El curioso motivo por el que todos tenemos hemorroides y cuándo se convierten en un problema

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Archivo - Hemorroides. - ATLASSTUDIO/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: domingo, 4 octubre 2026 7:59

   MADRID, 4 Oct. (EDIZIONES) -

   Aunque no lo hayas imaginado, sí: todos tenemos hemorroides. Puede resultar sorprendente, pero estas estructuras formadas por vasos sanguíneos forman parte de la anatomía normal de la zona anal, y contribuyen incluso a mantener la continencia. El problema aparece cuando aumentan de tamaño, se inflaman y comienzan a provocar síntomas.

Estreñimiento, sedentarismo, embarazo, sobrepeso, o determinados hábitos en el baño pueden favorecer su aparición, pero hay una señal que nunca debería darse por hecha: el sangrado al ir al baño. Un especialista en Cirugía General y Aparato Digestivo de HM Hospitales explica qué hay detrás de las hemorroides, cuándo las cremas y los remedios caseros pueden ser suficientes, qué opciones existen antes de recurrir a la cirugía y, sobre todo, por qué asumir que cualquier sangrado anal son simplemente 'almorranas' que pueden retrasar el diagnóstico de otros problemas.

   "Las hemorroides o almorranas son como pequeños 'cojines' de venas que todos tenemos de forma natural en la zona final del recto y del ano. Ahí están para ayudar a controlar la continencia, es decir, a que no se nos escape nada sin querer. El problema surge cuando estas venas se hinchan o se inflaman más de lo normal, por un aumento de presión en la zona. Cuando eso pasa, empiezan a dar síntomas y hablamos de 'enfermedad hemorroidal'", explica durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus el doctor Daniel Adolfo Melero-Montes, especialista en Cirugía General y Aparato Digestivo en HM Hospitales.

   Entre los síntomas más típicos se encontrarían, según el doctor Melero-Montes:

   ·El sangrado al ir al baño (normalmente rojo vivo, en el papel o goteando).

   ·Picor.

   ·Molestias o bulto en la zona.

   ·A veces dolor si se complican.

   La clave está en no restarle importancia al sangrado, según incide: "Aunque en la mayor parte de los casos es por hemorroides, ese mismo síntoma puede deberse a otros problemas más serios. Por eso, ante cualquier sangrado, dolor persistente, o un bulto que no mejora en unos días, lo correcto es consultar con un especialista para confirmar el diagnóstico, en lugar de dar por hecho que 'seguro que son hemorroides' y automedicarse".

MITOS SOBRE LAS HEMORROIDES

   Precisamente, comentamos con este experto los numerosos mitos que hay en torno a las hemorroides, como el asumir que "si sangro, o me duele, seguro que son hemorroides". De ahí que este doctor haga hincapié al afirmar que "el dolor no es el primer síntoma para pensar en unas hemorroides, y casi siempre está asociado a otra entidad con un tratamiento diferente (fisura anal, absceso anal, etc.)".

   Por otro lado, reitera en que, si aparece sangrado, siempre merece ser valorado y estudiado por un especialista en coloproctología, porque, tal y como advierte, "dar por hecho el diagnóstico sin confirmarlo es precisamente lo que puede retrasar la detección de otros problemas mas graves como el cáncer colorrectal".

¿SON INEVITABLES CON LA EDAD?

   Pero también llama la atención sobre la falsa idea de que las hemorroides son "inevitables" con la edad. Este doctor explica que en su desarrollo influyen los hábitos mucho más que el simple paso del tiempo, así que se pueden prevenir.

   De hecho, precisa que el estreñimiento, el embarazo, o el estar muchas horas sentado influyen "bastante" a la hora de que las hemorroides den problemas, tal y como indica: "Cualquier cosa que aumente la presión en esa zona puede favorecer que aparezcan: hacer mucha fuerza al ir al baño por estreñimiento, pasar mucho tiempo sentado en el trabajo o conduciendo, el sedentarismo, el embarazo y el parto, el sobrepeso, o incluso llevar una dieta pobre en fibra y beber poca agua. También hay quien tiene predisposición genética, es decir, que le viene un poco 'de familia'".

   En cuanto a la prevención, este coloproctólogo sostiene que tiene mucho que ver con los hábitos del día a día como el evitar el estreñimiento comiendo suficiente fibra (fruta, verdura, legumbres) y bebiendo suficiente agua; con no pasar mucho tiempo sentado en el baño ni hacer fuerza en exceso; así como moverse y evitar el sedentarismo; o también o con el mantener un peso saludable y no aguantarse las ganas de ir al baño. "Son medidas sencillas, pero muy efectivas para reducir el riesgo tanto de que aparezcan, como de que vuelvan a dar problemas", destaca este experto de HM Hospitales.

NO TODAS LAS HEMORROIDES ACABAN EN CIRUGÍA

   Otra de las creencias erróneas que circulan en nuestra sociedad sobre las hemorroides es que todas terminan en cirugía; si bien, el doctor Melero-Montes precisa que, en realidad, la mayoría de los casos se controlan bien con cambios de hábitos o con tratamientos poco invasivos, siendo la cirugía es la última opción, no la primera.

   Dice que se necesita cirugía en las hemorroides, este especialista en Cirugía General y Aparato Digestivo en HM Hospitales cuando las medidas básicas y los tratamientos tópicos ya no son suficientes, o cuando las hemorroides son grandes, sangran de forma repetida, o generan mucha molestia en el día a día.

   "Es entonces cuando se plantea dar un paso más. Por suerte, hoy existen muchas opciones antes de pensar en una cirugía tradicional: desde técnicas ambulatorias, hasta procedimientos mínimamente invasivos que reducen mucho el dolor postoperatorio, y que permiten una recuperación bastante más rápida que hace unos años", según subraya, mencionando a las técnicas láser, por ejemplo, "una alternativa mucho menos invasiva y con muy buena tolerancia".

   Le preguntamos en este contexto por la eficacia de las cremas y de ciertos remedios caseros, indicando Daniel Adolfo Melero-Montes que estos métodos "pueden ayudar, pero con matices". Así, apunta que las cremas y las pomadas alivian síntomas como el picor, la inflamación, o la molestia puntual, y cosas como los baños de agua tibia o cambiar la dieta también dan alivio en los episodios leves.

   Eso sí, avisa de que el problema es que no curan la causa de fondo: "Si la hemorroide ya está muy desarrollada, o el problema se repite constantemente, estos remedios se quedan cortos y solo tapan el síntoma un tiempo, mientras el problema de base sigue ahí".

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