Niña comiendo sushi - ISTOCK/ HAKASE_
ZARAGOZA, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los comportamientos alimentarios en la infancia no solo influyen en lo que se come en el presente, sino que pueden contribuir a la consolidación de hábitos de salud a largo plazo.
Un nuevo análisis del proyecto CORALS, liderado por investigadores del grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza, el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) y el área de Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN), ha evaluado cómo distintos rasgos del comportamiento alimentario se relacionan con la calidad de la dieta en niños y niñas de entre 3 y 6 años.
La investigación, titulada 'Association between eating behaviours and food and beverage consumption in male and female children aged 3-6 years: The CORALS cohort', ha sido publicada en la revista científica European Journal of Nutrition y aporta evidencia relevante sobre una etapa clave para la adquisición de preferencias y rutinas alimentarias.
El estudio ha contado con la participación de 1.407 menores de siete ciudades españolas: Córdoba, Tarragona, Barcelona, Pamplona, Santiago de Compostela, Valencia y Zaragoza. Para el análisis de los comportamientos alimentarios, las familias completaron el cuestionario CEBQ (Child Eating Behaviour Questionnaire), mientras que el consumo de alimentos y bebidas se evaluó mediante el cuestionario COME-Kids.
Los resultados muestran que el rasgo denominado "disfrute por la comida" se asocia con un mayor consumo de alimentos considerados más saludables, como frutas, verduras, pescado, legumbres y cereales integrales, así como con un menor consumo de dulces. Por el contrario, la "selectividad alimentaria" (food fussiness) se relaciona con una menor ingesta de estos alimentos y con un mayor consumo de productos azucarados.
PATRONES DIETÉTICOS
Tras identificar patrones dietéticos diferenciados para niños y niñas, el equipo investigador confirmó que el disfrute de la comida y la selectividad alimentaria son los factores que más influyen en que un menor siga un patrón alimentario más o menos saludable.
"Comprender rasgos como el disfrute de la comida o la selectividad alimentaria puede ayudar a interpretar mejor los patrones de consumo que se observan ya desde estas edades", señalan los investigadores.
Estos hallazgos pueden contribuir al diseño de estrategias de prevención y educación alimentaria adaptadas a la etapa preescolar, implicando a familias, profesionales sanitarios y escuelas infantiles para favorecer una mayor variedad en la dieta.
El estudio ha sido realizado por la investigadora Ivie Maneschy, bajo la supervisión de los doctores María Luisa Miguel-Berges, Pilar De Miguel-Etayo y Luis A. Moreno, investigador principal del grupo GENUD.
Todo el equipo pertenece al CIBEROBN, a la Universidad de Zaragoza y al IIS Aragón. Además, el trabajo ha contado con la colaboración de otros grupos del CIBEROBN y de instituciones como la Universidad Rovira i Virgili y el Instituto de Investigación Pere Virgili (URV-IISPV), el Instituto Maimónides de Investigaciones Biomédicas de Córdoba (IMIBIC), el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), la Universidad de Valencia, la Universidad de Navarra, el Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdisNA) y el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona.
El IIS Aragón es el Instituto de Investigación Sanitaria formado por los Hospitales Universitarios 'Lozano Blesa' y 'Miguel Servet', la Atención Primaria de Salud, la Universidad de Zaragoza y el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud.
Los objetivos del IIS Aragón son aproximar la investigación básica y aplicada, clínica y de servicios sanitarios; crear un entorno investigador, asistencial y docente de calidad al que integre profesionales sanitarios, especialistas en formación y alumnos de postgrado y grado, así como constituir el lugar idóneo para la captación de talento y la ubicación de las grandes instalaciones científico-tecnológicas.