Un estudio internacional revela que unir alcohol y mala nutrición agrava el daño hepático por el eje intestino-hígado

Investigación liderada por miembros de la UCM

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Publicado: martes, 3 marzo 2026 18:36

   MADRID, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio internacional liderado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha revelado que la combinación de alcohol y una mala alimentación agrava el daño hepático a través del eje intestino-hígado, ya que el consumo del primero y una dieta rica en grasas no solo suma riesgos, sino que los multiplica.

   Este trabajo preclínico, publicado en la revista especializada 'Gut Microbes', y cuya mayor parte se ha llevado a cabo en el Departamento de Inmunología, Oftalmología y Otorrinolaringología del citado centro académico, ha contado con 37 autores de siete países. El mismo aporta evidencia sobre cómo interactúan la ingesta de alcohol y los factores metabólicos en el desarrollo y progresión de la enfermedad hepática esteatósica (SLD, por sus siglas en inglés).

   En este contexto, desde la UCM han explicado que la citada patología compleja no afecta únicamente al hígado, sino que implica a distintos órganos y sistemas del cuerpo. En los últimos años, se ha puesto el foco en la estrecha relación entre el intestino -incluida su microbiota- y el hígado, conocida como el eje intestino-hígado.

   De este modo, los investigadores han empleado un modelo experimental en ratones, denominado DUAL, el cual combina una dieta de tipo occidental, rica en grasas, con un 10 por ciento de alcohol añadido al agua de bebida. Con ello, se ha podido analizar el efecto conjunto de una alimentación poco saludable y el consumo moderado de alcohol, una situación frecuente en la vida real.

   Los resultados muestran que cuando el alcohol se combina con factores de riesgo metabólico -como la obesidad o una dieta rica en grasas saturadas- no debe considerarse simplemente como una enfermedad hepática por alcohol (ALD, por sus siglas en inglés) ni únicamente como enfermedad hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD, también por sus siglas en inglés).

DUALIDAD

   Ambos factores interactúan y se potencian mutuamente, dando lugar a una forma 'dual' de la patología más agresiva, han continuado desde la UCM, al tiempo que han manifestado que, en este estudio, se ha observado una relación bidireccional. Así, el alcohol incrementa la preferencia por alimentos ricos en grasas y este tipo de dieta, a su vez, puede aumentar el deseo de consumir alcohol.

   Por ello, la combinación de alcohol y grasa altera el funcionamiento del intestino, aumentando la absorción de lípidos y enviando grandes cantidades de ácidos grasos al hígado. Paralelamente, el hígado pierde parte de su capacidad para procesar y eliminar esa grasa, lo que favorece su acumulación y todo ello daña la barrera intestinal, incrementa la inflamación y altera la microbiota.

   La consecuencia de este proceso es que se activan mecanismos inflamatorios en el hígado que pueden acelerar la progresión hacia formas más graves de la enfermedad, como inflamación crónica y fibrosis. De este modo, se ha confirmado que la combinación de alcohol y factores metabólicos empeora significativamente el daño tanto intestinal como hepático.

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