Archivo - Una niña se come una hamburguesa. - PUHIMEC/ ISTOCK - Archivo
MADRID 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
Responsables y portavoces de entidades alimentarias y en defensa de los consumidores han demandado este lunes regular la publicidad de alimentos no saludables dirigida a menores, pidiendo que la carga de responsabilidad que pesa sobre la población para garantizar una alimentación sana a niños y adolescentes pase a estar sobre los poderes públicos, industria y medios de comunicación.
"Hay que poner esa carga de responsabilidad a quienes realmente tienen las capacidades de hacerlo, que es la industria, los supermercados, los medios de información y las plataformas de contenido y de comunicación", ha aseverado el reponsable de Alimentación de la Federación de Consumidores y Usuarios CECU, Eduardo Montero.
Durante el acto 'Comer sano no es un tema menor', celebrado en el Congreso de los Diputados, diferentes expertos han alertado de que los menores son un grupo "vulnerable" frente a la publicidad de alimentos no saludables, que impacta en su toma de decisiones alimentarias y, con ello, en su salud a largo plazo.
Montero ha advertido que la industria y distribución alimentaria tienen "claro" el papel "esencial" de la publicidad en la configuración de las decisiones de compra y de consumo. En este sentido, ha señalado que invirtió en torno a 260 millones de euros en publicidad y 'marketing' en 2022. Además, ha puntualizado que el 80 por ciento de esta publicidad es sobre productos insanos.
"¿Nos imaginamos que el 80% de esos 260 millones de euros fuese dedicada a promocionar y fomentar hábitos de alimentación saludable y sostenible? ¿Nos imaginamos que el 80% de los 'influencers' se dedicasen y recibiesen dinero para promocionar frutas, verduras, hortalizas? (...) ¿Por qué eso no se da? Sería maravilloso. Yo creo que nadie en ningún contexto estaría en contra de ello", ha subrayado.
AMPLIO CONSENSO SOCIAL
La directora de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Ana López, ha destacado que la regulación de la publicidad de alimentos poco saludables dirigida a menores "no es una opción", sino una "obligación ineludible" de los poderes públicos, sobre la que además hay un "amplio consenso social".
"Un 79 por ciento de la población española considera que habría que prohibir la publicidad de alimentos y bebidas, de alimentos insanos, en niños y adolescentes", ha apuntado en alusión a los resultados de un reciente barómetro de la AESAN.
Asimismo, ha enfatizado que llevar a cabo esta regulación tendría un "efecto relevante" sobre las desigualdades sociales, teniendo en cuenta que el estudio Aladino recoge que hay una mayor exposición a este contenido en aquellas familias con un nivel socioeconómico menor, en las que además se dan mayores índices de obesidad.
En esta línea, el director de Justicia Alimentaria, Javier Guzmán, ha advertido que España atraviesa una crisis alimentaria "muy importante" en los últimos años debido a la subida de precios, que está afectando especialmente a las clases populares. "Estamos diciendo a la gente, 'coma usted bien', pero realmente la gente no puede", ha expresado.
Sobre la falta de regulación en la publicidad, ha aseverado que se debería acuñar el término "violencia alimentaria". "Estamos, además, castigando a los hijos de los trabajadores con peores rentas, castigándolos", ha subrayado.
CAMBIO DE MODELO REGULATORIO
Guzmán ha apostado por un cambio de modelo, pasando de la autorregulación actual, un sistema voluntario en el que anunciantes, agencias y medios establecen códigos éticos para garantizar la veracidad y honestidad de su publicidad, a una regulación obligatoria que parte de la Administración Pública.
"Tenemos una regulación que está hecha y escrita a medida de las grandes empresas de la alimentación procesada. No es que estemos en un vacío regulatorio, estamos realmente en una estructura normativa que favorece la venta de los productos de estas empresas", ha explicado para censurar que este modelo de autorregulación "no ha funcionado".
El director de Justicia Aliementaria ha recordado que hace unos años el Ministerio de Consumo redactó un Real Decreto con este objetivo, pero terminó siendo vetado. "Si nos quedamos (ahora) sin decreto, si nos quedamos sin regulación, seremos víctimas otra vez en los próximos años de un impacto enorme creado por estas grandes empresas", ha alertado.
Por su parte, la portavoz de la Comisión de Comedores Escolares de Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA), Olga Leralta, ha llamado a ir más allá y abordar las "contradicciones" que existen en el sistema educativo, pues el currículum académico promueve hábitos saludables de manera transversal, pero los niños están sentados durante horas en las aulas.
También ha recordado que persisten los productos poco saludables en los centros educativos. "El Real Decreto de Comedores iba avanzando en esa línea, pero en los comedores escolares se siguen consumiendo cantidad de ultraprocesados, cantidad de alimentos con toxicos, microplasticos, nanoplasticos, disruptores endocrinos", ha indicado.
Además, ha afirmado que tiene que haber "coherencia" en todas las políticas, puesto que los colegios e institutos no pueden ser lugares "aislados" y que, al salir de ellos, los menores se expongan a todos los contenidos y productos perjudiciales.
Leralta ha insistido en que se debe tener claro a quiénes se debe favorecer con este tipo de medidas y hacia dónde deben ir encaminadas. "No se puede seguir permitiendo que intereses de lucro privados sigan prevaleciendo por encima de la salud", ha remachado.