Científicos encuentran cómo frenar la transmisión de la gripe desde el primer contagio

Archivo - Infección pulmonar  Infección pulmonar por virus respiratorios y brote de gripe y coronavirus o coronavirus como casos peligrosos de SARS como un concepto médico pandémico o epidémico con elementos de ilustración 3D.
Archivo - Infección pulmonar Infección pulmonar por virus respiratorios y brote de gripe y coronavirus o coronavirus como casos peligrosos de SARS como un concepto médico pandémico o epidémico con elementos de ilustración 3D. - WILDPIXEL - Archivo
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Publicado: viernes, 20 marzo 2026 7:54

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Un debate de larga data en el diseño de vacunas gira en torno a si una vacuna debe optimizarse para evitar que el virus se replique dentro de un huésped infectado o para evitar que el virus se transmita a otros, y ahora, una nueva investigación dirigida por científicos de Penn State (Estados Unidos) podría dar la respuesta.

    El estudio en modelos animales, publicado en la revista 'Science Advances', demuestra una manera de impedir que el virus de la gripe se transmita de un huésped a otro, a la vez que se impide su replicación dentro del huésped. Los hallazgos revelan que las defensas del organismo contra dos proteínas de la superficie del virus, la hemaglutinina (HA) y la neuraminidasa (NA), pueden reducir de forma medible la probabilidad de propagación aérea.

   "Esto sugiere que la combinación intencionada de estas dos proteínas en futuras vacunas podría ayudar a frenar la propagación", aporta Troy Sutton, profesor asociado de Inmunología y Enfermedades Infecciosas en Penn State, quien dirigió el estudio.

La transmisión se redujo sin acelerar la evolución viral dentro del huésped, lo cual es una preocupación clave en el diseño de vacunas.

CÓMO ACTÚA LA INMUNIDAD COMBINADA

   Los investigadores utilizaron hurones como modelos para probar cómo los diferentes tipos de inmunidad (proveniente de la vacunación o de una infección previa) contra el virus de la gripe H1N1, una cepa que causa brotes anuales en los meses de otoño o invierno, afectaban tanto la replicación viral como la probabilidad de transmisión aérea.

   "El virus utilizado en nuestro estudio se considera representativo de los virus de la gripe estacional, o virus que causan brotes cada otoño e invierno", aclara Sutton.

   La infección por el virus de la gripe H1N1 causa síntomas como fiebre, tos y fatiga, y puede provocar enfermedades respiratorias graves o incluso la muerte, especialmente en grupos de alto riesgo como niños, ancianos y personas con sistemas inmunitarios debilitados.

    De hecho, la Organización Mundial de la Salud estima que los virus de la gripe estacional, como el virus H1N1 estudiado por el equipo de Sutton, infectan hasta mil millones de personas en todo el mundo cada año. Como resultado, entre 3 y 5 millones de personas desarrollan una enfermedad grave y hasta 650.000 personas mueren por infecciones de gripe cada año.

    Los hurones, cuyos sistemas respiratorios son notablemente similares a los humanos, imitan con precisión cómo los humanos se infectan y transmiten virus de la gripe como el H1N1. Al aparear hurones "donantes" infectados con hurones "de contacto" no infectados en jaulas con aire compartido, el equipo pudo medir directamente cómo la inmunidad a la hemaglutinina, la neuraminidasa o ambas influía en la transmisión viral. El entorno controlado permitió a los investigadores rastrear la diseminación viral, las tasas de transmisión y la evolución viral para comprender cómo las respuestas inmunitarias específicas influyeron en la transmisión de la gripe.

   En todos los escenarios, los animales con inmunidad a ambas proteínas mostraron una menor probabilidad de transmitir el virus a hurones cercanos no infectados. La transmisión se redujo a la mitad, un efecto que Sutton describió no como sinérgico, sino aditivo, lo que significa que las respuestas inmunitarias a las proteínas HA y NA contribuyeron por igual a la reducción general de la transmisión.

   El equipo también identificó un umbral medible de eficacia. Cuando los niveles virales descendieron por debajo de cierto punto al inicio de la infección, la probabilidad de propagación del virus se redujo por debajo del 50%. "Ese conocimiento podría ayudar a orientar el diseño de futuras vacunas, especialmente los esfuerzos que apuntan no solo a prevenir enfermedades graves sino también a limitar la transmisión viral en sí", apunta Sutton.

IMPLICACIONES PARA LAS VACUNAS DEL FUTURO

   Añade que, crucialmente, el equipo no encontró evidencia de que el virus evolucionara para evadir la inmunidad del cuerpo a ambas proteínas. En docenas de modelos animales, no se observaron variantes de escape consistentes (mutaciones del virus que evolucionan para evadir la protección inmunitaria), lo que sugiere que atacar tanto la HA como la NA no parece impulsar una adaptación viral rápida.

   "Nuestro trabajo refuerza el creciente consenso entre los expertos de que las vacunas contra la gripe deben actuar sobre múltiples proteínas del virus de la gripe para alcanzar la máxima eficacia", concluye Sutton.

Las vacunas del futuro podrían necesitar hacer más que simplemente generar fuertes respuestas de anticuerpos. Podrían necesitar frenar la propagación en su origen, lo que podría implicar duplicar los objetivos inmunitarios de los que el virus depende en mayor medida".

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