Archivo - Expertas abogan por relajar la mandíbula durante el día para proteger la salud bucodental en la vuelta a la rutina - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SEB_RA - Archivo
MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -
La psicóloga de Blua de Sanitas, Soledad Scarcella, y la miembro de Sanitas Dental, Lorena Trinidad, han manifestado que, de cara a la vuelta a la rutina y el estrés postvacacional asociado a ella, es necesario relajar la mandíbula durante el día para proteger la salud bucodental.
"Conviene comprobar varias veces que los labios estén juntos y los dientes separados", así como que "la lengua se apoya en el paladar durante unos segundos", han indicado, para añadir que también es pertinente practicar una apertura controlada. Para ello, y frente a un espejo, se debe abrir la boca despacio y en línea recta, ejercicio que puede repetirse cinco veces por la mañana y por la noche, y debe suspenderse si provoca dolor.
Además, Scarcella y Trinidad apuestan por aplicar calor local con una compresa templada sobre la mandíbula durante 10 o 15 minutos, lo que ayuda a relajar la musculatura. "Si existe dolor, conviene elegir alimentos blandos y cortarlos en trozos pequeños", han agregado, destacando que "se aconseja evitar el chicle y dejar de morder uñas, bolígrafos u otros objetos".
Actuar ante la boca seca es otra medida propuesta, para lo que animan a beber agua con frecuencia y moderar el consumo de cafeína y alcohol. Todo debido a que la conocida como depresión postvacacional puede acompañarse de cansancio, irritabilidad, alteraciones del sueño y sensación de desbordamiento.
En este sentido, el 'Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2026' ya ofreció el dato de que el 50,9 por ciento de los españoles identifica el ritmo de vida como su principal fuente de estrés. Tras esta se hallan la situación económica, con un 48,4 por ciento, y el trabajo o los estudios, con un 45,2 por ciento.
EL ESTRÉS POSTVACACIONAL PUEDE PROVOCAR TENSIÓN MUSCULAR
"El problema suele aparecer cuando se intenta recuperar de golpe el mismo nivel de exigencia previo a las vacaciones", ha manifestado Scarcella, al tiempo que ha declarado que "la acumulación de tareas y la reducción del descanso mantienen al organismo en un estado de alerta que se expresa en ocasiones mediante irritabilidad, peor sueño o tensión muscular".
De hecho, según el mismo trabajo, el 89,7 por ciento de los ciudadanos percibe que el estrés afecta a su salud bucodental. Entre las señales más identificadas durante las etapas de mayor presión aparecen la tensión mandibular, mencionada por el 39,5 por ciento, y el hecho de apretar o rechinar los dientes, señalado por el 39,1 por ciento.
Así, a juicio de estas expertas, estos hábitos, cuando se mantienen, llegan a causar desgaste dental, sensibilidad, dolor mandibular o cefaleas. "En determinados casos, una férula de descarga sirve para proteger los dientes, pero debe indicarse después de valorar el funcionamiento mandibular y el estado de la dentición", han explicado en relación con esta medida, que no sustituye al abordaje de la tensión emocional.
"Hay pacientes que llegan a consulta por dolor mandibular, sensibilidad o una pequeña fractura sin haber identificado que aprietan los dientes", ha indicado Trinidad al respecto, tras lo que ha afirmado que "el sangrado de encías suele indicar inflamación y requiere una valoración propia". "Atribuir todas las molestias a los nervios retrasa en algunos casos el diagnóstico de un problema bucodental", ha asegurado.
Por último, ha insistido en que "cuando las molestias aparecen de forma recurrente, una valoración odontológica, ya sea presencial o mediante videoconsulta, ayuda a identificar su origen y a decidir si basta con ajustar hábitos o si es necesario iniciar un tratamiento específico".