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MADRID, 2 Ene. (EUROPA PRESS) -
No todos los estados de tristeza en Navidad son depresión, pero pueden afectar de manera significativa nuestro bienestar. El “Blues de Navidad” surge por la presión social y emocional de las fiestas, alterando el ánimo, el sueño y la concentración, especialmente en personas mayores o que atraviesan un duelo reciente.
Pablo Ramos, psicólogo de Blua Sanitas, advierte: “El ‘Blues de Navidad’ es un estado temporal que surge por la presión social y emocional de estas fechas, pero no debe confundirse con un trastorno depresivo”. Para proteger la salud emocional, los expertos recomiendan planificar actividades de forma realista, repartir tareas familiares y reservar tiempo para momentos tranquilos que resulten agradables.
CLAVES PARA CUIDAR TU BIENESTAR
El psicólogo de Blua Sanitas Pablo Ramos ha explicado que el 'Blues de Navidad', un estado de tristeza o apatía que tiene que ver con la presión social y emocional de estas fechas, se diferencia de la depresión tanto por su duración como por su intensidad y grado de interferencia funcional.
"La depresión implica una alteración profunda y mantenida del ánimo, con repercusión en la vida cotidiana. El 'Blues de Navidad' es un estado temporal que surge por la presión social y emocional de estas fechas, pero no debe confundirse con un trastorno depresivo", ha detallado Ramos.
Tras ello, ha manifestado que estos síntomas surgen por la combinación de diferentes estímulos intensos, los cambios en las rutinas y las expectativas sociales, que tiene un especial impacto en las personas mayores y en aquellas que están pasando un duelo reciente, tienen situaciones de vida solitarias o cuando se tienen antecedentes de ansiedad, depresión o estrés prolongado.
Si bien se trata de un fenómeno transitorio, su efecto sobre el estado de ánimo puede ser significativo, y puede manifestarse a través de apatía, irritabilidad, alteraciones del sueño, dificultad para concentrarse o una percepción persistente de vacío, unos sentimientos que indican necesidad de actuar antes de que se intensifiquen.
UNA PLANIFICACIÓN REALISTA
Para proteger el bienestar emocional durante la Navidad, los expertos de Sanitas han recomendado planificar de forma "realista" las actividades para evitar acumulaciones innecesarias, así como repartir las tareas familiares, lo que reduce la carga mental y facilita una organización más flexible.
Asimismo, han aconsejado reducir expectativas y reservar tiempo personal para actividades tranquilas que resulten agradables, y es que mantener un "ritmo pausado y meditado" favorece el equilibrio emocional.
Del mismo modo, se deben revisar aquellos pensamientos que aumenten la presión interna, sobre todo aquellos relacionados con la necesidad de "estar bien" o de tener un alto entusiasmo por estas celebraciones, por lo que es importante seleccionar los compromisos en función del bienestar personal.
Sin embargo, favorecer el contacto social en formatos adaptados, como paseos breves, llamadas o encuentros tranquilos puede ayudar a estabilizar el estado de ánimo.
"Un contacto regular, una pregunta sincera o una videollamada pueden marcar la diferencia. Acompañar desde la calma es una forma efectiva de proteger el bienestar, especialmente en quienes viven estas fechas con más vulnerabilidad", ha agregado Ramos.
Otra de las claves tiene que ver con permitir la expresión de la tristeza sin prolongarla de forma indefinida, acompañándola de pequeñas rutinas nuevas para ayudar a transitar recuerdos difíciles sin asociarlos a todo el periodo navideño.
En caso de que el malestar interfiera en la vida diaria o se intensifique, han destacado que lo mejor es acudir a un profesional para evitar que se prolongue este estado emocional.
"En las personas mayores, estos días pueden vivirse con más intensidad porque existen rutinas más estables, recuerdos más presentes y redes sociales más reducidas. La prevención pasa por detectar cambios sutiles: menos conversación, mayor cansancio o rechazo a participar en actividades habituales", ha concluido la directora médica de Sanitas Mayores, Miriam Piqueras.