Archivo - Imagen de un paciente con tratamiento de hemodiálisis. - FUNDACIÓN RENAL ESPAÑOLA - Archivo
MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Renal Española ha liderado un estudio por el que se han identificado varios de los factores asociados a un mayor riesgo de formación de coágulos del circuito extracorpóreo durante la hemodiálisis, "problema poco frecuente" que "puede tener consecuencias importantes".
Entre estas causas, ha destacado la realización de la sesión sin anticoagulación cuando esta está indicada, el uso de un catéter venoso central como acceso vascular -siendo la fístula arteriovenosa el acceso vascular de elección siempre que sea posible- y la utilización de dializadores de mayor superficie en determinados perfiles de pacientes.
Así, la Fundación Renal Española considera que no emplear estos métodos ayudaría a evitar la formación de coágulos durante la hemodiálisis y, por tanto, a impedir que se reduzca la eficacia del tratamiento y afectar a la seguridad de los pacientes.
A esta conclusión ha llegado tras analizar, en "uno de los mayores estudios realizados hasta la fecha sobre esta complicación en condiciones de práctica clínica habitual", 186.637 sesiones de hemodiálisis correspondientes a 1.757 pacientes atendidos en 15 de sus centros de diálisis entre enero de 2023 y febrero de 2024.
LAS TÉCNICAS DE HEMODIAFILTRACIÓN APORTAN MÁS ESTABILIDAD
Publicado en la revista especializada 'Nefrología', este trabajo ha mostrado que una adecuada utilización de la heparina sódica y de bajo peso molecular, ajustada a las características y necesidades de cada paciente, contribuye a mantener el circuito permeable y reduce el riesgo de formación de coágulos.
Asimismo, se ha observado que las técnicas de hemodiafiltración frente a la hemodiálisis convencional se asocian con un funcionamiento más estable del circuito y menos coagulación durante la sesión.
De esta manera, los investigadores han expuesto que se evita la formación de coágulos del circuito extracorpóreo, lo que ocurre en menos del 4 por ciento de las sesiones. "Cuando sucede puede obligar a interrumpir el tratamiento antes de tiempo y hacer que el paciente reciba una dosis de diálisis inferior a la necesaria, lo que puede repercutir negativamente en su salud", han insistido.
Por otra parte, han informado de que "uno de los hallazgos más relevantes" del estudio ha sido "comprobar que cada paciente tiene un riesgo diferente de desarrollar esta complicación", por lo que "aplicar el mismo tratamiento a todos no siempre es la mejor opción". De hecho, han explicado que "adaptar la dosis de anticoagulantes, elegir el acceso vascular más adecuado y seleccionar la técnica de diálisis más apropiada para cada persona puede contribuir a que el tratamiento sea más seguro y eficaz".