Una misma fruta aporta efectos diferentes sobre la salud en cada época del año

Fresa de los cultivos de Ávila.
GRUFESA. - Archivo
Publicado 01/03/2019 14:51:27CET

   MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El consumo de una misma variedad de fruta tiene unos efectos sobre la salud diferentes en función de la estacionalidad, según han evidenciado investigadores de la Unidad de Nutrición y Salud del centro tecnológico Eurecat (miembro de Tecnio) y el grupo de investigación en Nutrigenómica del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la Universitat Rovira i Virgili (URV).

   En concreto, a partir de dos estudios realizados en ratas, desarrollados en el marco del proyecto 'Explora' y publicados en 'Nutrients' y 'The Journal of Nutritional Biochemistry', los expertos han demostrado cómo consumir cereza puede alterar los niveles circulantes de parámetros como la insulina y la glucosa, y el metabolismo del tejido adiposo, hígado y músculo en función de si se toma en la época del año que corresponde o fuera de temporada.

   La coexistencia de animales y plantas ha generado un fenómeno adaptativo definido por la teoría de la xenohormesis. Según esta, determinados compuestos sintetizados por plantas en estado de estrés pueden ser reconocidos por los animales que los consumen, siendo informados sobre las condiciones ambientales en las que han crecido estas plantas y permitiendo una adaptación favorable a los cambios en el ambiente.

   "El hecho de consumir frutas fuera de temporada podría provocar una señalización errónea, provocando una alteración del metabolismo estacional característico, hecho que podría contribuir al desarrollo de la obesidad y los desórdenes metabólicos relacionados, especialmente si coincide con una dieta poco saludable y con un alto contenido en azúcares y grasas", ha dicho el coordinador científico del Área de Biotecnología de Eurecat y codirector de uno de los estudios, Antoni Caimari.

   De hecho, otras investigaciones han destacado también la relevancia del consumo de frutas de temporada en el mantenimiento de una salud óptima, aunque serían necesarios estudios en humanos para confirmar esta hipótesis.