Archivo - Imagen de recurso de un queso, que contiene caseína. - MARIAMARMAR/ISTOCK - Archivo
MADRID 8 Ene. (EUROPA PRESS) -
El cólera, una grave infección bacteriana que provoca diarrea y puede ser mortal si no se trata, puede combatirse con una dieta alta en proteínas, según un nuevo estudio en ratones de la Universidad de California en Riverside (EEUU).
En concreto, el estudio ha encontrado que las dietas ricas en caseína, la proteína principal de la leche y el queso, así como en gluten de trigo, podrían marcar una diferencia en la cantidad de bacterias del cólera capaces de infectar el intestino.
"No me sorprendió que la dieta pudiera afectar la salud de alguien infectado con la bacteria. Pero la magnitud del efecto sí me sorprendió", ha resaltado Ansel Hsiao, profesor asociado de microbiología y patología vegetal en la Universidad de California en Riverside (UC Riverside) y autor principal del estudio publicado en 'Cell Host and Microbe'. "Observamos hasta diferencias de 100 veces en la colonización del cólera únicamente en función de la dieta", ha añadido Hsiao.
Sabiendo que los alimentos influyen fuertemente en la comunidad de bacterias y otros microbios que viven de manera natural en el intestino, los investigadores se propusieron inicialmente entender si los microbios infecciosos e invasivos también se verían afectados de manera similar por la dieta.
Los investigadores probaron dietas ricas en proteínas, ricas en carbohidratos simples y ricas en grasas para evaluar la capacidad del cólera de colonizar el intestino de ratones infectados. Las dietas ricas en grasas tuvieron poco efecto sobre la infección, y los carbohidratos mostraron un impacto limitado. Sin embargo, las dietas basadas en lácteos y gluten de trigo prácticamente bloquearon al patógeno.
"La dieta alta en proteínas tuvo uno de los efectos anticólera más fuertes en comparación con una dieta equilibrada. Y no todas las proteínas son iguales. La caseína y el gluten de trigo fueron las dos claras ganadoras", ha explicado Hsiao.
Al analizar más a fondo estos resultados, los investigadores descubrieron que estas proteínas suprimen una estructura microscópica en forma de jeringa en la superficie de las bacterias del cólera, que se utiliza para inyectar toxinas en las células vecinas. Cuando esta estructura, llamada sistema de secreción tipo 6 (T6SS, por sus siglas en inglés), queda inactiva, el cólera tiene dificultades para matar a otras bacterias y ocupar espacio en el intestino.
AMENAZA PARA LA SALUD PÚBLICA
El cólera sigue siendo una amenaza para la salud pública en partes de Asia y África subsahariana donde el acceso a agua potable es limitado. El tratamiento suele centrarse en la rehidratación. Los antibióticos pueden acortar la enfermedad, pero no neutralizan las toxinas que deja la bacteria.
Además, el uso excesivo de antibióticos también conlleva el riesgo de generar bacterias resistentes a los fármacos. Aunque el cólera resistente a antibióticos no es una amenaza inminente, la capacidad rápida de adaptación de las bacterias significa que un medicamento podría alterar su comportamiento de manera inesperada y rápida. "Las estrategias dietéticas no generarán resistencia antibiótica de la misma manera que un fármaco", ha apuntado Hsiao.
Por ahora, las estrategias basadas en la alimentación podrían ofrecer una herramienta de bajo costo y bajo riesgo para reducir la gravedad o la probabilidad de infección en poblaciones humanas vulnerables.
"El gluten de trigo y la caseína son reconocidos como seguros de manera regulatoria, a diferencia de un microbio, así que esta es una forma más sencilla de proteger la salud pública", afirma Hsiao.
Y aunque estos hallazgos provienen de ratones, Hsiao espera que las dietas altas en proteínas tengan efectos similares en humanos, por lo que le gustaría probar estos resultados en microbiomas humanos en el futuro, así como en otras bacterias infecciosas.
"Algunas dietas serán más efectivas que otras, pero si aplicamos esto a patógenos distintos del cólera, sospecho que también veremos un efecto beneficioso. Cuanto más podamos mejorar la alimentación de las personas, más podremos protegerlas de sucumbir a enfermedades", concluye el investigador.