Archivo - Imagen de recurso comida saludable. - ISTOCK/ CARLOSGAW - Archivo
MADRID 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Grupo de Trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) ha advertido de que la representación gráfica de las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025-2030, publicadas por el Gobierno de Estados Unidos a principios de año, puede favorecer interpretaciones simplificadas o erróneas por parte de la población general.
La sociedad científica ha publicado su posicionamiento tras la "controversia" que está generando la nueva pirámide y que, según SEMERGEN, se debe más a su diseño que al contenido, pues recoge "algunas recomendaciones coherentes y alineadas con la evidencia científica actual".
De este modo, SEMERGEN ha valorado positivamente el énfasis que hacen las nuevas guías en la comida real, la reducción de alimentos ultraprocesados y la necesidad de limitar los azúcares añadidos, sal y alcohol. Sin embargo, ha aseverado que estos mensajes "no quedan claramente reflejados en la iconografía de la pirámide", lo que puede conllevar interpretaciones simplificadas o erróneas.
Los profesionales han criticado la posición destacada que se otorga a la carne roja en la base de la pirámide, indicando que puede inducir a interpretar un mensaje de promoción de su consumo que no se corresponde plenamente con el contenido del texto, en el que se limita la ingesta de grasas saturadas a un máximo del 10 por ciento del aporte energético total.
"Consideramos que potenciar el consumo de carne roja no está respaldado por la evidencia científica disponible, ya que un consumo elevado se ha asociado con un mayor riesgo cardiovascular y de cáncer colorrectal", han apuntado.
Asimismo, han juzgado que la guía equipare las grasas insaturadas, y en particular el aceite de oliva virgen extra, con otras grasas culinarias como la mantequilla o el sebo de res, lo que consideran que puede "restar claridad" al mensaje de prevención cardiovascular. En paralelo, han calificado como una "oportunidad perdida" la escasa representación que otorga a las fuentes proteicas de origen vegetal, teniendo en cuenta el amplio respaldo científico con el que cuenta.
Desde SEMERGEN, han valorado de forma positiva que la guía incorpore por primera vez un enfoque que va más allá del mero recuento calórico y de macronutrientes, poniendo el acento en el grado de procesamiento de los alimentos y en la limitación de aditivos, colorantes y edulcorantes. No obstante, han señalado que la diferenciación entre snacks saludables y no saludables puede generar confusión si no se acompaña de una adecuada educación nutricional que evite una falsa sensación de seguridad.
Para terminar, la sociedad ha expresado su defensa de la dieta mediterránea como patrón alimentario de referencia, al contar con un amplio aval por la evidencia científica en la prevención cardiovascular y en el abordaje integral de múltiples patologías crónicas. Así, ha recordado que la nutrición supone el primer escalón terapéutico en la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares y debe mantenerse como la base sobre la que, cuando sea necesario, se añadan otras intervenciones farmacológicas.
NUEVO MODELO NUTRICIONAL
El secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU, Robert F. Kennedy, presentó en los primeros días de enero este nuevo modelo nutricional que busca conseguir que EEUU "vuelva a ser saludable". Para ello, llama a priorizar los alimentos integrales y ricos en nutrientes, como proteínas, lácteos, verduras, frutas, grasas saludables y cereales integrales, y reducir drásticamente los alimentos altamente procesados.
Las directrices recomiendan dar prioridad a los alimentos ricos en proteínas en cada comida. En concreto, apunta un consumo de entre 1,2 y 1,6 gramos por kilogramo de peso de la persona cada día a paartir de fuentes animales, como huevos, aves, mariscos y carnes rojas, y de origen vegetal, como frijoles, guisantes, lentejas, legumbres, frutos secos, semillas y soja.
Además, sugiere limitar la ingesta de alimentos altamente procesados, azúcares añadidos y aditivos artificiales; en lo que respecta a los niños de cuatro o menos años, pide a los padres que eviten por completo el azúcar añadido. También aconseja incorporar grasas saludables de alimentos integrales como carnes, mariscos, huevos, nueces, semillas, aceitunas y aguacates.
Junto a esto, propone reforzar el consumo de cereales integrales y reducir drásticamente los carbohidratos refinados, como el pan blanco, las opciones de desayuno listas para comer o envasadas, las tortillas de harina y las galletas. Asimismo, aconseja incluir productos lácteos enteros sin azúcares añadidos, así como verduras y frutas.
En paralelo, señala que cada persona debe comer la cantidad adecuada según su edad, sexo, tamaño y nivel de actividad. Asimismo, recomienda beber agua y bebidas sin azúcar para favorecer la hidratación y limitar el consumo de alcohol para una mejor salud general.