Archivo - Cannabis, porro, adolescente - ANTONIOGUILLEM/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un estudio realizado con más de 11.000 adolescentes revela que el consumo de cannabis está relacionado con un menor progreso en la memoria, la concentración y la velocidad de pensamiento, así como con un deterioro progresivo de la memoria durante años clave del desarrollo cerebral, según investigadores de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos).
UN CEREBRO QUE DEJA DE PROGRESAR AL RITMO NORMAL
En concreto, como se recoge en la revista 'Neuropsychopharmacology', los adolescentes que comienzan a consumir cannabis muestran un progreso más lento en sus habilidades de pensamiento y memoria a medida que crecen.
"La adolescencia es una etapa crucial para el desarrollo cerebral, y lo que observamos es que los adolescentes que comienzan a consumir cannabis no mejoran al mismo ritmo que sus compañeros", incide Natasha Wade, doctora en Psiquiatría, profesora adjunta del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la UC San Diego y autora principal del estudio.
"Estas diferencias pueden parecer insignificantes al principio, pero pueden acumularse y afectar el aprendizaje, la memoria y el funcionamiento diario", explica.
Los investigadores hicieron un seguimiento a 11.036 niños desde los 9 o 10 años hasta los 16 o 17, registrando tanto su rendimiento cognitivo como su consumo de sustancias. Para obtener una visión más clara del consumo de cannabis, el equipo combinó los autoinformes con pruebas biológicas (como muestras de cabello, orina y saliva) que permiten detectar la exposición a las drogas desde hace poco tiempo hasta varios meses.
En diversas habilidades, como la memoria, la atención, el lenguaje y la velocidad de procesamiento, los adolescentes que consumieron cannabis mostraron un desarrollo más limitado con el tiempo en comparación con quienes no lo hicieron. En algunos casos, estos adolescentes tuvieron un desempeño igual o incluso ligeramente superior al de otros cuando eran más jóvenes. Sin embargo, al crecer y comenzar a consumir cannabis, su progreso se estancó, mientras que sus compañeros continuaron mejorando.
EL THC BAJO LA LUPA: EL COMPONENTE QUE FRENA LA MEMORIA
El estudio también analizó con mayor detalle los diferentes componentes del cannabis. En un grupo más reducido de participantes, los adolescentes con evidencia de exposición al tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo del cannabis, mostraron peor memoria con el tiempo que aquellos que no consumieron cannabis. Los adolescentes con evidencia de cannabidiol (CBD) no mostraron el mismo patrón, aunque ese grupo era pequeño.
"Estos resultados apuntan al THC como un probable causante de los cambios que estamos observando", señala Wade. "También ponen de manifiesto la complejidad de los productos de cannabis, especialmente porque algunos productos etiquetados como CBD pueden contener THC".
Aunque las diferencias observadas en el estudio fueron relativamente modestas, los investigadores afirman que podrían ser importantes. Durante la adolescencia, el cerebro se desarrolla rápidamente, e incluso pequeños cambios en la memoria, la atención o la velocidad de pensamiento pueden afectar el rendimiento escolar y la vida cotidiana.
CONSECUENCIAS REALES EN EL APRENDIZAJE Y LA VIDA DIARIA
Los investigadores señalan que el estudio no demuestra que el consumo de cannabis cause directamente estos cambios. Otros factores, como el entorno o la personalidad, pueden influir. Sin embargo, el equipo tuvo en cuenta muchas de estas influencias, incluyendo los antecedentes familiares, la salud mental y el consumo de otras sustancias, así como el rendimiento cognitivo previo de cada participante.
El equipo continuará haciendo un seguimiento de los participantes hasta que lleguen a la edad adulta temprana para comprender mejor los efectos a largo plazo del consumo de cannabis, incluyendo cómo el momento y la frecuencia de su consumo pueden influir en el desarrollo cerebral.
"Retrasar el consumo de cannabis favorece el desarrollo cerebral saludable. A medida que el cannabis se vuelve más accesible, es importante que las familias y los adolescentes comprendan cómo puede afectar al cerebro en desarrollo", finaliza Wade.