Estos son los beneficios para tu salud de comer escarola, tan típica de los meses de frío

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Archivo - Escarola. - MARIANVEJCIK/ISTOCK - Archivo
Publicado: jueves, 29 diciembre 2022 8:22

   MADRID, 29 Dic. (EDIZIONES) -

   Con la llegada de la época más fría del año la escarola le toma el relevo a la lechuga tan propia de nuestras ensaladas de verano. Aunque ya podemos disponer de ella en cualquier momento del año, es especialmente habitual en los meses de más frío del año. Son numerosas sus propiedades y beneficios para nuestra salud, que aquí te contamos.

   Precisamente, ya la consumían los antiguos romanos, griegos y egipcios, y su introducción en Europa data del siglo XIII, según precisa la Fundación Española de Nutrición (FEN). Su temporada propia es el invierno por su resistencia a las bajas temperaturas. "Es cuando ofrece su esplendor y mayor calidad", reseña la institución.

   Según nos cuenta en una entrevista con Infosalus Yoana Terés, dietista-nutricionista del Colegio profesional de Dietistas Nutricionistas de Aragón, es una hortaliza típica aragonesa, que se caracteriza por su poco contenido calórico, al estar compuesta fundamentalmente por agua, tal y como suele suceder con el resto de vegetales.

   A nivel de nutrientes es fuente de minerales y de vitaminas; y nos aporta bastante fibra, destaca. Entre los minerales apunta fundamentalmente al potasio, "un indicativo de que es un producto diurético"; aunque también habla de su aportación de fósforo y de calcio. Eso sí, esta especialista, con consulta nutricional en Binéfar (Huesca), subraya que el calcio de las hortalizas, al no proceder de una fuente animal, se absorbe peor.

   Desde la FEN indican que entre los minerales más abundantes, aunque en cantidades discretas, se encontrarían el calcio, el fósforo, el hierro y el potasio, estos dos últimos los más abundantes; si bien en el caso del hierro presente en la escarola resalta igualmente que no se asimila tan bien como el de origen animal, igual que sucedería con el calcio, porque la fibra de la verdura interfiere en su absorción a nivel intestinal.

UNA BUENA OPCIÓN PARA LAS EMBARAZADAS

   A juicio de Yoana Terés resalta igualmente la presencia de ciertas vitaminas en este vegetal, como la vitamina C, o la vitamina B9 o ácido fólico, tan recomendable en las embarazadas.

   No obstante, desde la FEN subrayan que este alimento contiene también otros principios activos con carácter antioxidante como los flavonoides (miricetina, quercetina, entre otros), además de compuestos fenólicos como los ácidos cafeico y ferúlico, "potentes antioxidantes con capacidad de inhibir la actividad carcinogénica".

UN SABOR TAN AMARGO

   Pero si algo distingue a la escarola, según esta dietista-nutricionista aragonesa, es su peculiar sabor amargo, que puede hacer que no sea del gusto de todo el mundo, y esto, según explica, es debido a una sustancia que se llama intibina. "Esta estimula el apetito, favorece la digestión, la secreción de jugos gástricos, y es lo que la hace más fácil de digerir", resalta.

   La buena escarola dice que se recoge en los meses de frío, desde noviembre hasta febrero aproximadamente, aunque puede encontrarse todos los meses del año ya, envasada en bolsas y lavada, o bien fresca en las tiendas pequeñas y grandes superficies.

   A la hora de comprarla fresca, Terés aconseja que esté "prieta", "muy abrazada en sí misma", porque si está muy abierta, o incluso las hojas están secas, esto puede ser indicativo de que hace días que se ha recolectado. "El ácido fólico está en las hojas más verdes y normalmente las externas son algo más duras, pero se pueden comer también con agua debajo del grifo", añade.

   Una vez comprada, porque a veces son muy grandes, se debería lavar solo lo que vamos a consumir, según recomienda. Aunque dice que también se puede lavar un poco más debajo del grifo con el chorro del agua, intentar secarla, y guardarla dentro de una bolsa en la nevera, pudiendo aguantar 2 o 3 días, según asegura.

   Si queremos consumirla, Yoana Terés apunta a la ensalada, y dice que se le puede dar un toque diferente. En Aragón suele comerse con ajo picado y aceite y vinagre, aunque ella confiesa que a ella le encanta con la granada, que le aporta un toque dulce, y además siendo otra fruta típica del otoño y que puede contrastar con ese amargor.

   "Todos los productos de la huerta son atemporales. Pero a todo el mundo le recomiendo intentar consumir el producto de temporada porque siempre es más bueno, y seguramente más económico. Algo que no sabe mucha gente es que hay sopas de escarola, así que invito a todo el mundo a probarlo", concluye esta dietista-nutricionista.