Publicado 23/07/2020 14:36:14 +02:00CET

Salud y mejora del ánimo, los motivos que llevaron a comprar más algunos productos en el confinamiento

Encuesta sobre la compra de alimentos durante el confinamiento
Encuesta sobre la compra de alimentos durante el confinamiento - TRILOKS/CSIC

VALÈNCIA, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los consumidores se decantaron por determinados productos durante la fase de confinamiento estricto movidos por la salud, optando por alimentos que consideraban más saludables como verduras y pastas, y por la mejora del estado de ánimo, con nueces, queso y chocolates a la cabeza, según las 362 encuestas online realizadas.

Sin embargo, entre los productos que se compraron menos se aprecian el pescado y marisco porque tienen una vida útil muy corta y también aquellos que se perciben como poco saludables o contribuyen a un bajo estado de ánimo, como es el caso de los productos de bollería azucarados o los postres.

Investigadoras del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), centro de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), han realizado un estudio sobre la búsqueda en Internet y en YouTube durante los meses de enero y abril de 2020, con el objetivo de conocer cuáles han sido las tendencias durante este tiempo.

Asimismo, han evaluado lo que la gente compartía en Twitter respecto a la Covid-19 y a la comida entre los meses de marzo y abril. Y han realizado una encuesta a los consumidores para conocer los motivos y cambios en la compra de alimentos durante el confinamiento estricto.

"Con este estudio se ha podido saber que en el inicio de la crisis sanitaria se buscaba información acerca de la Covid-19 y cómo la enfermedad podía progresar y propagarse. Tras la declaración oficial de la pandemia, comenzaron las búsquedas en relación con alimentos y compras de almacenamiento", ha comentado la investigadora del IATA, Laura Laguna.

En Twitter, entre marzo y abril, también se muestra una evolución, desde las preocupaciones por comprar y almacenar alimentos hasta la sensación de incertidumbre por la crisis que se avecinaba.

"También hemos visto que, a pesar de que la gente confíe en la información de los científicos como fuente fiable, cuando busca contenidos y vídeos en Internet, no somos los más populares", ha apuntado Laguna.

Esto es algo que demuestra que se deben hacer esfuerzos para diseñar canales de comunicación de información más efectivos con el fin de evitar que la población caiga en el engaño o la desinformación.

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