Estudio refleja que el 98% de las personas utilizan las nuevas tecnologías mientras comen

Cocinar y comer acompañado triplica la alegría en el cerebro, aumentándola en un 232% respecto a hacerlo solo

Archivo - El 98 por ciento de las personas utilizan las nuevas tecnologías mientras comen.
Archivo - El 98 por ciento de las personas utilizan las nuevas tecnologías mientras comen. - JOSE ANTONIO ROJO - Archivo
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Publicado: martes, 24 febrero 2026 15:13

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El 98 por ciento de las personas utilizan las nuevas tecnologías mientras comen, según el estudio 'La ciencia de lo que se cuece en la cocina' presentado por IKEA, la Sociedad Española de Neurología (SEN), la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) del Instituto de Salud Carlos III.

Este estudio, fruto de dos investigaciones complementarias realizadas en 2025, tiene el objetivo de visibilizar la importancia de dejar de lado los dispositivos electrónicos y estar acompañado a la hora de comer y cocinar, ya que la compañía humana es "el principal impulsor de bienestar" durante la preparación y el consumo de alimentos.

Según este estudio, cocinar y comer acompañado triplica la emoción de alegría en el cerebro, aumentándola en un 232 por ciento respecto a hacerlo solo. La "presencia de otras personas" transforma esta actividad rutinaria en una "experiencia emocionalmente positiva". Por ello, y tal y como ha explicado la psicóloga Susana Jiménez Murcia, "comer en compañía tiene un efecto protector en el bienestar emocional". Además, comer con otras personas reduce el sentimiento de rechazo en un 23,5 por ciento, ya que el hecho de alimentarse pasa de ser un "trámite" a una "experiencia positiva".

"Las personas creemos que utilizamos las nuevas tecnologías para conectar con otras, y es todo lo contrario", ha asegurado.

Jiménez-Murcia, a su vez, ha comentado que precisamente las personas con desórdenes alimentarios son las que "usan más esas tecnologías". Por ello, ha recomendado mantener los dispositivos electrónicos "fuera de las cocinas y comedores".

La investigación ha demostrado que la calidad emocional de la alimentación "depende menos de los alimentos" y más de "con quién compartimos la comida". De hecho, comer con otras personas "mejora la absorción de nutrientes" y "reduce el riesgo de obesidad" al facilitar la saciedad consciente.

El uso del teléfono móvil, por su parte, aplana las emociones positivas y "reduce la alegría en un 32 por ciento". Los contenidos digitales, en este sentido, "dificultan la degustación consciente y deterioran la percepción sensorial de los alimentos".

La responsable de estudios de IKEA en España, Berta Madera, ha asegurado que las personas disfrutan de "la compañía durante las comidas, haciéndolas más placenteras" y que el aumento de las tecnologías han cambiado la manera de "relacionarnos con la comida".

El presidente de la Sociedad Española de Neurología, Jesús Porta-Etessam, ha recalcado en que "si miras a la persona que tienes delante, las emociones que tienes son totalmente distintas". "La gran ventaja que tenemos en el sur de Europa es el evento social en torno a la comida y tenemos que luchar por mantenerla", ha reivindicado.

MÁS CONSCIENTE Y MENOS IMPULSIVA

El estudio 'Impacto de la Digitalización en los Hábitos Alimentarios', elaborado por CIBEROBN, ha demostrado que "la comunicación humana es un factor protector de la salud alimentaria". Así, charlar en la mesa fomenta una relación más consciente y menos impulsiva con los alimentos. Al contrario de lo que ocurre con el uso de las pantallas, "la interacción social ayuda a mantener la atención en un contexto social saludable".

En este contexto, la digitalización no es un espacio de conexión, ya que promueve un escenario de soledad que tiene "consecuencias directas en la salud mental y en los hábitos alimentarios".

La población joven es la más vulnerable en esta situación, ya que los adolescentes recurren a las pantallas el "doble de horas que la población general" y comen solos con mayor frecuencia. Según estos resultados, la tecnología ha ocupado un espacio "antes reservado a la convivencia y el diálogo" y "ha debilitado el carácter social de las comidas".

"Como los jóvenes han cogido estas tecnologías desde pequeños, luego les da mucha más ansiedad dejarlas", ha afirmado Porta-Etessam.

El móvil suele ser el dispositivo dominante durante las comidas, y se asocia a estilos de ingesta menos conscientes y "guiados por estímulos externos y no por señales internas de hambre o saciedad".

El subdirector de CIBEROBN y coordinador del estudio, Fernando Fernández-Aranda, ha sostenido que el acto de comer "representa un entorno para la promoción del bienestar psicológico". "La presencia de dispositivos móviles durante las comidas interfiere en los procesos de interacción social, reduciendo la calidad de las relaciones interpersonales y debilitando un factor protector asociado a la cohesión social, la regulación emocional y los hábitos alimentarios saludables", ha continuado.

Fernández-Aranda ha precisado que durante la pandemia de COVID-19, "se triplicaron los casos de trastornos alimentarios en España y el mundo entero", precisamente cuando se incrementó el tiempo de uso frente a las pantallas.

Por su parte, el director de Diseño, Retail e Interiorismo de IKEA en España, Manuel Delgado, ha indicado que "el interiorismo puede jugar un papel clave en mejorar la experiencia de comer en casa". Elementos como la ergonomía de mesas y sillas, el confort del espacio, la elección de colores o el sonido ambiental crean un entorno que "estimula los sentidos y promueve la atención consciente".

"Podemos incidir en crear los espacios de nuestro hogar pensando en que la familia y los amigos puedan reunirse, conversar y disfrutar juntos de la comida. Desde el interiorismo podemos transformar la rutina diaria de comer y cocinar en momentos de conexión y socialización", ha afirmado. En general, el diseño de las cocinas y los comedores impacta en las personas y en "cómo interactuamos en la mesa", así como en el "bienestar físico y emocional".

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