Expertos abogan por un abordaje multidisciplinar para el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria

Archivo - 67º Congreso De La Sociedad Española De Endocrinología Y Nutrición (SEEN)
Archivo - 67º Congreso De La Sociedad Española De Endocrinología Y Nutrición (SEEN) - SEEN - Archivo
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Publicado: jueves, 22 octubre 2026 19:05

MADRID 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

La irrupción de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) atípicos o emergentes, exigen un abordaje multidisciplinar que se apoye en las especialidades de psicología y psiquiatría, con una adecuada valoración médica y nutricional, según experto reunidos en el marco del 67º Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), que se celebra en Santiago de Compostela del 21 al 23 de octubre.

Así, el doctor Alejandro Sirvent, médico especialista en Endocrinología y Nutrición en el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, ha señalado la aparición de nuevos TCA que difieren de los TCA más conocidos, como la anorexia o bulimia nerviosa. Entre los trastornos emergentes, el experto destaca la anorexia nerviosa atípica, con restricción y pérdida ponderal significativa sin presentar necesariamente bajo peso, así como otros trastornos ya reconocidos, como el trastorno evitativo/restrictivo de la ingesta (ARFID).

En este sentido, informa del aumento de fenómenos emergentes relacionados con una preocupación extrema por la alimentación saludable (ortorexia) o con la búsqueda de una determinada composición corporal (dismorfia muscular o vigorexia). Estos últimos, como apunta Sirvent, "no constituyen todavía diagnósticos de TCA formalmente establecidos, pero presentan importantes áreas de solapamiento y requieren nuestra atención".

El peso o el aspecto físico no siempre reflejan la gravedad de un TCA y algunos comportamientos patológicos pueden incluso quedar enmascarados bajo hábitos socialmente valorados, como "comer sano" o hacer ejercicio. Por ello, como remarca el experto, "son fundamentales la detección precoz, una adecuada valoración médica y nutricional y un abordaje multidisciplinar que incluya también los aspectos psicológicos y psiquiátricos".

EL PESO DE LAS REDES Y LA IMAGEN DIGITAL

Por otro lado, el psicólogo clínico del Servicio de Endocrinología y Unidad de Hospitalización Psiquiátrica Infanto - Juvenil del Hospital Clínico de Santiago de Compostela, Luis Carlos Álvarez, ha recordado que en la alimentación, el ejercicio y la imagen corporal tienen una enorme presencia social y digital, las redes sociales pueden facilitar estos trastornos o incluso reforzarlos en pacientes con un TCA ya diagnosticado.

Al respecto, ha alertado los pacientes ya diagnosticados buscan en las redes contenidos que refuercen sus propios pensamientos y creencias sobre lo que consideran una alimentación saludable," y sobre la cantidad y tipo de alimentos que necesitan para vivir, además de información específica acerca de cómo seguir perdiendo peso, trucos y estrategias para seguir perdiendo calorías", ha apostillado Álvarez.

Con el fin de combatir la apología de los TCA en internet y redes sociales, el especialista señala la necesidad de que las familias trabajen en reestablecer los límites en el tiempo de uso de las redes y en un mayor control parental de los contenidos de internet.

Según han señalado durante el encuentro, una de las funciones de la educación nutricional (EN) consiste en capacitar al paciente para hacer una lectura crítica de la información que recibe en internet, redes sociales y otros medios, distinguiendo fuentes basadas en la evidencia científica de la publicidad.

La dietista-nutricionista en el Hospital Universitario La Paz (Madrid) y secretaria del Grupo de Trabajo de TCA de la Sociedad Española de Nutrición Clínica y Metabolismo (SENPE), Marlhyn Valero, ha explicado que la EN se adapta a las necesidades de cada paciente.

"Antes de plantear cualquier intervención hay que conocer el patrón alimentario del paciente (número de comidas, conductas anómalas, alimentos temidos o rechazados, conductas compensatorias), su entorno familiar, su estado nutricional y su nivel de motivación para el cambio", explica.

El rol del dietista-nutricionista es clave a la hora de impartir la EN, siempre en coordinación con un equipo multidisciplinar compuesto por endocrinos, psiquiatras, psicólogos y enfermeros; sin olvidar la importancia del entorno familiar, como sostén de los cambios fuera de la consulta. La EN, como ha indicado la dietista-nutricionista, solo debe iniciarse cuando el paciente tiene un estado nutricional estable, está motivado y comprende su utilidad.

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