Laxantes para el estreñimiento: qué tipos hay (no son todos iguales), cómo actúan y cuándo utilizarlos

Archivo - Mujer en el WC con papel higiénico en la mano.
Archivo - Mujer en el WC con papel higiénico en la mano. - DEMKAT - Archivo
Infosalus
Publicado: sábado, 24 octubre 2026 7:59

   MADRID, 24 Oct. (EDIZIONES) -

   No ir al baño todos los días no significa necesariamente sufrir estreñimiento: un ritmo intestinal normal puede oscilar entre tres deposiciones diarias y tres semanales. Cuando aparece un episodio ocasional -por ejemplo, durante un viaje- y la fibra, el agua, el ejercicio, y unos hábitos adecuados no bastan, puede estar justificado utilizar temporalmente un laxante. Sin embargo, no todos actúan de la misma manera, ni con la misma rapidez.

    Luego, está el problema de normalizar su consumo continuado sin valoración médica, que puede ocultar el problema y ocasionar efectos adversos. Por eso, vamos a conocer un poco mejor los laxantes, cuándo debemos emplearlos, así como sus diferentes tipos, y para ello entrevistamos en exclusiva en Europa Press Salud Infosalus a la doctora Cristina Carretero Ribón, especialista de la Federación Española del Aparato Digestivo (FEAD) y doctora de digestivo en la Clínica Universidad de Navarra.

   "El estreñimiento ocasional, como el que puede aparecer durante un viaje, si produce molestias y las medidas dietéticas y de estilo de vida no son suficientes, puede justificar el uso temporal de un laxante. Lo que no se debe hacer es normalizar la toma de laxantes de forma continuada sin haber consultado previamente al especialista o al médico de atención primaria", advierte durante nuestra conversación.

   En concreto, subraya esta experta que para mejorar el estreñimiento siempre antes de emplear un laxante, y en relación con la alimentación, conviene asegurar una ingesta suficiente de fibra mediante frutas, verduras, legumbres, y cereales integrales.

   "También es importante beber suficiente agua. La actividad física regular también es recomendable. Desde el punto de vista de los hábitos, es recomendable no reprimir repetidamente el deseo de defecar y, especialmente, después del desayuno, reservando unos minutos para ir al baño sin prisas. En algunos casos, elevar ligeramente los pies sobre un pequeño soporte puede hacer más sencilla la evacuación", aconseja.

NO TODOS LOS LAXANTES SON IGUALES

   Con ello, comentamos con esta doctora de Clínica Universidad de Navarra que son muchas las personas que recurren a laxantes sin consultarlo previamente con un médico, y sin conocerlos a fondo, creyendo en muchas ocasiones que todos son iguales, cuando no es así, a pesar de que la finalidad última es la misma en todos ellos.

   Así, advierte de que realmente se trata de fármacos que actúan de formas muy diferentes, y entre los diferentes tipos de laxantes, esta especialista apunta a los siguientes:

·Laxantes formadores de masa: funcionan porque absorben agua, aumentando así el volumen de las heces; fundamentalmente están basados en fibra, que absorbe agua aumenta el volumen y mejora la consistencia de las heces; es por ello importante asegurar una hidratación adecuada para que se obtenga mayor beneficio.

   ·Laxantes de tipo osmótico: su mecanismo favorece que se retenga más agua en el intestino; actúan reteniendo agua en el intestino, haciendo que las heces sean más blandas y fáciles de evacuar, y tienen un efecto progresivo por lo que no se logran resultados inmediatos.

·Laxantes de tipo estimulante: promueven la secreción intestinal y la motilidad del colon; aumentan la secreción intestinal y estimulan los movimientos intestinales; su efecto suele ser más rápido, por lo que son especialmente útiles como tratamiento puntual o de rescate.

   "Debemos elegir el laxante en función de lo que necesita cada paciente, teniendo en cuenta también que cada uno de ellos actúa con distinta rapidez", insiste, no obstante, la miembro de la Federación Española del Aparato Digestivo.

EFECTOS ADVERSOS DEL EMPLEO DE LAXANTES

   En este contexto, recuerda la doctora Cristina Carretero Ribón que los efectos adversos más frecuentes de los laxantes estimulantes son los retortijones o el dolor abdominal, así como la urgencia deposicional y la diarrea.

   Le preguntamos, asimismo, por el llamado 'colon perezoso', una creencia por la que el abuso de algunos laxantes hace que el intestino deje de funcionar correctamente por sí solo, y la doctora nos aclara que, en la actualidad, "no se ha demostrado que el uso correcto de los laxantes estimulantes modernos haga que un colon normal se vuelva 'perezoso', o deje de funcionar por sí mismo, especialmente si se usan de forma adecuada para tratar estreñimientos más puntuales o en casos de rescate".

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