Archivo - Niño en la consulta del terapeuta. - KATARZYNABIALASIEWICZ/ISTOCK - Archivo
MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
En muchos casos, basta con un solo gen mutado para desencadenar cambios en toda una red de genes relacionados con el autismo, según nuevos resultados de expertos del Hospital Infantil de Boston (Estados Unidos).
Este hallazgo, publicado en 'Nature', podría explicar por qué diferentes mutaciones en uno o varios de los cientos de genes vinculados al autismo pueden provocar una afección similar.
Además, basándose en este descubrimiento, los investigadores también hallaron que un gen en particular, el ZFX, es fundamental para un efecto bien conocido por el cual las mujeres están relativamente protegidas de los síntomas graves del autismo, incluso cuando portan mutaciones asociadas a este trastorno.
Christopher Walsh, jefe de la División de Genética y Genómica e investigador del Instituto Médico Howard Hughes (Estados Unidos) y autor principal del estudio, junto con las autoras principales Rebecca Andersen y Maya Talukdar, estudiaron varios genes relacionados con el autismo en un modelo de células humanas. Observaron patrones genéticos similares en la mayoría de los casos, independientemente del gen afectado.
"La cuestión es que, si se reduce la expresión de un gen relacionado con el autismo, se reducen las de muchos otros", explica Andersen. "Esta 'convergencia transcriptómica', como la llamamos, nos permite comprender cómo cientos de genes diferentes pueden causar fenotipos similares, una afección similar".
La nueva investigación sugiere que muchos de los diversos genes que pueden causar autismo cuando se ven afectados por mutaciones raras, en realidad pueden actuar de forma conjunta. La disminución de la expresión de uno puede provocar la disminución de la expresión de muchos otros.
Los investigadores también buscaron una posible conexión con el efecto protector femenino, la observación de que el autismo es de cuatro a cinco veces más común en hombres que en mujeres. Se ha propuesto que el cromosoma X desempeña un papel, pero la cuestión es más compleja que el simple hecho de que las mujeres tengan dos copias y los hombres una.
Dado que las mujeres tienen dos cromosomas X, cada célula del cuerpo humano desactiva la mayoría de los genes de uno de ellos para evitar la toxicidad y la muerte celular. Sin embargo, existen excepciones: más de sesenta genes del cromosoma X escapan a esta "inactivación del cromosoma X", incluido el activador transcripcional ZFX.
Como resultado, las mujeres presentan una mayor expresión de ZFX, ya que se expresa a partir de ambos cromosomas X. Los investigadores descubrieron que ZFX regula la expresión de muchos genes relacionados con el autismo, por lo que la mayor expresión de ZFX en las mujeres podría impulsar la protección contra mutaciones en genes relacionados con el autismo.
"Los mensajes clave más importantes son la idea de esta convergencia transcriptómica en el autismo y nuestra identificación del gen ZFX como un posible factor determinante del sesgo masculino en el autismo", destaca Walsh.
Esta convergencia también sugiere que podría ser posible concebir terapias que regulen positivamente muchos genes asociados al autismo, en lugar de tener que desarrollar una terapia independiente para cada una de las cientos de mutaciones genéticas, una por una. Dado que un solo gen puede regular muchos, atacar un número menor de genes podría ser eficaz.
Por ejemplo, aumentar la expresión de ZFX en varones podría brindarles una protección parcial contra el autismo similar a la que experimentan las mujeres. Encontrar una manera de aumentar los niveles de ZFX también podría beneficiar a las niñas, añade Walsh. Podría tratarse de un caso en el que "una marea creciente eleva todos los barcos".