Publicado 20/05/2020 13:23:11 +02:00CET

El picoteo y el sedentarismo por el teletrabajo favorecen la obesidad

Una profesora de Primaria en Córdoba teletrabaja en su domicilio con su portátil.
Una profesora de Primaria en Córdoba teletrabaja en su domicilio con su portátil. - EUROPA PRESS

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

La doctora Emilia Cancer, miembro del Comité Gestor del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), ha advertido de que el picoteo y el sedentarismo derivado del teletrabajo por el COVID-19 podría favorecer el desarrollo de la obesidad.

"Uno de los problemas que puede tener trabajar desde casa es caer en el picoteo y hacerlo de forma frecuente se traduce en transgresiones dietéticas que tendrán consecuencias indeseables. Además, para muchas personas, teletrabajar supone una reducción de la actividad física global, ya que el ejercicio que se realiza durante el desplazamiento hacia el trabajo desaparece", ha alertado.

Desde la SEEN advierten de que picar entre horas y el sedentarismo favorecen el desarrollo de obesidad y numerosos problemas de salud asociados a esta enfermedad crónica: hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipemia (aumento de colesterol y/o de triglicéridos en sangre), aumento del ácido úrico, artrosis y apnea obstructiva del sueño, entre otros.

"Seguir una alimentación saludable basada en la dieta mediterránea con 4-5 comidas al día, acompañada de ejercicio físico regular y un descanso nocturno reparador, permitirá mantener un adecuado rendimiento y una buena concentración en el trabajo", afirma Cancer.

La especialista recomienda prevenir malos hábitos en la alimentación empezando con una planificación semanal de menús: "La organización permitirá reducir el picoteo descontrolado entre horas. Además, no cocinaremos más comida de la que necesitamos y, con ello, gastaremos menos. Lo mejor es hacer tres comidas principales: desayuno, comida y cena. Y, cuando entre dos comidas vayan a pasar más de 4-5 horas, tomar un tentempié, pero también planificado para reducir, principalmente, el consumo de grasas saturadas, azúcares refinados y sal".

A su vez, programar un horario para hacer ejercicio puede ayudar a evitar la ingesta por aburrimiento. "Aunque teletrabajemos, no debemos olvidar dedicar un tiempo del día a la práctica de ejercicio físico. Al igual que con la alimentación, lo ideal es planificar la actividad física y será más fácil cumplirla si establecemos desde el principio un horario", añade la doctora.

Para evitar tener en casa más alimentos de los necesarios y poco saludables, la endocrinóloga aconseja reducir los procesados y eliminar los ultraprocesados de la cesta de la compra: "Es recomendable ir a comprar después de comer, ya que, si vamos con hambre, seguro que escogemos más cantidad de alimentos y, además, innecesarios. Debemos llevar siempre una lista de lo que necesitamos y el dinero justo. Si vamos a un hipermercado, no debemos pasar por los pasillos que más nos tienten (bollería, pastelería, charcutería, alimentos precocinados, congelados tipo pizza o alimentos preparados y listos para freír)".

Asimismo, sugiere leer el etiquetado nutricional de los productos que compramos. "Esto es muy importante para poder elegir los alimentos que contengan menos grasas, menor contenido de ácidos grasos saturados y los que no contengan grasas parcialmente hidrogenadas o grasas trans, así como para conocer el valor energético y las cantidades no solo de grasas, sino de hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal que contienen", argumenta.

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