Publicado 16/08/2021 08:33CET

¿De qué manera la nutrición es vital frente a los tratamientos oncológicos?

Archivo - Mujer con cáncer en el mercado comprando fruta.
Archivo - Mujer con cáncer en el mercado comprando fruta. - GETTY/ FATCAMERA - Archivo

   MADRID, 16 Ago. (EDIZIONES) -

   La nutrición juega un papel importante tanto en la prevención, como en el tratamiento del cáncer. Una adecuada nutrición evita entre otras cosas una pérdida de peso y de masa muscular, así como una alteración de la función motora, o una mejora de la autonomía del paciente.

   De hecho, según explica a Infosalus el oncólogo médico Antonio Virizuela Echaburu, experto del Grupo de Expertos del Paciente Oncológico (GENPO), así como miembro de la Unidad de Gestión Clínica de Oncología Médica del Hospital Universitario Virgen Macarena (Sevilla), la desnutrición es un problema frecuente en los pacientes oncológicos, con una prevalencia del 15- 20% en el momento del diagnóstico del tumor y hasta del 80-90% en casos de enfermedad avanzada.

    "Por este motivo, el control de la nutrición tiene que ser un objetivo desde el momento del diagnóstico y durante todo el tiempo del proceso oncológico", asevera. Por otro lado, subraya que una adecuada nutrición en el cáncer evita una disminución de la respuesta inmune y la aparición de infecciones, al mismo tiempo que facilita un adecuado tratamiento médico, quirúrgico o radioterápico de la enfermedad oncológica, al disminuir la toxicidad de los tratamientos.

   Eso sí, el también jefe del Servicio de Oncología del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla y miembro de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) subraya que hoy por hoy no parece que una nutrición adecuada por sí sola pueda curar un tumor.

   "Lo que sí sabemos es que una buena nutrición pueda colaborar en la prevención de algunos tumores. Un ejemplo pueden ser los extraídos de la mayor investigación llevada a cabo en Europa sobre nutrición, y realizada por investigadores españoles, el estudio PREDIMED-PLUS", afirma.

   En concreto, el experto explica que este trabajo científico aporta un "dato esperanzador", que ha sido publicado en la revista 'JAMA': "Una dieta mediterránea aliñada con aceite de oliva extra reduce hasta en un 66% el riesgo de desarrollar cáncer de mama".

   "Este es un ejemplo de cómo puede actuar la nutrición en la prevención del cáncer, a través de una dieta adecuada y fácil de realizar en nuestro medio. Además del cáncer de mama, hay publicaciones que confirman una disminución en la mortalidad prematura producida por la dieta mediterránea en tumores como el de estómago, el colorrectal y otros de tipo digestivo. Este beneficio también se ve en otros procesos muy prevalentes como en la depresión, la diabetes, la degeneración grasa del hígado y el deterioro cognitivo", revela el oncólogo médico.

MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA

   En este contexto, el doctor Virizuela resalta que la nutrición con un adecuado consejo dietético, unido de forma inseparable a aspectos del estilo de vida, como la realización de ejercicio físico adaptado a la situación de cada persona, tiene "un claro impacto en la calidad de vida de las personas y probablemente también en la cantidad de vida".

   De forma general, y en concreto para sus pacientes, el miembro del GENPO señala que le gusta dar algunas recomendaciones de mejora en la nutrición que, desde su punto de vista, irían en la línea de reforzar la dieta mediterránea.

   Según apunta, estas recomendaciones son extraídas de los resultados del estudio español Predimed al que antes ha hecho referencia, y que propone 14 puntos que definen la dieta mediterránea. "Creo son recomendaciones muy concretas y que pueden ayudar a mejorar nuestra alimentación en busca de una alimentación cada día mas sana", según apunta y a continuación enumera:

   1.El uso de aceite de oliva virgen extra como única grasa culinaria, incluso para freír.

   2.Consumir un total de 4 cucharadas soperas de aceite de oliva al día.

   3.Tomar dos raciones de verduras al día, preferiblemente frescas y en ensalada alguna de ellas.

   4.Consumir tres o más piezas de fruta al día.

   5.Consumir tres o más raciones de unos 30 gramos, de frutos secos a la semana.

   6.Tomar tres o más raciones de legumbres a la semana.

   7.Tomar tres raciones de pescado a la semana.

   8.Preparar al menos un sofrito por lo menos dos veces a la semana.

   9.Reducir las carnes rojas y las procesadas, salvando el jamón serrano.

   10. Cuando se elija carne, mejor ave.

   11. Evitar las bebidas carbonatadas y azucaradas.

   12. Evitar la mantequilla, la nata y la margarina.

   13. Evitar la bollería industrial y las galletas; si acaso, menos de dos veces semana.

   14. Tomar algo de vino en las comidas, si ya se consume alcohol. En caso de personas abstemias, no las invitemos a que dejen de serlo.

   Con todo ello, el experto del Grupo de Expertos del Paciente Oncológico, el doctor Virizuela remarca la importancia de unir una alimentación adecuada, con una actividad física acorde a la edad y al estado general del paciente.

   "En Estados Unidos, la dieta mediterránea ha ocupado el número uno entre cuarenta modelos que se evaluaron (2019). Igualmente, el comité científico norteamericano para las Guías Dietéticas (2015-2020) aconseja específicamente la dieta mediterránea, explicando que hallazgos científicos de todo el mundo apoyan sus beneficios en general y como posible prevención de cáncer en particular", agrega, al tiempo que incide en los beneficios de la dieta mediterránea, que asegura todas las necesidades del organismo y no tiene ingredientes nocivos.

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