Descubren anticuerpos humanos capaces de neutralizar el sarampión y reducir la carga viral hasta 500 veces

Archivo - Sarampión, foto recurso
Archivo - Sarampión, foto recurso - NATALYA MAISHEVA/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: viernes, 8 mayo 2026 6:59

   MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

   Científicos del Instituto de Inmunología de La Jolla (LJI) de Estados Unidos son los primeros en el mundo en caracterizar anticuerpos humanos capaces de neutralizar el virus del sarampión. Estos anticuerpos se unen a sitios clave del virus y evitan que este entre en las células del huésped.

   El nuevo panel de anticuerpos humanos podría sentar las bases para futuras terapias médicas contra la infección por sarampión. En el estudio, publicado en 'Cell Host & Microbe' la infusión de estos anticuerpos redujo la carga viral 500 veces en un modelo de roedor infectado con sarampión.

   "Estos anticuerpos actúan como profilaxis (para proteger de la infección inicial) y, tras la exposición al virus, como tratamiento para combatir el sarampión", asegura la doctora Erica Ollmann Saphire, profesora, presidenta y directora ejecutiva del LJI, quien dirigió el nuevo estudio. "Podría ser posible administrar una infusión de estos anticuerpos a una persona y proporcionarle la respuesta inmunitaria que desearía tener".

   En los últimos años, la disminución de las tasas de vacunación ha provocado brotes mortales de sarampión en todo el mundo. Este fuerte aumento de casos de sarampión es especialmente peligroso para los millones de personas que no pueden recibir la vacuna.

    La vacuna contra el sarampión es increíblemente segura y eficaz, pero contiene un virus vivo atenuado. Esto significa que las personas con sistemas inmunitarios debilitados, como las embarazadas o quienes reciben quimioterapia, incluidos los niños, no pueden vacunarse. Los bebés también corren riesgo. Los lactantes deben esperar hasta los 12 meses para vacunarse, y la mayoría de los niños en Estados Unidos no reciben la vacuna completa contra el sarampión hasta los 6 años.

    "Cada vez hay más personas que no pueden vacunarse o que no han recibido la vacunación completa", asegura Saphire. "Precisamente esas personas que no pueden vacunarse o que aún no pueden hacerlo son las que más sufrirían una infección por el virus del sarampión, o incluso podrían ser mortales".

   Hasta hace poco, había suficientes personas vacunadas contra el virus del sarampión como para que el riesgo de contagio para este grupo no vacunado fuera muy bajo. Lamentablemente, esa protección comunitaria, conocida como "inmunidad colectiva", ya no existe.

   En este contexto, los científicos del LJI se marcaron la misión de encontrar opciones de tratamiento para los más vulnerables. No obstante, actualmente, no existen terapias específicas contra el sarampión para ayudar a los pacientes. El nuevo estudio muestra que las terapias con anticuerpos monoclonales podrían ser la solución.

   Las terapias con anticuerpos monoclonales funcionan porque contienen muchas copias de un anticuerpo neutralizante. Estas terapias se utilizan ampliamente para diversas enfermedades infecciosas. Incluso los bebés reciben terapias con anticuerpos monoclonales cada año para prevenir el virus sincitial respiratorio (VSR).

   Para diseñar un tratamiento con anticuerpos monoclonales contra el sarampión, los investigadores necesitan comprender claramente cómo los anticuerpos humanos combaten el virus.

   Saphire y sus colaboradores comenzaron utilizando una técnica de imagen llamada microscopía crioelectrónica (crio-EM) para obtener las primeras imágenes de cómo los anticuerpos se unen al virus del sarampión. Empezaron examinando anticuerpos de ratón y publicaron ese trabajo en un artículo reciente de 'Nature Communications'.

   Ese estudio inicial demostró, con asombroso detalle, dónde es vulnerable el virus del sarampión al ataque de los anticuerpos. Los anticuerpos de los ratones se unieron a una parte clave del virus del sarampión, llamada proteína de fusión, impidiendo que el virus entrara en la célula huésped.

   Para averiguarlo, los investigadores analizaron la sangre de un voluntario de un estudio clínico. Este voluntario había sido vacunado contra el sarampión muchos años antes, por lo que ya contaba con anticuerpos preparados para combatir el virus del sarampión.

   A partir de esta única muestra de sangre, los científicos del LJI aislaron anticuerpos que se unen a la proteína de fusión del sarampión y otros anticuerpos que se unen a la segunda pieza clave del virus, una proteína de unión llamada "H".

    A continuación, capturaron imágenes en 3D de estos anticuerpos unidos al virus del sarampión. "Hemos descubierto que estos anticuerpos son excepcionalmente potentes", comenta Dawid Zyla, doctor en filosofía e instructor del LJI, quien fue coautor principal del estudio. "Son dos órdenes de magnitud mejores que moléculas similares presentadas en congresos".

   El virus del sarampión es un virus que cambia de forma. Al entrar en contacto con una célula humana, se despliega para revelar la maquinaria viral que se fusiona con la membrana de la célula huésped. El nuevo estudio demuestra que los anticuerpos dirigidos contra la proteína de fusión actúan fijándola en su lugar, impidiendo que el virus cambie de forma e infecte una célula huésped.

   El siguiente paso fue probar estos anticuerpos en un modelo animal preclínico. Los investigadores de la Universidad Estatal de Ohio llevaron a cabo experimentos clave utilizando ratas algodoneras como modelo. Descubrieron que los cuatro anticuerpos principales reducían la carga viral cuando se administraban antes de la exposición al sarampión o entre 24 y 48 horas después de la infección. Uno de ellos, un anticuerpo llamado 3A12, que se une a un sitio de la proteína F, hizo que el virus circulante resultara indetectable.

   Aunque aún queda mucho trabajo por hacer, los investigadores consideran que estos anticuerpos son herramientas prometedoras en la lucha contra el sarampión. Sus nuevas imágenes de las estructuras de los anticuerpos proporcionan los materiales necesarios para desarrollar el primer tratamiento del mundo para el virus del sarampión, que se puede aplicar antes o después de la exposición. "Ahora sabemos cuál es nuestro objetivo y contamos con los anticuerpos que necesitamos", finaliza Saphire.

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