgicas infantiles desaparecen con los años, sobre todo determinadas alergias alimentarias. "En el adulto son más frecuentes la rinitis y el asma alérgica por pólenes, ácaros u hongos, la alergia a medicamentos, la alergia a alimentos vegetales, frutos secos, mariscos o anisakis, las reacciones por picaduras de abeja o de avispa, y algunas alergias relacionadas con el trabajo. En el adulto, además, es más frecuente que existan otras enfermedades o tratamientos que puedan complicar la valoración", remarca, insistiendo en que el mecanismo puede ser similar, pero el tipo de alergia, la gravedad, la persistencia y las consecuencias prácticas no siempre son iguales.
PRINCIPALES SÍNTOMAS DE ALARMA
En última instancia, el jefe del Servicio de Alergología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid destaca que conviene consultar cuando los síntomas se repiten siempre en circunstancias parecidas: en primavera, al limpiar polvo, al estar con animales, al tomar un alimento, tras un medicamento, después de una picadura, o en el lugar de trabajo.
"En alergia respiratoria deben llamar la atención los estornudos repetidos, picor de nariz u ojos, mucosidad acuosa, congestión nasal mantenida, tos, silbidos en el pecho, opresión torácica o sensación de falta de aire. En la piel, son sospechosos los habones o ronchas con picor, la hinchazón de labios o párpados, o los eccemas que se repiten tras el contacto con una sustancia concreta. En alimentos o medicamentos debe valorarse cualquier reacción repetida con urticaria, hinchazón, vómitos, dolor abdominal, dificultad para respirar, o mareo", incide el doctor Zubeldia.
Por otro lado, señala que hay síntomas que requieren de atención urgente: dificultad respiratoria, hinchazón de lengua o garganta, sensación de cierre de la garganta, mareo intenso, desmayo o caída de tensión tras comer, tomar un medicamento, o sufrir una picadura. "Eso puede ser una anafilaxia, que es la reacción alérgica más grave. El alergólogo puede distinguir si se trata realmente de alergia o de otra causa parecida, como una intolerancia, una irritación, una infección, o un efecto secundario. Para ello son fundamentales una buena historia clínica y, cuando proceda, pruebas cutáneas, análisis de sangre, o pruebas de exposición controlada realizadas en un entorno seguro", concluye.