Cómo transformar los propósitos en alimentación de Año Nuevo en hábitos saludables y sostenibles

Archivo - Un hombre comiendo comida sana.
Archivo - Un hombre comiendo comida sana. - VIOLETASTOIMENOVA/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: jueves, 8 enero 2026 13:29

MADRID 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

La nutricionista Irene Doporto, directora técnica de Clínica Dorsia, ha destacado la importancia de mantener hábitos saludables a lo largo del año y evitar pensar en enero como un mes de reinicios radicales, lleno de dietas extremas y restricciones, pues ha asegurado que el verdadero cambio sostenible no surge de la privación ni de la presión.

"Lo que hacemos de enero a diciembre es mucho más relevante que lo que hacemos de diciembre a enero", ha apuntado la experta pocos días después del inicio de 2026 y una vez finalizadas las fiestas navideñas, cuando muchas personas se plantean nuevos propósitos e intentan compensar los excesos recurriendo a prácticas poco sostenibles.

En paralelo, la psicóloga sanitaria Paloma García Zubieta, especialista de Clínicas Origen, ha explicado que la vuelta "de golpe" a horarios exigentes y mayor carga mental tras las vacaciones activa "respuestas de supervivencia" que llevan a buscar alimentos rápidos y reconfortantes. "No es falta de fuerza de voluntad, sino una respuesta fisiológica y emocional al estrés", ha puntualizado.

De este modo, las expertas han coincidido en algunos de los errores más comunes que comete la población en enero, comenzando por reducir la ingesta de alimentos que contienen hidratos de carbono o grasas sin motivo médico, algo que puede provocar atracones al permitirse un "capricho".

Asimismo, han desaconsejado saltarse comidas con la idea de que esto adelgaza más rápido, pues en realidad aumenta el hambre extrema y el riesgo de comer de forma impulsiva. También han advertido del riesgo de seguir dietas que están de moda, como las 'detox', sin contar con las características individuales, ya que pueden generar carencias o llevar al famoso efecto rebote.

En esta línea, han insistido en el error que supone obsesionarse con la báscula y centrarse únicamente en el peso, ignorando las mejoras reales en la salud y llevando a la frustración. Así, han advertido que plantear cambios drásticos, basados en la idea del "todo o nada" puede llevar a abandonar los propósitos.

PLANIFICACIÓN Y CAMBIOS PROGRESIVOS

Frente a estos errores, Doporto y García han destacado que seguir pautas de planificación de la alimentación es una medida útil para asegurar opciones saludables incluso en días ajetreados. Junto a esto, han reiterado la necesidad de adoptar todos los cambios de forma progresiva para consolidarlos sin sentir ansiedad ni culpa.

Además, han indicado que, cuando se coma fuera de casa, también se deben tomar decisiones conscientes para ajustar porciones, elegir preparaciones equilibradas y disfrutar de la comida sin culpa. Otras claves que han compartido pasan por integrar la vida social en la alimentación, con el fin de reducir el estrés y mejorar el ánimo, y ajustar la alimentación al ritmo personal, identificando aquello que funciona.

"Transformar un propósito en rutina implica empezar pequeño, concretar acciones realistas y centrarse en la constancia más que en la perfección", han afirmado.

OCHO CAMBIOS REALISTAS

Las expertas han detallado ocho hábitos realistas, sostenibles y conscientes que adoptar este enero. En primer lugar, han abogado por añadir alimentos frescos y nutritivos como frutas, verduras y proteínas, en lugar de eliminar grupos de alimentos, a fin de ayudar a aumentar la saciedad y desplazar el picoteo menos saludable.

Asimismo, han señalado que introducir cambios en el cocinado también puede ser un hábito realista, reduciendo grasas, eligiendo versiones magras, usando técnicas de cocinado ligeras e incorporando más verduras para mantener sabor y saciedad. Comer de forma consciente, prestando atención al hambre, la saciedad y las emociones, y disfrutando de cada comida sin culpa es otra de las claves.

Igualmente, han instado a aprender a diferenciar hambre física de hambre emocional, lo que permite tomar decisiones más equilibradas y conscientes. Junto a la alimentación, las expertas han destacado la importancia del ejercicio regular, bien sea caminar, estiramientos o deportes.

En lo relativo a la salud mental, las expertas han apuntado que mantener un diálogo interno amable, en el que predomine un lenguaje compasivo en lugar de la autocrítica, reduce ansiedad y culpa, fomentando una relación positiva con la comida. Además, han insistido en la necesidad de cambiar la perspectiva de "tengo que compensar" por "me estoy cuidando", para reducir perfeccionismo y autoexigencia.

Para terminar, han resaltado la importancia de reconocer y aceptar errores como parte del proceso. Según han explicado, entender que desviarse de los hábitos no significa fracaso, sino aprendizaje, mantiene la constancia y la motivación a largo plazo.

Contador

Contenido patrocinado