¿Horario de verano o de invierno? Así afecta realmente el cambio de hora a tu actividad diaria

Archivo - Mujer andando por el parque.
Archivo - Mujer andando por el parque. - GBH007/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: sábado, 2 mayo 2026 8:29

   MADRID, 2 May. (EUROPA PRESS) -

   El cambio de hora dos veces al año no afecta al número total de pasos que dan las personas, aunque sí influye en el momento en que dan esos pasos, según una nueva investigación de la Universidad de Duke (Estados Unidos) publicada en la revista 'Nature Health'.

   Más allá de las anécdotas sobre las preferencias de horario de invierno o verano entre diversas profesiones y situaciones familiares, el debate plantea interrogantes importantes que los responsables políticos deben considerar, como si mejora el cambio de horario ciertos tipos de productividad o si influye en la actividad física de las personas.

   Ahora, la nueva investigación responde negativamente a la última pregunta. Al comparar la cantidad de pasos registrados por los dispositivos Fitbit que usaban miles de personas en cuatro estados, los investigadores no encontraron diferencias apreciables en la cantidad de pasos diarios dados antes y después de un cambio de hora.

   Sin embargo, la investigación sí detectó un cambio significativo en la cantidad de pasos dados entre la mañana y la tarde. Según los investigadores, este cambio probablemente refleja que las personas ajustan sus horarios para adaptarse a la mayor disponibilidad de luz natural.

   "Este estudio es importante porque demuestra cómo los esfuerzos de recopilación de datos a gran escala financiados por el gobierno pueden generar hallazgos que pueden utilizarse para tomar decisiones basadas en evidencia en materia de políticas”, explica Jessilyn Dunn, profesora asociada de ingeniería biomédica en Duke.

   En el estudio, Dunn y estudiantes de doctorado de todo el campus de Duke recopilaron datos del programa de investigación All Of Us. Financiado y administrado por los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos este programa recopila datos de Fitbit aportados voluntariamente por más de 50.000 personas en todo el país cada año. Su objetivo es proporcionar un enorme conjunto de datos para impulsar miles de estudios como este.

   Dado que la mayor parte de Arizona no cambia la hora al mismo ritmo que el resto de los Estados Unidos continentales (tampoco lo hace Hawái), el grupo decidió centrar su atención en los estados de las "cuatro esquinas": Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah.

   "La elección de estos estados nos permitió diseñar un experimento más natural --explica Hayoung Jeong, estudiante de doctorado en el laboratorio de Dunn y coautora principal del artículo--. En lugar de asignar aleatoriamente a los participantes al estudio, pudimos plantear esta cuestión con un método estadísticamente más sólido".

   La elección de esta zona del país proporcionó a los investigadores una población de control natural. Si bien cada uno de estos estados es extenso, sus habitantes no difieren mucho entre sí en cuanto a clima, tipo de empleo u otras variables que podrían afectar sus rutinas diarias. Además, dado que la mayor parte de Arizona no cambia la hora al mismo tiempo que los otros tres estados, los investigadores pudieron comparar las diferencias entre ellos.

CAMBIOS EN LOS PATRONES DE TIEMPO

   Para ayudar con el análisis de datos, Dunn y Jeong recurrieron a Srikar Katta, estudiante de doctorado asesorado por Alex Volfovsky, profesor asociado de estadística e informática en Duke. Para refinar aún más sus estadísticas, el grupo comprimió los datos de pasos en tres grupos: mañana, tarde o día completo. Luego se centraron en una semana antes y una semana después de los cambios de horario que tuvieron lugar desde el otoño de 2021 hasta la primavera de 2023.

   Si bien los investigadores no hallaron diferencias significativas en la cantidad de pasos que daban las personas antes y después del cambio de horario, sí observaron cambios en los patrones de tiempo en que los daban. Por ejemplo, si alguien trabaja de 7.00 de la mañana a 7.00 de la tarde, probablemente no tenga la posibilidad de modificar su rutina de ejercicio. Sin embargo, si su horario laboral es más flexible, el cambio de horario podría influir en sus decisiones cotidianas.

   "Esta es información que los dispositivos portátiles te brindan y que ningún otro medio puede ofrecerte, a menos que los estés observando explícitamente --apunta Katta--. Las investigaciones han demostrado que decenas o cientos de pasos adicionales al día pueden afectar tu salud, por lo que la forma en que el horario de verano afecta esos pasos es importante para muchas personas".

   Si bien los investigadores no tuvieron acceso a los datos laborales de los usuarios de Fitbit, sí contaban con información demográfica como la edad, los ingresos anuales y la percepción de la facilidad para caminar en su entorno.

   Precisamente en estas variables se observaron con mayor claridad los pequeños cambios en las rutinas diarias. Por ejemplo, las personas más jóvenes, las que tenían mayores ingresos y las que vivían en lugares con aceras o senderos fácilmente accesibles eran más propensas a modificar sus rutinas.

   Los resultados parecen indicar que, si se aboliera el horario de verano, elegir entre el horario de verano o el horario estándar no tendría un efecto significativo en los niveles de actividad de las personas. También muestran que mantener el cambio semestral tampoco lo tendría. Sin embargo, parece existir un aspecto de equidad en juego para quienes tienen horarios menos flexibles.

   "En general, el cambio de horario no parece ser tan beneficioso para la salud pública como algunos creen, al menos en lo que respecta a los niveles de actividad --apunta Dunn--, pero probablemente deberíamos analizar con más detenimiento si estos cambios de horario están causando inconvenientes a algunos grupos pero no a otros".

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