Elegir el postre antes que la comida podría ser más saludable

Actualizado 08/02/2019 18:38:40 CET
MANU CATMAN - Archivo

MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -

Elegir un postre altamente calórico antes de escoger los otros platos podría resultar en última instancia más saludable, según ha concluido una nueva investigación de la Universidad de Arizona (Estados Unidos), que ha sido publicada en la revista 'Journal of Experimental Psychology: Applied', editada por la Asociación Americana de Psicología.

Los investigadores colocaron un postre saludable o menos saludable (fruta fresca frente a pastel de queso con limón) al principio o al final de una cafetería de universidad. Cuando los comensales escogieron el pastel de queso primero, después eligieron los platos principales o de acompañamiento bajos en calorías y, en definitiva, consumieron menos calorías que los comensales que eligieron primero la fruta fresca.

"Creemos que los comensales que eligieron el postre calórico primero se decantaron los platos principales y los acompañantes más saludables para compensar su postre rico en calorías. Por su parte, los que prefirieron el postre más saludable tal vez pensaron que ya habían cumplido, por lo que 'merecían' alimentos más altos en calorías para los platos principales", explica uno de los líderes del estudio, Martin Reimann.

Los investigadores controlaron las variables que podrían haber afectado a los hallazgos, como la edad, el sexo, el índice de masa corporal (IMC), la dieta, el ejercicio y las opiniones sobre una alimentación saludable. La única variable que tuvo efectos significativos fue la edad, y la diferencia en las calorías consumidas aumentó con este factor. Dado que la facultad y el personal también utilizaron la cafetería, las edades de los participantes oscilaron entre los 18 y los 60 años, con un promedio de 32.

El estudio también incluyó tres experimentos que utilizaron el mismo diseño que el de la cafetería pero a través de Internet. Las opciones de postre fueron ensalada de frutas o pastel de chocolate. En el primer experimento, se preguntó a 160 participantes cómo de hambrientos estaban y cuánto pensaban que iban a comer de cada alimento que eligieran, por lo que se podría estimar el consumo total de calorías. Los hallazgos fueron similares al estudio realizado en la cafetería universitaria.