Actualizado 25/09/2015 14:12 CET

Los fármacos para el tiroides aumentan el riesgo de fracturas en las personas mayores

MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores del Women's College Research Institute de Toronto, en Canadá, aseguran que el uso continuado de algunos medicamentos indicados para el control de la glándula tiroides pueden aumentar el riesgo de fracturas en personas de edad avanzada.

   Así se desprende de un estudio publicado en el 'British Medical Journal', que se ha centrado en los efectos a largo plazo de la tiroxina, una hormona sintética producida por el tiroides. Su producción a niveles inferiores a los habituales se conoce como hipotiroidismo, un problema que padece el 20 por ciento de las personas de más de 65 años.

   Estos pacientes deben ser supervisados continuamente para controlar su dosis, aunque hay muchos que se mantienen sin cambios en la vejez. Sin embargo, esto puede llevar a estos pacientes a desarrollar el problema opuesto, el hipertiroidismo, causado por tener demasiada tiroxina, que es lo que puede aumentar el riesgo de fracturas, especialmente en mujeres mayores.

   En este estudio, se analizaron un total de 213.500 personas de más de 70 años que habían sido tratadas con levotiroxina, la versión sintética de la tiroxina, entre 2002 y 2007.

   Los participantes se dividieron en varios grupos, distinguiendo a aquellas personas que seguían con la medicación, los que la habían dejado de tomar entre 15 y 180 días antes del estudio y los que habían dejado de tomar mucho antes.

   De este modo, observaron que poco más del 10 por ciento (unas 22.236 personas) tuvieron al menos una fractura durante el período del estudio, siendo mayor el riesgo en aquellos pacientes que tomaban actualmente el fármaco o lo habían dejado poco antes.

   Los autores del estudio, dirigidos por la doctora Lorena Lipscombe, sugieren que los niveles de medicación debe seguirse más de cerca "en esta población vulnerable".

   Además, en la misma revista el profesor Graham Leese, del Ninewells Hospital de Dundee (Escocia) asegura que la dosis adecuada de tiroxina puede variar con la edad y ser "inesperadamente baja" en las personas de edad avanzada.

   "Han pasado 120 años desde que se describieron por vez primera los efectos del exceso de la hormona tiroidea en los huesos, si bien es cierto que falta financiación para seguir investigando en este área", explica este experto, que confía en que la prevalencia del hipotiroidismo "cambie las prioridades" al respecto.