MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) concluye que la calidad de los macronutrientes es más determinante que su cantidad para prevenir la aparición simultánea de varias enfermedades crónicas.
El trabajo, basado en el seguimiento durante más de diez años de más de 112.000 adultos, muestra que las dietas bajas en carbohidratos o grasas solo se asocian a beneficios para la salud cuando se sustentan en macronutrientes de alta calidad nutricional, según recoge la UAM en un comunicado.
Así lo concluye un estudio liderado por investigadores del Departamento de Medicina Preventiva, Salud Pública y Microbiología de la Universidad Autónoma de Madrid, que analiza, a lo largo de más de una década, la relación entre distintos patrones dietéticos y el riesgo de multimorbilidad en adultos de mediana y avanzada edad.
La multimorbilidad --definida como la coexistencia de dos o más enfermedades crónicas en una misma persona, como diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, depresión o demencia-- es una condición cada vez más frecuente en poblaciones envejecidas. Su creciente prevalencia supone un desafío para los sistemas de salud, ya que se asocia con una peor calidad de vida, mayor dependencia y un aumento del gasto sanitario.
El estudio, publicado en 'The Journals of Gerontology: Series A', evaluó de forma prospectiva la relación entre las dietas bajas en carbohidratos (LCD, por sus siglas en inglés) y las dietas bajas en grasas (LFD) y el riesgo de multimorbilidad. A diferencia de investigaciones previas, el trabajo no se centró únicamente en la cantidad de macronutrientes, sino también en su calidad nutricional, distinguiendo entre versiones saludables y no saludables de estas pautas dietéticas.
Para ello, los investigadores analizaron datos de 112.710 personas de entre 40 y 70 años procedentes de la cohorte UK Biobank, con un seguimiento superior a diez años. Durante ese periodo se evaluó la aparición de multimorbilidad, definida como la presencia de al menos dos de nueve enfermedades crónicas previamente seleccionadas.
PRIORIZAR MACRONUTRIENTES DE CALIDAD
Los resultados muestran que, en términos generales, seguir una dieta baja en carbohidratos o baja en grasas no se asocia por sí mismo con un mayor o menor riesgo de desarrollar multimorbilidad. Sin embargo, cuando estas dietas se basan en macronutrientes de baja calidad nutricional, el riesgo aumenta de forma significativa.
En concreto, las pautas caracterizadas por un mayor consumo de proteínas de origen animal y grasas de baja calidad se asociaron con una mayor probabilidad de desarrollar múltiples enfermedades crónicas. Por el contrario, las dietas que priorizan macronutrientes de mayor calidad, como las proteínas de origen vegetal, se relacionaron con un menor riesgo.
Estos hallazgos refuerzan la idea de que no solo la cantidad, sino también la calidad de los macronutrientes desempeña un papel clave en el envejecimiento saludable. "Nuestros resultados indican que no basta con reducir o aumentar determinados macronutrientes en la dieta; es fundamental tener en cuenta su calidad", explica la investigadora predoctoral de la UAM y primera autora del estudio, Aitana Vázquez Fernández.
"Optar por fuentes más saludables de estos macronutrientes podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas a medida que envejecemos", señala.
El trabajo ha sido realizado en colaboración con los investigadores Humberto Yévenes-Briones, Ana Baylin, Francisco Félix Caballero y Esther López-García.