Archivo - Vacuna niño. - JOVANMANDIC/ ISTOCK - Archivo
MADRID 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Grupo de Trabajo de Vacunas e Inmunización de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) y la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) han advertido que los cambios en las recomendaciones de vacunación infantil en Estados Unidos pueden afectar a la salud mundial, comprometiendo la capacidad de respuesta ante brotes y aumentando riesgos evitables.
Tras la actualización del calendario publicada a inicios de año por el Departamento de Sanidad y Servicios Humanos del Gobierno estadounidense, la SEE y SESPAS han emitido un posicionamiento conjunto en el que denuncian que la decisión supone "un retroceso en la prevención de enfermedades transmisibles", además de generar "riesgos evitables para la salud infantil y global".
"Los programas de vacunación infantil constituyen una de las intervenciones de salud pública con mayor impacto en la reducción de mortalidad, hospitalizaciones y desigualdades", han explicado. Su fortaleza, según han precisado, depende de una evidencia científica sólida, unas recomendaciones universales claras y unos procesos de decisión técnicos, transparentes e independientes, que "ahora se ven debilitados".
Las sociedades científicas han afirmado que las recomendaciones de vacunación infantil en EEUU siempre han sido elaboradas a partir de evaluaciones rigurosas en términos de eficacia, seguridad, coste y equidad. Sin embargo, han alertado de que obviar este proceso socava la credibilidad del sistema sanitario y afecta a la confianza en las vacunas tanto por parte de los profesionales como por parte de la población.
Respecto al enfoque de toma de decisiones clínicas compartidas que incluye la actualización, los expertos han explicado que aumenta la variabilidad entre profesionales y traslada la responsabilidad de la decisión a las familias, cuya percepción sobre las vacunas puede estar determinada por sus niveles de alfabetización y recursos económicos.
Por ello, consideran previsible una caída de coberturas de vacunación y una reducción de la equidad. "Los programas universales de inmunización disminuyen las desigualdades, y eliminar la recomendación de vacunación universal frente a enfermedades como la gripe, la enfermedad meningocócica y de inmunización frente al virus respiratorio sincitial puede traducirse rápidamente en bolsas de población no vacunada", han aseverado.
En esta línea, han comentado que la eliminación de la vacunación universal frente a la hepatitis B incrementa el riesgo de infecciones crónicas, cirrosis y carcinoma hepatocelular.
Asimismo, han enfatizado que las decisiones tomadas en Estados Unidos repercutirán en todo el mundo y pueden llegar a fomentar la desinformación. "En un mundo interconectado, los descensos en las coberturas de vacunación no son un problema local, sino que pueden generar efectos en cascada sobre la salud global, comprometer la capacidad de respuesta ante brotes y aumentar riesgos evitables para todos los países", han apuntado.
En resumen, las sociedades científicas han insistido en ofrecer calendarios de vacunación "simples, universales, estables y con enfoque de equidad" para proteger a la infancia y han mostrado su rechazo ante cualquier recomendación que no se sustente en una base científica sólida.