La dieta mediterránea y la actividad física podría frenar la obesidad desde la etapa preescolar, según un estudio

Imagen de los investigadores.
Imagen de los investigadores. - CIBER
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Publicado: martes, 14 abril 2026 15:02

MADRID 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

Una alimentación mediterránea y actividad física pueden mejorar la composición corporal en menores de entre 3 y 6 años con riesgo de obesidad, según señala una investigación desarrollada por el grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza, el IIS Aragón y el área de Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN).

El trabajo, cuyos resultados se han publicado en la revista 'European Journal of Pediatrics', ha aportado nueva evidencia sobre la importancia de actuar de forma temprana en la prevención de la obesidad infantil.

Los resultados han mostrado que, tras un año de intervención, las niñas incluidas en el grupo de intervención presentan una reducción significativa del índice de masa corporal, así como mejoras en distintos indicadores relacionados con la grasa corporal. En los niños, sin embargo, estos efectos no se han observado. Para los autores, este hallazgo refuerza la necesidad de seguir profundizando en las diferencias por sexo a la hora de diseñar estrategias preventivas frente a la obesidad infantil.

En cambio, el estudio no ha detectado cambios significativos en otros factores de riesgo cardiovascular, como la presión arterial, el perfil lipídico o los niveles de glucosa e insulina. El equipo de investigación apunta que esto podría deberse a que los menores participantes ya partían de valores normales al inicio del ensayo.

Enmarcada en el proyecto MELI-POP, la investigación ha analizado a 206 niños y niñas de entre 3 y 6 años de Zaragoza, Córdoba y Santiago de Compostela con riesgo de desarrollar obesidad por antecedentes familiares. De ellos, 170 han completado el seguimiento durante 12 meses.

Durante ese periodo, el grupo de intervención ha recibido educación nutricional mensual, sesiones de actividad física dos veces por semana y alimentos característicos del patrón mediterráneo, como aceite de oliva virgen extra y pescado. Por su parte, el grupo control ha recibido recomendaciones generales de salud infantil, sin un programa específico sobre alimentación o ejercicio.

Más allá de los resultados concretos, MELI-POP ha subrayado el valor de la infancia temprana como una etapa decisiva para consolidar hábitos saludables. La combinación de alimentación equilibrada y ejercicio físico se ha confirmado, así como una vía prometedora para reducir el riesgo de adiposidad desde los primeros años de vida, especialmente en población infantil con mayor vulnerabilidad.

El estudio ha sido liderado por Alicia Larruy García, la doctora Pilar De Miguel Etayo y el profesor Luis A. Moreno, pertenecientes al grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza y del IIS Aragón, y ha contado con la participación de centros de investigación de otras dos ciudades españolas. El trabajo ha sido posible gracias al apoyo del CIBEROBN y del Instituto de Salud Carlos III.

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