Publicado 03/12/2020 18:46CET

Investigadores europeos crearán una plataforma que reproducirá funciones de los órganos humanos en el laboratorio

En la sala Paraninfo, de izquierda a derecha, en la fila inferior: Antonio Antón, Rosa Monge e Iñaki Ochoa. En la superior, M.Ángeles Pérez, Blanca Ros y Ángel Lanas.
En la sala Paraninfo, de izquierda a derecha, en la fila inferior: Antonio Antón, Rosa Monge e Iñaki Ochoa. En la superior, M.Ángeles Pérez, Blanca Ros y Ángel Lanas. - MOORE4MEDICAL

MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un equipo multidisciplinar de investigadores aragoneses forman parte del proyecto europeo 'Moore4Medical', liderado por la empresa Philips. Cuenta con la participación de 66 empresas, universidades e institutos de investigación de 12 países y cuenta con un presupuesto de 68 millones de euros. El proyecto busca crear una plataforma tecnológica podrá reproducir las funciones de los órganos humanos en el laboratorio y reducir la experimentación animal.

Aragón está representada por el Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza, el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) y la empresa 'spin off' BEonChip. Todos ellos, unidos por sus líneas de investigación en torno a la tecnología 'organ-on-chip', con la que se simulan en el laboratorio funciones concretas de los órganos del ser humano de una manera mucho más precisa que la actual, van a tratar de avanzar en los modelos en el laboratorio para que reproduzcan mejor lo que realmente ocurre en los pacientes.

Esta tecnología se está consolidando en todo el mundo como una alternativa eficaz a la experimentación animal y al cultivo tradicional en placas de Petri. Además, se espera que "reduzca significativamente los costes de los medicamentos al disminuir los falsos positivos, que conllevan un sobrecoste en tiempo y dinero en el desarrollo de nuevos fármacos".

Parte de la labor de investigación aragonesa en el proyecto 'Moore4Medical' se centrará en el estudio de la piel. Los investigadores del grupo TME Lab del I3A de la Universidad de Zaragoza y de la empresa Beonchip serán los encargados de recrear en el laboratorio las distintas capas de la piel (la epidermis y la dermis). Con estos modelos, estudiarán afecciones como la psoriasis o la dermatitis atópica, algunos tipos de cáncer de piel (melanoma) y se analizarán compuestos farmacológicos y/o cosméticos sin necesidad de animales de experimentación.

La participación aragonesa además contempla otras líneas de trabajo como el desarrollo de un modelo que simule el proceso de metástasis en cáncer, poniendo el foco en el cáncer de mama. Este apartado está liderado por el grupo de Oncología Médica del Hospital Universitario Miguel Servet y el IIS Aragón. Aquí, los investigadores intentarán colocar las células de las pacientes con cáncer de mama en un dispositivo que simule como estas células tumorales se escapan hacia los vasos sanguíneos provocando la metástasis. De esta forma, en un futuro, se podría tener una herramienta que ayude a saber qué fármacos son eficaces para cada paciente y combatir así la propagación del cáncer a otros tejidos.

El objetivo de 'Moore4Medical' es crear una plataforma universal que haga posible el testeo automático de fármacos en condiciones lo más fisiológicas posibles y con la participación de diferentes órganos (body on chip). "Es la parte del proyecto europeo en la que hay más gente implicada", explica Rosa Monge, CEO de Beonchip, quien añade que es "una tecnología nueva, pero es hacia donde se camina a la hora de hacer ensayos y es bueno empezar a crear estándares".

Desde Beonchip recrearán, a través del 'organ-on-chip', el ambiente biomimético para la piel y estos modelos que se desarrollen serán validados biológicamente por los investigadores del I3A y del IIS Aragón. Es un paso más para evitar la experimentación animal, prohibida ya en la investigación de cosméticos.

Esta misma técnica se utilizará en el IIS Aragón para el trabajo en cáncer de mama metastásico. El instituto de investigación proporcionará muestras de pacientes, ya sean tejidos o células tumorales. Con ese material se harán cultivos para establecer las características de esos tumores y si es posible predecir la sensibilidad a los tratamientos de quimioterapia, así como constatar los mecanismos de resistencia que pueden ofrecer a esos tratamientos.

"Si vemos que realmente tiene una proyección adecuada, la técnica se trasladará a otros tipos de cáncer, como el de pulmón, el de páncreas o el melanoma", apunta Antonio Antón, investigador principal del IIS Aragón en el proyecto y jefe de Oncología Médica del Hospital Universitario Miguel Servet.

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