¿Es peligroso para la salud el colorante alimentario E-102 empleado en paellas, chuches o bebidas?

Golosinas, chucherías, chuches
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Publicado 30/08/2018 7:59:31CET

   MADRID, 30 Ago. (EDIZIONES) -

   Existe una amplia variedad de alimentos que consumimos semanalmente que contienen gran cantidad de colorantes artificiales. Su repercusión sobre nuestra salud es un tema poco conocido entre la población general, cada vez se investiga más, y muchos de los colorantes clasificados como ‘peligrosos’ o ‘no recomendados’ se han ido desechando o reemplazando por colorantes naturales.

   Así lo afirman desde la Fundación Alimentación Saludable, que definen estos compuestos como “un tipo de aditivos alimentarios que proporcionan color a los alimentos”. Según explica, si están presentes en los alimentos se consideran ‘naturales’ y si, por el contrario, se añaden a los alimentos durante su preprocesado, mediante la intervención humana, se denominan ‘artificiales’.

   De hecho, indica que estos abundan en golosinas, gelatinas, snacks, cereales procesados, platos precocinados, o algunos fiambres, pero sobre todo en las bebidas azucaradas o refrescos. “Estos colorantes se utilizan normalmente para hacer el producto más apetecible y bonito a simple vista, con colores que atraen tu atención, especialmente en personas de corta edad”, avisa.

   Por norma general, dice que es de gran importancia consultar el etiquetado de los alimentos ya que cada vez hay más problemas de salud relacionados con el consumo de colorantes. En este sentido, resalta que los colorantes ‘azoicos’ son los que más controversia generan por los múltiples casos de alergias con los que se le relacionan.

   “Éstas no tienen por qué ser un causante de alergia de forma directa, sino que también puede potenciar alergias a otras sustancias, incluidos los medicamentos. Existen también muchos estudios que hablan sobre los colorantes azoicos y la probabilidad de que aumentase el riesgo de algunos cánceres, así como su relación, como dijimos anteriormente, con el TDAH”, añade.

   En concreto, avisa de que hay 6 colorantes azoicos incluidos en el Reglamento 1333/2008 de la UE, el cual obliga a identificarlos e incorporar en el etiquetado la siguiente información: "Puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños". Dichos colorantes son:

   E-102 Tartracina.

   E-104 Amarillo de quinoleína.

   E-110 Amarillo anaranjado.

   E-122 Carmoisina.

   E-124 Rojo cochinilla A.

   E-129 Rojo allura AC.

   La Fundación Alimentación Saludable quiere resaltar el E-102 o tartracina o tartrazina (En USA Yellow 5), “ya que es el colorante que más está dando que hablar últimamente”. Según cuenta, es soluble en agua y da un color amarillo-anaranjado, y además es un gran potencial a nivel comercial ya que al mezclarse con otros colorantes azulados, puede obtenerse una tonalidad verde”, señala.

EL AMARILLO DEL ARROZ Y LA PROHIBICION DE NORUEGA

   Asimismo, advierte de que puede encontrarse en postres y dulces como repostería, chuches, así como en bebidas tanto alcohólicas como refrescos, o bebidas isotónicas. También se suele encontrar en snacks y condimentos como pueden ser salsas, pero especialmente en España avisa de que es famoso porque se utiliza como colorante para las paellas, proporcionando ese color amarillo-anaranjado del que se habla.

   “Se ha comprobado que existen casos, incluso desde hace 50 años atrás, de urticaria debido a la tartracina, provocando rojeces en la piel e incluso anafilaxia. Esta intolerancia es poco común, siendo su incidencia de alrededor del 0,12% de la población, pero sí se ha dictaminado que esta incidencia aumenta entre personas hipersensibles a la aspirina (ácido acetilsalicílico) pudiendo llegar ese porcentaje de casos al 2,6%”, resalta.

   Pese a todo esto, la tartracina es un colorante autorizado, ya que su incidencia en problemas de salud es baja, y se tiene en cuenta que habría que tomar una gran cantidad de este colorante (imposible con una dieta normal) para poder llegar a una intoxicación. A su juicio, ve importante añadir que, pese que a que los problemas de salud que genera son muy poco frecuentes, el E-102 está prohibido en algunos países como por ejemplo Noruega, sólo por prevención.