Publicado 22/09/2021 07:29CET

El riesgo cardiovascular en niños con sobrepeso se reduce con un cambio de alimentación

Archivo - Obese fat boy check heart by stethoscope,
Archivo - Obese fat boy check heart by stethoscope, - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / KWANCHAICHAIUDOM

   MADRID, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de investigación dirigido por la Clínica Cleveland, en Estados Unidos, ha confirmado que, estadísticamente, los niños con sobrepeso que siguieron un patrón de alimentación saludable mejoraron significativamente su peso y redujeron una serie de riesgos de enfermedades cardiovasculares, según publican en el 'Journal of Clinical Pediatrics', que emparejó a padres e hijos durante todo el ensayo.

   Los niños obesos son más propensos a tener la presión arterial y el colesterol altos, que son factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares. La obesidad en los adultos se asocia a un mayor riesgo de padecer varias enfermedades graves, como las cardiopatías, la diabetes de tipo 2 y el cáncer.

   Durante un año, los investigadores estudiaron los cambios en los marcadores de riesgo de enfermedades cardiovasculares asociados a tres patrones de alimentación saludable en 96 niños de entre 9 y 18 años con un índice de masa corporal (IMC) superior al 95%.

   Los tres patrones de alimentación saludable estudiados fueron la dieta de la Asociación Americana del Corazón, la dieta mediterránea y la dieta basada en plantas. Las tres hacían hincapié en los alimentos integrales, las frutas y las verduras y limitaban la sal añadida, la carne roja y los alimentos procesados.

   Las parejas de padres e hijos asistieron a sesiones educativas semanales durante cuatro semanas en las que se trataron los alimentos sugeridos y los que hay que evitar, cómo leer las etiquetas de los envases, el tamaño adecuado de las porciones y consejos para hacer la compra.

   Se utilizaron análisis de sangre en ayunas para acceder a los biomarcadores de riesgo cardiovascular. Las tres dietas se asociaron a mejoras en el peso, la presión arterial sistólica y diastólica, el colesterol total y las lipoproteínas de baja densidad.

   "Este estudio ayuda a demostrar la importancia de empezar a seguir patrones de alimentación saludables lo antes posible. Sabemos que las enfermedades cardiovasculares comienzan en la infancia, y los patrones alimentarios de los niños son más fáciles de moldear que los de los adolescentes y los adultos", señala el autor principal, el doctor Michael Macknin, profesor emérito de Pediatría de la Facultad de Medicina Lerner de la Clínica Cleveland.

   El Comité de Nutrición de la Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños sanos de 2 años en adelante sigan una dieta baja en grasas (30 por ciento de las calorías procedentes de las mismas). Estas son las mismas recomendaciones para los adultos sanos. En el estudio, las tasas de cumplimiento de la dieta fueron del 65% de media en la semana 4 y del 55% en la semana 52, lo que sugiere que pequeñas mejoras en las dietas pueden seguir siendo muy beneficiosas.

   "Dado que el proceso de las enfermedades cardíacas comienza en la infancia, la prevención debería empezar también ahí --señala el doctor W.H. Wilson Tang, autor del estudio y director de investigación de la sección de medicina de insuficiencia cardíaca y trasplante cardíaco del Instituto Familiar Cardíaco, Vascular y Torácico Sydell y Arnold Miller de la Clínica Cleveland--. Una gran mayoría de las enfermedades cardíacas se deben a factores de riesgo modificables o controlables, por lo que es importante que los niños comprendan que son en gran parte responsables de su salud".