MADRID 20 May. (EUROPA PRESS) -
El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) reúne a una veintena de personas expertas, de grupos líderes en Europa y Estados Unidos, que analizan hasta el viernes el conocimiento que existe sobre si la dieta y el ejercicio pueden ayudar a tratar el cáncer, en un congreso al que asisten unos 150 investigadores.
"El tumor ha dejado de ser visto como un fenómeno aislado; interacciona con los demás órganos a través del metabolismo. Nuestro enfoque es global: hablaremos del tejido graso, del ejercicio, de la modulación del sistema inmunitario, de cómo se comunican los órganos entre sí durante la progresión del cáncer, y de si cortar esa comunicación puede ser una estrategia terapéutica", señalan los organizadores del CNIO.
El congreso abordará temas muy cercanos a la práctica clínica actual. Paul Cohen (The Rockefeller University, EEUU), hablará del papel del tejido adiposo (graso) en el cáncer; Lydia Lynch (Ludwig Institute for Cancer Research y Princeton University, EEUU) explicará cómo la dieta, el momento en que se come, el ejercicio y fármacos metabólicos como los agonistas de GLP-1 -como la semaglutida, principal principio activo del 'Ozempic'- pueden influir en la respuesta inmunitaria frente al cáncer; y la investigadora del CNIO y co-organizadora del congreso Guadalupe Sabio investiga por qué y cómo la obesidad y el tejido adiposo disfuncional pueden favorecer el tumor.
"El tejido adiposo no solo es un depósito de grasa, también es un órgano endocrino e inflamatorio que influye en el comportamiento de las células tumorales y del sistema inmunitario. Nuestros estudios podrían ayudar a identificar biomarcadores de riesgo y nuevas estrategias preventivas en pacientes con obesidad", explica Sabio.
También investiga Sabio en el CNIO el papel del ejercicio físico en el cáncer hepático. "Sabemos que la obesidad, la enfermedad hepática metabólica y la inflamación crónica aumentan el riesgo de cáncer de hígado, por eso es importante estudiar cómo el ejercicio. En su opinión, "el ejercicio no es solo una recomendación general de salud, sino una intervención capaz de modular rutas metabólicas, reducir inflamación, mejorar la función hepática y posiblemente modificar el microambiente tumoral".
Por otro lado, Alejo Efeyan, jefe del Grupo de Metabolismo y Señalización Celular del CNIO y co-organizador del congreso, estudia los beneficios de la restricción dietética para prevenir en población de riesgo, y tratar, el tipo más común de cáncer de hígado. Efeyan busca descifrar los factores moleculares y metabólicos responsables de los beneficios de la restricción dietética, para allanar el camino hacia fármacos que imiten sus efectos.
El investigador del CNIO y coorganizador Nabil Djouder es autor de una revisión sobre el uso de la dieta en los tratamientos contra el cáncer. Ha explicado que "las dietas pueden apuntar directamente al metabolismo del cáncer, al privar al tumor de los nutrientes que necesita, o pueden afectar a otros elementos clave para el desarrollo del cáncer, como la señalización del crecimiento, el estrés oxidativo o la inmunidad del paciente".
En el congreso presentará uno de sus últimos resultados, publicado en 'Nature Metabolism', que explica cómo la falta de una proteína clave para la estructura de los conductos biliares favorece la aparición de fibrosis hepática.
Asimismo, entre otros participantes, Eileen White (Rutgers Cancer Institute y Ludwig Institute for Cancer Research, EEUU), abordará cómo el tumor altera el metabolismo del paciente hasta inducir pérdida de músculo y grasa; Marcus D. Gonçalves (NYU Langone Health, EEUU), se centrará en la inflamación tumoral y la pérdida de apetito, dos aspectos clave para mejorar la calidad de vida y la tolerancia a los tratamientos.