Publicado 10/11/2020 14:04CET

Una dieta pobre en calcio, fósforo y potasio daña zonas del cerebro "críticas" para la memoria y el aprendizaje infantil

Offended boy at dinner
Offended boy at dinner - GETTY//DJEDZURA - Archivo

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

El neurólogo de la Sociedad Española de Neurología (SEN), el doctor Gurutz Linazasoro, ha advertido de que una dieta pobre en calcio, fósforo, potasio y otras vitaminas acaba por dañar zonas del cerebro que son "críticas" para la memoria y el aprendizaje de los más pequeños, ya que estas sustancias facilitan la conexión de las neuronas y el correcto funcionamiento de dicho órgano.

Así, destaca que llevar hábitos de vida saludables durante la infancia, como practicar ejercicio de manera moderada y seguir una alimentación equilibrada, protege el cerebro y contribuye a la prevención de las enfermedades neurológicas en edades más avanzadas. Los trastornos neurológicos, que padece el 16 por ciento de la población española adulta, según la SEN, son además la causa de más del 50 por ciento de los casos de dependencia.

Asimismo, el cerebro, para estar activo, necesita un alto consumo de energía, que proviene principalmente de la glucosa, presente de manera natural en ciertos alimentos como las frutas, los hidratos de carbono, el agua, y el aporte de vitaminas, minerales y proteínas fundamentales para el desarrollo correcto de su actividad. "Se trata de un órgano que consume el 20 por ciento de toda la energía que necesita el organismo, cuando su peso es menos del 2 por ciento del peso corporal", asegura Linazasoro.

De esta forma, el papel que juega la nutrición sobre el cerebro, así como los beneficios que aporta al sistema nervioso central, forma parte de la campaña educativa sobre hábitos de vida saludables que lleva a cabo la Copa COVAP.

LA CAMPAÑA DE COVAP Y LA SEN

En este sentido, la actividad física y el rendimiento deportivo dependen en gran medida de un cerebro activo y en plena forma. Para ello, la Copa COVAP y la SEN proponen alimentarlo de forma correcta y huir de alimentos que influyen de manera negativa en su desarrollo y actividad como, por ejemplo, las grasas saturadas, componentes presentes en muchos productos que se deben evitar o, como mínimo, limitar su ingesta en edades tempranas.

A tal respecto, el doctor Linazasoro aboga por la dieta mediterránea, basada en el consumo de aceite de oliva virgen extra, pescados azules, carnes magras, frutas, verduras, hortalizas, lácteos y cereales, entre otros, como alimentación esencial para el buen funcionamiento del cerebro. "Es imperdonable que, en España, donde tenemos los recursos necesarios para este tipo de alimentación, asistamos a una epidemia de obesidad y suframos problemas de salud", subraya.

"Siguiendo este patrón saludable no tendremos ni tensión alta ni colesterol, por lo que el cerebro estará sano y esto repercutirá en que haya menor incidencia de enfermedades neurológicas", añade el neurólogo de la SEN.

Del mismo modo, la importancia de seguir un patrón dietético adecuado para prevenir problemas neurológicos se refleja también en un estudio publicado en la reconocida revista biomédica 'The American Journal of Clinical Nutrition'. Según esta investigación, el consumo de lácteos como la leche aumenta los niveles del antioxidante glutatión, que ayudaría a evitar el estrés oxidativo, relacionado con enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

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