Radiografía de la pasta perfecta: ¿Pasta fresca sí o no?¿Y la de colores?

Publicado 16/12/2019 8:24:38CET
Diferentes tipos de pasta.
Diferentes tipos de pasta. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / EGAL - Archivo

   MADRID, 16 Dic. (EDIZIONES) -

    ¿A quién no le gusta un buen plato de pasta? Serán pocas las personas que se nieguen a comerlo, y de hacerlo será siguiendo unos criterios dietéticos de pérdida de peso muy concretos y probablemente equivocados, porque pasta se puede comer, incluso por la noche, y a pesar de seguir muchas dietas.

   Es un plato, además, que nos brinda muchísimas posibilidades, tanto en su formato, como en su preparación. Eso sí, ¡ojo con las salsas! Precisamente, un estudio publicado en 'Nutrition and Diabetes', elaborado por el Instituto Neurológico Mediterráneo Neuromed en Pozzilli (Italia), confirmó recientemente que, pese a su mala fama, la pasta no engorda, "es sana" y es más, ayuda a mantener el índice corporal de la persona.

   Según otro trabajo científico publicado en 'BMJ Open', a diferencia de la mayor parte de carbohidratos refinados (absorbidos rápidamente por el organismo),se concluye que la pasta tiene un índice glucémico más bajo, de forma que provoca un menor incremento de los niveles de azúcar en sangre que aquellos con un mayor índice, como podría suceder en el caso del pan blanco, el arroz, o la patata. En muchos casos, el problema se encuentra entonces en la forma de preparar la pasta, en las calorías que aportamos a nuestros platos con su preparación.

   Así, y para poder cerciorarnos al 100% de la 'pasta perfecta', la doctora en Farmacia y graduada en Nutrición Humana y Dietética, Marián García, subraya que, de igual forma que sucede con el pan, la pasta más saludable es aquella cuyo primer ingrediente es integral y conserva todas las partes del grano.

   "En este caso debemos buscar las palabras 'sémola integral de*' seguido del nombre del cereal", apunta la también conocida como 'Boticaria García' en 'El jamón de york no existe. La guía para comprar saludable y descubrir los secretos del supermercado' (La Esfera de los Libros).

   Eso sí, esta experta en Nutrición lamenta que la legislación permite hoy en día que en el envase aparezca en "grande y hermoso" tamaño la palabra 'integral', aunque realmente la pasta no esté fabricada con sémola integral.

   En cuanto a otras preguntas que pueden surgir en torno a la pasta García diluye la duda sobre si la pasta fresca es más saludable que la seca: "La pasta fresca refrigerada la podemos encontrar en los supermercados y suele estar compuesta de sémola de trigo a la que se añade huevo para conseguir la consistencia deseada. El problema es que encontrar pasta fresca integral en el supermercado es casi misión imposible. Tampoco nos volvamos locos. A pesar de su apreciado sabor, la pasta fresca no aporta ventajas desde el punto de vista nutricional sobre la pasta seca; y además es más cara".

Sobre la pasta fresca rellena, por ejemplo, las rellenas de pera y nueces, carne, foie o boletus, a las que les rodea ese cierto halo saludable porque sus envases mencionan que se han elaborado siguiendo el estilo 'tradicional', o no llevan conservantes, o están hecho con huevos de gallinas camperas dice que, aunque sea "injusto" meter a todos los ultraprocesados en el mismo saco, "su consumo es prescindible".

   Aquí advierte sobre los rellenos, que casi nunca cumplen las expectativas y si son de boletus, por ejemplo, pueden presentar tan sólo un 7% de ello y el resto ser champiñones, junto a otros ingredientes como el almidón, aparte de esta pasta no suele ser integral.

EL CASO DE LA PASTA DE COLORES

   En cuanto a otro plato popular de pasta, la pasta de colores, Boticaria García indica que esos lacitos, coditos, o espirales que suelen presentarse en paquetes y son de varios colores, muchos de ellos se venden específicos 'para ensalada' y llevan dibujados tomates y espinacas como que están hechos de ellos.

    "En principio, cualquiera pensaría que al menos un 30% de esas espirales son verdura. La realidad está en la letra pequeña, cuando vemos la composición. (...) Generalmente aportan tres tristes gramos por ración. (...) Por lo tanto, si se trata de una pasta de estas características, pasando", subraya.

   Eso sí, destaca que las pastas verdes a base de harina de guisante o las pastas rojas con harina de lenteja sí son pastas de colorines saludables. "Tienen en torno a un 3% de azúcares, 7-10% de fibra, y 25% de proteínas (el doble de proteínas que una pasta integral). Nutricionalmente pueden ser una alternativa muy decente pero con el pequeño problema del precio, que puede costar hasta seis veces más que una pasta integral normal", apunta la experta en Nutrición.