Magdalena Perelló, cardióloga: "Una copa de tinto al día no es buena para nuestro corazón"

Archivo - Grupo de personas en una comida tomando una copa de vino.
Archivo - Grupo de personas en una comida tomando una copa de vino. - JACOBLUND/ISTOCK - Archivo
Publicado: viernes, 29 agosto 2025 8:32

   MADRID, 29 Ago. (EDIZIONES) -

   Una creencia muy común y extendida entre los españoles es que una copa de vino tinto al día en las comidas es sana por todos los antioxidantes que aporta el vino. Pero sin ir más lejos de la realidad se trata de una idea que debemos borrar de la cabeza, según defiende en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus Magdalena Perelló, que es cardióloga clínica e investigadora.

   Dice que en países mediterráneos es muy común el vino en nuestras comidas, cuando éste no se trata de un producto que sea cardiosaludable: "No es cierto que una copa de vino al día sea buena para nuestro corazón. Al final es alcohol, y éste no es bueno para nuestro corazón. Es más, el alcohol es tóxico para el corazón, produce arritmias en altas dosis, así como dilatación en las cavidades corazón, aparte de que, por ejemplo, su consumo está relacionado con el desarrollo de demencias y de muchos tipos de cáncer".

UN CONSUMO PUNTUAL

   Es por eso por lo que insiste en que "el alcohol no lo necesitamos", al tiempo que afirma que "esa copa de vino de tinto al día va a dañarte", aunque no lo rechaza de forma puntual.

   "Hay que empezar a insistir a la población en que se puede beber una copa de vino tinto de forma puntual. Es muy triste que en una celebración, o si sales de fiesta o de cena con tus amigos tengas que justificarte si no bebes nada de alcohol", lamenta esta cardióloga clínica.

   Precisamente, advierte de que los antioxidantes que muchos emplean como argumento para ese consumo diario de la copa de vino proceden de la dieta, fundamentalmente mediterránea, y de los alimentos frescos y naturales, "pero no del alcohol".

   Es más, sostiene esta experta que la OMS ya ha advertido de que no hay un nivel seguro de consumo, y dice que algo en lo que la mayor parte de las sociedades científicas están de acuerdo es en que no debe recomendarse su consumo a nivel general porque el alcohol es un tóxico, como antes ha mencionado, y no sólo a nivel cardíaco, sino también asociado a cáncer pero también a otras patologías ligadas al hígado y al cerebro.

UNA DIETA CARDIOPROTECTORA

   Precisamente, Perelló nos concede una entrevista a Europa Press Salud Infosalus porque acaba de publicar 'Corazón sano' (Vergara) un manual en el que dedica un capítulo a esa alimentación cardioprotectora porque, tal y como argumenta, "los alimentos que ponemos en nuestro plato, día a día, afectan directamente a la salud de nuestro corazón", de forma que lo que comemos o nos protege o nos enferma.

   Es por ello por lo que esta doctora insiste en que "elegir bien lo que ponemos en nuestro plato es clave para mantener una vida sana, de mayor calidad, y lejos de enfermedades". De hecho, apunta al estudio PREDIMED (PREvención con DIeta MEDiterránea), publicado en 2013 en 'The New England Journal of Medicine', y que revela que "la dieta mediterránea reduce el riesgo de infarto y de ictus hasta en un 30%. "Esto es muchísimo, más que algunos fármacos utilizados comúnmente en la práctica clínica como la aspirina o las estatinas (fármacos empleados para el colesterol alto)", subraya esta cardióloga.

EL PAPEL DEL ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA

   En el libro destaca que las poblaciones más longevas del planeta basan su alimentación en productos provenientes de la tierra, es decir, de origen vegetal, y usan grasas saludables, como el aceite de oliva virgen extra (AOVE).

   Precisamente, habla de que el AOVE es muy importante para un estilo de vida saludable al tratarse de una grasa buena para nuestro corazón y base de la dieta mediterránea: "Ojalá siempre fuera de oliva porque son grasas protectoras. No todas las grasas son iguales y las del AOVE son de buena calidad, igual que las del pescado azul, como el salmón, o del aguacate".

UNA DIETA RICA EN FIBRA, ANTIOXIDANTES, Y OMEGA 3

   Por eso, insiste en que lo mejor para nuestro corazón es la dieta mediterránea, basada en productos vegetales, frescos y naturales; seguida de proteínas de calidad, como las que hay en el pescado, sobre todo azul, por su alto valor biológico; las legumbres; los frutos secos, empleando el AOVE como grasa principal; reduciendo el azúcar y las harinas refinadas. "Se trata de una dieta rica en fibra, en antioxidantes, y en ácidos grasos omega 3 para reducir la enfermedad coronaria", matiza esta cardióloga.

   Eso sí, recuerda que lo que no ayuda a nuestro corazón son los ultraprocesados, las grasas trans, y los azúcares añadidos. "La alimentación no es sólo prevención, sino también salud y calidad de vida. Ojalá todos fuéramos al mercado y no al supermercado, donde todo viene plastificado y mucho es ultraprocesado. Hay que evitar las frituras e intentar hacer las cosas al horno como alternativa, por ejemplo. Según nos alimentemos será nuestra salud", concluye.

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