Archivo - Plato de brotes de bambú. - BOWONPAT SAKAEW/ISTOCK - Archivo
MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -
La primera revisión académica del mundo sobre el consumo de bambú ha identificado una serie de beneficios para la salud, entre ellos ayudar a controlar el azúcar en sangre, combatir la inflamación, mejorar la salud intestinal y actuar como antioxidante.
El bambú es la planta de más rápido crecimiento del planeta y algunas variedades alcanzan alturas de hasta 90 centímetros al día. Aunque los brotes de bambú ya son un alimento básico en muchas dietas asiáticas, una nueva investigación indica que podrían desempeñar un papel importante en la alimentación mundial.
El bambú está repleto de proteínas, tiene niveles moderados de fibra, es bajo en grasas, contiene aminoácidos, selenio y potasio, y es una fuente natural de vitaminas como tiamina, niacina, vitamina A, vitamina B6 y vitamina E.
La revisión, en la que participaron investigadores de la Universidad Anglia Ruskin (ARU) en Reino Unido, es la primera en recopilar y analizar todas las investigaciones publicadas sobre el consumo de bambú, incluidos ensayos en humanos (estudios in vivo) y experimentos de laboratorio con células humanas (estudios in vitro).
La investigación, publicada en la revista 'Advances in Bamboo Science', sugiere que los brotes de bambú podrían ayudar a mejorar la salud metabólica. Los ensayos clínicos informaron de un mejor control glucémico, lo que significa que el bambú podría ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre, un factor clave en el control de la diabetes, y mejorar el perfil lipídico, lo que podría reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Como fuente de fibras dietéticas, incluidas celulosa, hemicelulosa y lignina, también se ha demostrado que el bambú mejora la función intestinal en los seres humanos.
Estudios en humanos también mostraron un aumento en la actividad antioxidante y antiinflamatoria, menor toxicidad celular y mayor viabilidad celular luego del consumo de bambú.
La investigación in vitro demostró el alto valor nutricional del bambú y sus fuertes propiedades antioxidantes, y reveló efectos probióticos, lo que sugiere que podría favorecer la salud intestinal al promover bacterias beneficiosas.
También se ha descubierto que los compuestos de bambú inhiben la formación de furano y reducen la formación de acrilamida. Estas sustancias químicas tóxicas pueden generarse al freír o asar ciertos alimentos, lo que indica que el bambú podría utilizarse para aumentar la seguridad de otros alimentos.
Sin embargo, la revisión ha identificado riesgos graves asociados con el consumo de bambú que no ha sido preparado correctamente, ya que algunas especies contienen glucósidos cianogénicos, que pueden liberar cianuro si se comen crudos.
Además, el estudio ha revelado que los brotes de bambú contienen compuestos que pueden interferir con la producción de hormona tiroidea, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar bocio, asociado con múltiples complicaciones de salud. Ambos riesgos pueden evitarse hirviendo los brotes previamente de forma adecuada.
El autor principal, Lee Smith, profesor de Salud Pública en la Universidad Anglia Ruskin (ARU), explica que "el bambú ya se consume comúnmente en algunas partes de Asia y tiene un enorme potencial para ser una adición saludable y sostenible a las dietas en todo el mundo, pero debe prepararse correctamente". China e India son los mayores productores mundiales.
"Los múltiples beneficios para la salud que identificamos, incluido su potencial para abordar los desafíos de salud modernos como la diabetes y las enfermedades cardíacas, probablemente se deban al contenido nutricional del bambú y sus extractos, ya que el bambú es rico en proteínas, aminoácidos, carbohidratos, minerales y vitaminas", añade.