¿Crees que "eres así" y no puedes cambiar? Cómo tu infancia configuró tu personalidad (y cómo "desaprenderla")

Archivo - Mujer ante un espejo.
Archivo - Mujer ante un espejo. - NICOLETAIONESCU/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: sábado, 17 enero 2026 7:59

   MADRID, 17 Ene. (EDIZIONES) -

   ¿Alguna vez te has sorprendido pensando o actuando de una forma que no encaja con la imagen que tienes de ti mismo? La personalidad no es una estructura rígida, ni una etiqueta inamovible: es un constructo complejo que se empieza a forjar en la infancia, se moldea con el entorno, con el apego, y con la genética, y que continúa evolucionando a lo largo de toda la vida.

   Tal y como explica en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus el psicólogo sanitario Gabriel Pozuelo, entender cómo se construyen las distintas "partes" de nuestra personalidad -muchas de ellas inconscientes-, es clave para dejar de justificarnos con etiquetas, conocernos mejor y aprender que, aunque no podamos cambiar quiénes somos por dentro, sí podemos transformar la manera en la que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás.

   Este psicólogo sanitario especializado en 'terapia self' y modelos integradores de personalidad, y autor de 'Mucho gusto, querido yo' (Zenith), nos cuenta así que la personalidad varía muchísimo dentro de una misma persona y dentro de nosotros mismos. "Hay veces que no damos crédito sobre lo que estamos pensando, o sobre cómo es una persona y lo que puede llegar a hacer", reconoce.

CÓMO SE FORJA LA PERSONALIDAD DE UNA PERSONA

   Indica que la personalidad de una persona se empieza a configurar en las etapas tempranas de la vida: "En parte, muchas veces, las voces que tenemos es de las personas con las que tenemos el apego. Así, en las etapas tempranas se formaliza una primera etapa de la personalidad, e influye todo lo que recibiste cuando eras pequeño, por ejemplo, el cómo te hablaban cuando hacías las cosas, cómo actuabas, si hablabas con desconocidos si te decían o no que no te acercaras; una serie de pautas donde vas metiendo líneas y al final se configura poco a poco, a través de comportamientos el cómo eres".

   Pero habla también de la carga genética que conlleva la personalidad, que también influye en su configuración, así como el entorno, el cariño, o el papel que han ejercido sobre nosotros nuestras figuras de apego, así como la parte social y cultural que nos rodea, nuestro entorno en definitiva.

NUESTRA PERSONALIDAD PUEDE EVOLUCIONAR

   Además, y a diferencia de lo que muchos piensan, este psicólogo sanitario asegura que nuestra personalidad sí que varía a lo largo de la vida; y también podemos modificarla. "La personalidad es muy voluble y puede cambiar mucho".

   Asegura con ello en que hay una primera fase de configuración de la personalidad en las etapas tempranas de la vida, al tiempo que la personalidad sigue evolucionando en la adolescencia, "donde hay muchos cambios"; pero también en la edad adulta. Dice aquí que se encuentra en consulta con muchas personas que se piensan que son como son y que no pueden hacer nada, 'al final soy el resultado de mi personalidad y ésta no se puede cambiar', cuando sí que es posible, tal y como insiste.

   De hecho, señala que si, por ejemplo, una persona es introvertida, sí se le pueden enseñar recursos, técnicas, para ser más sociable. "No va a haber un cambio drástico de la personalidad, pero ésta sí se puede trabajar. Además, si no trabajamos cómo somos a nivel interior esto a la larga nos puede dar problemas. Hay que poner voluntad de por medio. Por ejemplo, si algo me afecta, siento que no estoy bien, o que estoy todo el día enfadado, y no sé qué me pasa, no sé por qué me pasa esto, todo esto al final viene de la configuración de esas partes que tiene y que no se conoce cómo es él", relata este experto.

ES MEJOR HUIR DE LAS ETIQUETAS

   En este contexto, subraya en el libro que "nuestra personalidad no es única y ni una sólida entidad", sino que no somos como creemos que somos, ni como la gente piensa que somos. "Así que olvídate de la etiqueta que siempre te han puesto, y que te has creído como verdadera, y que incluso ha condicionado tu manera de pensar".

   Es más, Gabriel Pozuelo se muestra contrario de lo que hacemos con las etiquetas, la justificación que se les concede en muchas ocasiones y que nos impide avanzar y modificar quizás aspectos de nuestra personalidad, o de nuestra conducta. "Si te pones etiqueta 'soy una persona muy triste' entonces como eres así no intentas aprender qué puedo sacar con esa tristeza; siempre se puede hacer algo contra la etiqueta porque lo usamos como excusa muchas veces", resalta este psicólogo sanitario.

   Ejemplifica también que hay personas que explotan pero no saben identificar la bomba: "¿Crees que explotas por que te has puesto la etiqueta de que tienes mal genio siempre, o igual explotas porque te llevas callando mucho tiempo pequeñas cosas que quizás deberías haber dicho? Estas partes se fabrican o se crean a lo largo de nuestra vida y en algún momento esa parte que se calla nació porque dentro de todo el sistema de partes, el 'yo adulto' y las partes que nos protegen, que a veces nos hacen daño, y todas estas tienen el mismo origen que es el niño interior".

   En definitiva, insiste en que quiere que la gente aprenda que sí se puede cambiar la personalidad, no quién se es por dentro, sino quiénes somos con nosotros mismos. "No nos conocemos muchas veces a nosotros mismos y no entendemos por qué a veces pensamos lo que pensamos o hacemos lo que hacemos", concluye Gabriel Pozuelo.

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