Reducir el consumo de bebidas con azúcar pasa por subir su precio y menor acceso

Publicado 25/06/2019 14:47:21CET
Refresco, refrescos, bebida
Refresco, refrescos, bebidaPIXABAY/RAWPIXEL - Archivo

   MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Etiquetas fáciles de comprender, como las etiquetas de tipo semáforo, y las etiquetas que califican qué tan saludables son las bebidas con estrellas o números; menor accesibilidad de las bebidas azucaradas en los colegios y el aumento del precio n restaurantes, comercios y centros de esparcimiento, son tres de las principales conclusiones de un estudio sobre las medias necesaria para reducir el consumo de estas bebidas entre la población.

   Un equipo de investigadores de Alemania y Reino Unido observó, para llegar a estas conclusiones, los resultados de 58 estudios que evaluaron varios enfoques y estrategias para cambiar el entorno físico o social en el que las personas consumen o adquieren bebidas azucaradas.

   Además, entre las recomendaciones aconsejan menús infantiles en cadenas de restaurantes que incluyan bebidas más saludables como bebida estándar; promoción de bebidas más saludables en supermercados; beneficios alimentarios del Estado como cupones para alimentos que no puedan utilizarse para comprar bebidas azucaradas; y campañas comunitarias centradas en estas bebidas.

   Finalmente, se aconseja el desarrollo de medidas para mejorar la disponibilidad de bebidas de bajas calorías en el hogar, como por ejemplo a través del reparto domiciliario de agua embotellada y bebidas de dieta; y se observó que a mayor disponibilidad de agua potable y de bebidas de dieta en el hogar puede ayudar a bajar de peso.

   Los estudios se realizaron en diferentes contextos, como colegios, cafeterías, restaurantes, hogares y establecimientos de venta. Los estudios evaluaron una amplia variedad de enfoques para reducir el consumo, como modificar el etiquetado y los precios de las bebidas azucaradas y las alternativas sanas. También abordaron iniciativas políticas más amplias, como campañas a nivel comunitario para fomentar elecciones más saludables. Los estudios se realizaron en 19 países distintos desde América del Norte y del Sur, hasta Australasia, Europa y el Sureste asiático.

   En las categorías más amplias de intervenciones estudiadas (etiquetado, estándares nutricionales, aumentos de precio y subvenciones, intervenciones dirigidas a toda la cadena alimentaria, servicios minoristas y de alimentación y enfoques intersectoriales, como programas de beneficios alimentarios y políticas de inversión y comercio) la certeza de la evidencia para las medidas específicas varió de muy baja a moderada.

   El autor de la revisión, Hans Hauner, profesor de Medicina Nutricional en la Universidad Técnica de Múnich, Alemania, ha recordado que "las tasas de obesidad y diabetes crecen a nivel mundial y esta tendencia no se revertirá sin una acción amplia y efectiva".

   "Los gobiernos y la industria en concreto deben hacer su trabajo para que la opción saludable sea la opción fácil para los consumidores. Esta revisión destaca las medidas claves que pueden ayudar a conseguirlo", ha añadido.

   "Necesitamos trabajar más para comprender qué funciona mejor en contextos concretos como escuelas y lugares de trabajo, para personas con perfiles socioeconómicos y culturales diferentes y en países con distintos niveles de desarrollo económico. Esto nos ayudaría a mejorar los enfoques actuales. Los responsables de política sanitaria y los profesionales sanitarios que apliquen tales medidas deberían, por ello, cooperar con los investigadores para permitir evaluaciones de calidad", ha señalado la autora de la revisión, Eva Rehfuess, profesora de Investigación en Salud Pública y Servicios de Salud en LMU Munich, Alemania.

Contador