Archivo - Ejemplares de 'Anisakis' extraídos de una merluza infectada. / - ALFONSO NAVAS/CSIC - Archivo
SANTIAGO DE COMPOSTELA 14 Jul. (EUROPA PRESS) -
Un proyecto desarrollado por el Centro Nacional de Análisis Genómica (CNAG) y la Universidade de Santiago de Compostela (USC) ha posibilitado descubrir que el genoma del anisaki permite desarrollar una herramienta para controlar el parásito.
Tal y como ha trasladado la USC en una nota de prensa, tomando como referencia el mapa del genoma del anisakis, obtenido por el CNAG, los investigadores de la entidad compostelana pudieron identificar un panel que incluye cerca de 500 variantes genéticas para el estudio de la dinámica poblacional actual e histórica del parásito.
Fruto del estudio de más de 2.000 ejemplares recogidos y caracterizados por el IIM-CSIC, tanto de la especie Anisakis simplex como de la Anisakis pegreffii y sus híbridos, los investigadores han podido diseñar una herramienta molecular de bajo coste que permite comprender los procesos reproductivos y demográficos de ambas especies.
"El desarrollo de este tipo de herramientas genómicas hará posible comprender la dinámica poblacional de distintos parásitos que afectan la salud humana y a las especies clave para su alimentación, para su mejor prevención y control", ha afirmado uno de los principales autores del estudio, el doctor y profesor de Veterinaria en la USC ,Paulino Martínez.
En este sentido, la nueva herramienta gira en torno a 10 variantes genéticas que distinguen los ejemplares "con gran precisión" y permite realizar estudios de vigilancia poblacional "mucho más eficaces".
Además, ha indicado la USC, estos nuevos marcadores contribuyeron a obtener información "hasta ahora inaccesible", como son los procesos de hibridación o introgresión -- intercambio de material genético entre especies a través de sus híbridos --, así como las diferencias entre comunidades.
Todo ello, ha insistido "cobra especial importancia" en una especie como el anisakis, que cuenta con una estrategia de supervivencia "muy sofisticada" que aprovecha la cadena alimentaria marina para completar su ciclo de vida, hospedándose en plancton, peces, cefalópodos o ballenas.
Finalmente, ha concluido la institución universitaria, estos hallazgos "permitirán reforzar los programas de control del parásito y reducir el riesgo de anisakis en la cadena alimentaria", para incrementar la seguridad en el consumo de productos del mar.