Los médicos de familia piden impuestos sobre bebidas azucaradas para luchar contra la obesidad

Publicado 16/10/2019 15:07:08CET
Bebidas azucaradas
Bebidas azucaradas - CORTESÍA INCYTU - Archivo

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) se ha posicionado "a favor" del impuesto especial sobre bebidas azucaradas, ya que su consumo regular en una dieta "es uno de los elementos que más ha contribuido al aumento de la tasa de obesidad".

En un documento publicado con motivo del Día Mundial de la Alimentación, los médicos instan a aplicar un impuesto del 20 por ciento sobre el precio básico de estos productos. Según sus cálculos, se podría lograr una reducción efectiva del consumo de calorías en la dieta del 4,7 por ciento. Este porcentaje se traduciría en una pérdida de peso corporal de 725 gramos por año como promedio.

"La batalla por los impuestos sobre las bebidas azucaradas ha empezado ya a nivel mundial, y es la Organización Mundial de la Salud (OMS) la impulsora", explica Rodrigo Córdoba García, coordinador del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud del PAPPS de semFYC. Cataluña empezó aplicar el impuesto en mayo de 2017 y los datos de diferentes estudios independientes han mostrado una reducción del consumo.

La semFYC explica que una lata de refresco contiene alrededor de 35 gramos de azúcar y se corresponde con 140 calorías. De hecho, se ha constatado que las personas que consumen dos o más bebidas azucaradas por día tienen el doble de riesgo de tener síndrome metabólico, aumento de triglicéridos y disminución de colesterol HDL o colesterol 'bueno'.

Junto a estas medidas, consideran "clave e indispensable" la ubicación en los vegetales frescos en la base de la pirámide nutricional, como "fundamento de una alimentación saludable, a consumir en todas las comidas del día", así como la reducción en las recomendaciones del consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono, de cualquier origen, no sólo azúcares.

La semFYC también destaca la necesidad de que el alcohol "quede fuera de una guía de alimentación saludable" y se promueva la reducción del consumo de alimentos ricos en azúcares. El objetivo es hacer frente al aumento de casos de patologías crónicas de enfermedades no transmisibles (ENT) que, según datos de la OMS, representan en todo el mundo más del 70 por ciento de las muertes anuales. "No existe consumo sin riesgo y que cualquier ingesta de alcohol entraña riesgo para la salud", argumentan.

Por otra parte, defienden la ingesta de hasta 2 raciones diarias de alimentos del grupo de los lácteos (idealmente una única ración), dado que "tendrían un efecto nulo, similar a no tomar ningún lácteo" y "mantendrían un equilibrio entre sus efectos sobre la salud y su impacto socioeconómico y medioambiental".

La sociedad científica se ha fundamentado en los resultados de metaanálisis recientes que relacionan el consumo de lácteos y mortalidad. Estos estudios muestran que la ingesta de una ración diaria reduce discretamente el riesgo de muerte por todas las causas, mientras que tres o más raciones lo aumentan (también débilmente).

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