Calambres frecuentes: ¿Cuándo preocuparse y qué enfermedades pueden indicar?

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Archivo - Espasmo, calambre muscular, dolor - AKACIN PHONSAWAT/ ISTOCK - Archivo
Publicado: jueves, 28 agosto 2025 16:31

   MADRID, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Los calambres frecuentes, intensos o sin causa aparente deben ser evaluados por un profesional, sobre todo si se acompañan de debilidad, náuseas o mareos, ya que podrían estar asociados a enfermedades subyacentes, señala el traumatólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, Fernando Corbí.

   Más allá de ser una molestia puntual, los calambres pueden ser un síntoma de afecciones más graves. Entre ellas, el especialista menciona enfermedades neurológicas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o el síndrome de Isaacs; enfermedades autoinmunes como el lupus o la esclerosis múltiple; trastornos metabólicos como la diabetes o el hipotiroidismo; y problemas vasculares como la enfermedad arterial periférica.

   No obstante, apunta que durante el verano, con el incremento de la actividad física al aire libre y la subida de las temperaturas, aumenta "significativamente" los casos de calambres musculares, ya que pueden estar relacionadas con una hidratación inadecuada y una pérdida de electrolitos.

   En este sentido, Corbí explica que "los calambres por calor se producen cuando las personas no reponen adecuadamente los líquidos y minerales perdidos al sudar. Esto puede provocar un desequilibrio en los niveles de potasio, sodio, calcio y magnesio, fundamentales para el correcto funcionamiento muscular".

   Así, los más afectados son los deportistas, trabajadores al aire libre, niños y personas mayores, señala el doctor. En el caso de los mayores, "su percepción de la sed es menor y su equilibrio electrolítico más frágil. Además, muchos toman medicamentos diuréticos que favorecen la deshidratación". Respecto a los niños, el especialista indica que "su sistema termorregulador aún está en desarrollo, lo que les hace más propensos a la deshidratación durante el juego o el ejercicio". Asimismo, personas con enfermedades crónicas, especialmente renales, cardiovasculares o metabólicas, deben prestar especial atención a estos síntomas, advierte.

   Finalmente, el traumatólogo afirma que la mejor forma de evitar los calambres musculares es la prevención. Por ello, recomienda mantener una hidratación adecuada durante todo el día; consumir alimentos ricos en potasio, magnesio y calcio; evitar la actividad física intensa en las horas de mayor calor; y estirar correctamente antes y después del ejercicio.

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