Archivo - Grupo de jóvenes felices haciendo ejercicio. - JAVI SANZ/ISTOCK - Archivo
MADRID, 16 May. (EDIZIONES) -
El estrés se ha convertido en uno de los grandes problemas de salud de la vida moderna, pero combatirlo no siempre pasa únicamente por descansar más o por reducir obligaciones. Cada vez más investigaciones apuntan a estrategias cotidianas y aparentemente simples -como el sentido del humor, las relaciones sociales saludables, el ejercicio físico, o aprender a vivir en el presente- como herramientas eficaces para proteger la salud mental y emocional.
Así nos lo confiesa durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus la doctora Begoña G. Larrauri, autora del libro 'Jaque al estrés'(Desclée De Brouwer), quien defiende que reírse de uno mismo, rodearse de personas que aporten bienestar y encontrar sentido a lo que hacemos puede cambiar la forma en la que afrontamos los problemas cotidianos. Porque, según recuerda, muchas veces el estrés no depende sólo de lo que ocurre, sino también de cómo lo interpretamos y de con quién lo compartimos.
En el caso del sentido del humor habla esta doctora en Psicología de que numerosas investigaciones respaldan que el humor promueve el bienestar y reduce el cortisol. "Puede ser buena forma de afrontar el estrés porque nos abre una nueva perspectiva y una forma de pensar más amplia y flexible, y recuerda que todas las cosas tienen tres lados, positivo, negativo, y cómico", asevera.
Cuando estas ante un contratiempo y te aceleras, según prosigue, una pregunta importante que debemos hacernos es cómo podemos ver algo cómico en esa situación. "Esta pregunta te saca del momento reactivo del que estás, que no ves nada más que lo oscuro de la situación, y te muestra que hay otras formas de ver lo que está pasando".
NO EXAGERAR LA GRAVEDAD DE LOS PROBLEMAS
Insiste en que no hay que exagerar la gravedad de los problemas porque al cabo de poco tiempo, generalmente, podemos encontrar la situación divertida, y es entonces cuando nos preguntamos por qué lo vimos tan negro y por qué sufrimos tanto en esta situación.
A su vez, resalta que el humor nos da un sentido de control sobre la situación porque al reírnos la encontramos menos amenazante y esto nos anima a seguir luchando: "Si nos distanciamos y estamos en un modo más de usar nuestra corteza cerebral, entonces nos ponemos en el modo en el que las situaciones no nos tienen por qué desbordar porque esto nos dará ánimo".
Al mismo tiempo, considera Begoña G.Larrauri, que también es profesora en la Universidad de Valladolid, que nunca nos debemos tomar a nosotros mismos en serio y es muy bueno bromear sobre nosotros mismos. "Ésta es la esencia del humor. Nos tomamos situaciones con demasiada importancia, nos va la vida en ello, y no. Bromear y reírse de uno mismo es lo mejor que podemos hacer para aceptar las equivocaciones, que las tendremos a montones, pero también nuestros fallos. Esto al final nos relaja un montón", mantiene esta psicóloga.
LAS RELACIONES SOCIALES REDUCEN EL IMPACTO DEL ESTRÉS
A su vez, remarca que las relaciones sociales son capaces de reducir el impacto del estrés sobre nuestra salud. "Piensa que pocas cosas hay tan positivas en la vida como estar con la gente y, cuando hay buena relación, es el mejor antídoto contra algo difícil, la mejor forma de animarnos cuando tenemos esa posibilidad", agrega.
Igual que pueden ser fuente de apoyo las relaciones sociales y fuente de bienestar y de crecimiento, advierte, eso sí, de que nos pueden generar un estrés, frustración, y desgaste que no son saludables, por lo que aconseja en este punto ser muy consciente de con quién compartimos nuestro tiempo y energía. "Una relación insana puede ser una fuente de estrés espantosa y que nos lleva a enfermar y a una vida de gran tristeza", afirma.
¿EL DEPORTE COMO VÍA DE ESCAPE ANTE EL ESTRÉS?
Por otro lado, comentamos con ella que estamos viviendo una época dorada del ejercicio a todos los niveles y que, por suerte, el deporte sirve para afrontar y de aliviar el estrés: "Nos obliga a desplazar la atención de los problemas, a descargar los sentimientos de frustración, y a que nuestra mente descanse mientras hacemos ejercicio, esta activación te llena de endorfinas, te da confianza".
Resalta asimismo sus innumerables beneficios para nuestra salud en general, como la prevención sobre la pérdida de densidad ósea o el aumento de fuerza muscular y de nuestra flexibilidad, la disminución de la inflamación crónica, así como una mejora en la respuesta inmunitaria, o en el control del peso. "A nivel emocional mejora la imagen corporal, promueve el buen sueño, agudiza la mente y mejora la memoria, así como la confianza en uno mismo. Es una vía básica dentro de todas las estrategias para afrontar el estrés", añade Begoña G. Larrauri.
VIVIR EL PRESENTE TAMBIÉN AYUDA FRENTE AL ESTRÉS
En última instancia, destaca esta doctora en Psicología que vivir el presente, apreciar el aquí y ahora, nos ayuda a relajarnos a la hora de hacer las cosas con más presencia. "Y ya no tienes esos escapes de memoria, de concentración, esa vorágine terrorífica", indica.
Pero también es importante, tal y como insiste, el descubrir qué es importante en la vida porque si le damos un significado determinado esto cobra un sentido nuevo y todo lo que hacemos lo hacemos con mayor agrado, con más interés, y reduce nuestra frustración si la hubiera, o el peso de los contratiempos del camino.